Arnoldo Cuellar

Desquicia a la SEG el nerviosismo del Yunque

In Botepronto, Zona Franca on agosto 18, 2012 at 9:33 am

Quizás nerviosos por la intención manifiesta del próximo gobernador, Miguel Márquez Márquez, de erradicar su influencia en el sector educativo, los miembros del Yunque protegidos por Alberto Diosdado están terminando su gestión de la peor manera.

La dedicación al trabajo educativo ha pasado a ocupar un tercer o cuarto lugar de importancia en las prioridades del grupo Yunque de la SEG, donde el activo operador que es Agustín Casillas, subsecretario de educación superior, convoca varias reuniones a la semana para “diseñar la estrategia” con la que convencerán a Márquez de que no los corra de la administración.

Uno de los más conspicuos participantes en la dinámica de Casillas es el director de Conalep, José Antonio Llergo, quien ha descuidado a tal grado su trabajo al frente de la institución que enfrenta, en el peor momento, un conflicto laboral con 31 profesores del plantel León II, a los que cesó por no querer afiliarse a un sindicato impulsado por él mismo como autoridad.

Las cosas no quedan allí. La estratagema de Diosado para librar las acusaciones sobre presuntos delitos electorales en la pasada campaña, por un desmedido activismo a favor de Márquez que ni siquiera les fue solicitado, también fracasó al exonerar el Tribunal de lo Contencioso a Francisco Zavala, delegado en León, de una suspensión de 15 días por sus inoportunos discursos en la temporada electoral.

Hay que recordar que Diosdado pretendía acotar el daño de las posibles sanciones entregando la cabeza de Zavala, quien no pertenece a su grupo, a cambio de quitarle los reflectores a Casillas, ese sí uno de sus favoritos.

El fallo a favor de Zavala pone otra vez el punto de mira en la resolución de la Gestión Pública sobre las acciones de Agustín Casillas. Si al delegado leonés le dieron 15 días de suspensión por abrir la boca de más, a Casillas, que organizó foros y acarreó gente para Márquez, podrían mandarlo a su caso por lo que queda de este gobierno, que ya no es mucho.

En todo caso, como no hay mal que por bien no venga, el subsecretario de educación euperior podría dedicar sus esfuerzos de tiempo completo, como de hecho ya lo hace pero ahorrándose el remordimiento, a combatir las amenzas para la continuidad del Yunque en la ubre educativa de Guanajuato.

Eso, siempre y cuando el contralor Gilberto Enríquez se anime a desafiar el todopoderoso Yunque.

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