Arnoldo Cuellar

¿Maduraron los priistas de Guanajuato?

In Botepronto, Zona Franca on agosto 20, 2012 at 3:57 am

Están irreconocibles. Los líderes de las diferentes corrientes priistas de Guanajuato parecen más cómodos que nunca llegando a acuerdos y dejando de lado sus diferencias del pasado.

Así se vio este fin de semana en San Miguel de Allende, donde el pretexto de la coordinación de los legisladores locales sirvió para un reencuentro de tres de las más importantes vertientes en las que se ha dividido el priismo local en los últimos años.

Allí, en un hotel propiedad del alcalde electo, Mauricio Trejo, a lo largo de dos días, los políticos que se afilian con Juan Ignacio Torres Landa, con Francisco Arroyo Vieyra y con Carlos Chaurand Arzate, dieron muestras sobradas de que las discordias de las últimas dos décadas han quedado atrás.

Arroyo y Chaurand estuvieron presentes en distintos momentos de la reunión para impartir charlas sobre la tarea legislativa. Tienen de donde echar mano: entre ambos políticos reúnen 40 años de experiencia en las cámaras federales y locales.

Torres Landa, aunque dejó el espacio libre a al celayense y al guanajuatense, estuvo de alguna manera presente, a través de Javier Contreras, el nuevo coordinador de la fracción priista en el Congreso local; y de Jorge Videgaray, su ex coordinador de campaña.

Junto con ambos legisladores, el iturbidense autonombrado líder moral del priismo guanajuatense, conforma un triunvirato que ha tenido el protagonismo del PRI durante su ya larga circunstancia como la principal fuerza opositora en el estado. Recuérdese que Juan Ignacio fue dirigente del partido en los años noventa y ha sido dos veces candidato a la gubernatura.

El regreso del PRI a la presidencia de la República y la restauración del centralismo arquetípico en ese partido, parece ser el ingrediente principal del resurgimiento de una disciplina ausente en los últimos años y del regreso de la civilidad política entre los liderazgos de ese partido en la entidad.

La primera muestra concreta de ese nuevo acuerdo, lo fue la relativamente sencilla manera en que se pusieron de acuerdo para resolver la asignatura de la coordinación en la bancada del congreso local, sin el menor aspaviento. En ese sentido, Javier Contreras surge como el líder parlamentario priista con mayor fuerza de los últimos 12 años.

Viene ahora la designación del coordinador de la fracción priista guanajuatense en el Congreso de la Unión, una bancada de siete diputados, no vista hace varias legislaturas. Allí se pondrá a prueba este nuevo espíritu.

En este escenario el gran ausente es el dirigente nacional de la CNC, el salvaterrense Gerardo Sánchez García, quien a lo largo de su liderazgo nacional se empeñó en mostrar un talante sectario y oportunista, que llegó incluso al extremo de sabotear la campaña de Torres Landa, algo que incluso le trajo repercusiones en el trato que se le da a nivel nacional en el PRI.

Acostumbrado a un protagonismo que tuvo su espacio en los momentos en que el PRI fue oposición frente al panismo gobernante, Sánchez no supo aquilatar el cambio de los vientos. Actualmente se encuentra alejado de Enrique Peña Nieto y de Pedro Joaquín Coldwell, lo que causará que su influencia sea mínima en todo el país, incluyendo Guanajuato.

El otro factor de disrupción en el proyecto priista de reunificarse para crecer como opción política en Guanajuato, provendrá, seguramente, de la alcaldesa electa de León, Bárbara Botello Santibáñez, quien asegura tener una relación directa con Peña Nieto y no parece muy proclive a aceptar intermediaciones de otros líderes priistas en la entidad.

Hace unos días, Botello fue la oradora en un evento de alcaldes electos con la dirigencia nacional de su partido, en la que estuvo presente el ganador de la pasada elección presidencial. Esa cercanía, sin embargo, podría no bastar para un crecimiento político, si la próxima presidenta municipal de la ciudad más importante de Guanajuato no hace esfuerzos por coordinarse con sus compañeros de partido.

Independientemente de las actitudes personales, que en política siempre serán relevantes, lo cierto es que el PRI de Guanajuato iniciará su quinto gobierno estatal como oposición con un panorama más esperanzador que nunca en el pasado.

¿Serán los priistas locales, sobre todo en los niveles de mayor responsabilidad, capataces de sostener y acrecentar esa expectativa? Pronto lo veremos pero, para ello, deberán ser capaces de superar los atavismos que los han gobernado durante los últimos 21 años.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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Twitter: Arnoldo60

 

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