Arnoldo Cuellar

Viaje al país menos corrupto del mundo

In Botepronto, Zona Franca on agosto 13, 2018 at 3:50 am

Parecería una buena señal que el gobernador electo de Guanajuato viaje al pequeño país insular de Singapur, considerada una de las economías más evolucionadas del mundo, un país de estricto apego a la ley y donde la corrupción pública y privada ha logrado disminuirse a niveles que la hacen prácticamente inexistente.

Sin embargo, Singapur es también una república de corte autoritario que en sus poco menos de 60 años de vida solo ha sido gobernada por un partido político y por tres primeros ministros, el primero de los cuales, Lee Kuan Yew, ejerció por 31 años, retirándose de forma voluntaria del poder en 1990. Actualmente ejerce su hijo como Primer Ministro, Lee Hsien Loong, lo que no deja de darle un cierto aire monárquico al país.

Famoso por su desarrollo y por ser la tercera economía en renta per cápita del mundo, Singapur le ha contado al mundo una historia de éxito por la erradicación de una corrupción generalizada y acentuada que lo asolaba en sus primeros años de vida independiente y antes como territorio colonial británico.

El secreto consistió en la conversión de una pequeña e ineficiente oficina del periodo británico empleada para investigar la corrupción policial en una agencia absolutamente independiente para combatir las prácticas venales de funcionarios y particulares, la Oficina para la prevención de las Prácticas Corruptas.

Su personal y su presupuesto fueron fortalecidos, además de que le dotó de amplios poderes mediante una Ley de Prevención de la Corrupción. Pero eso no fue lo fundamental, sino el respeto a su trabajo por los principales responsables del gobierno, cuando dicha dependencia ubicó prácticas corruptas de altos mandos de la administración.

A lo largo de cinco décadas, la lucha contra la corrupción se ha convertido no solo en un distintivo del gobierno singapurense, sino en la piedra de toque de sus restantes fortalezas: el respeto estricto a las leyes, el impulso a la educación, las facilidades para el emprendimiento y la atracción de inversiones.

Si Diego Sinhue Rodríguez Vallejo va a Singapur a aprender de esa historia y a comprender que es lo que está en su raíz, no podemos menos que congratularnos y esperar con altas expectativas su regreso.

Además habría que señalar que uno de los acompañantes del gobernador electo en su reducida comitiva es el editor del periódico A. M. Enrique Gómez Orozco, quien a menudo en sus artículos semanales muestra su admiración por los logros del pequeño país oriental.

En la columna de casa del diario este domingo, La Olla, fue posible leer un duro y claridoso análisis de la pobreza y la ineficacia con la que el gobierno de Miguel Márquez ha pretendido, o mejor dicho simulado, el combate a la corrupción y la adopción de prácticas transparentes de gobierno.

Ninguno de los funcionarios hipotéticamente encargados de vigilar las posibles prácticas corruptas del gobierno estatal y los municipales se salva en la revisión que realiza Jacobo Robespierre, seudónimo bajo el que aparece la columna dominical de A. M., la cual los califica a todos de “fiscales carnales”.

Razón no le falta al columnista. Miguel Márquez Márquez ocupó por casi cuatro años la Secretaría de la Gestión Pública, hoy Transparencia y Rendición de Cuentas y antes simplemente Contraloría del Estado. Pareciera ser que ese fue un posgrado avanzado para eludir la supervisión de las débiles normas que tenemos y para consumar un gobierno que se dedicó desde la más alta cúpula a buscar formas de hacer negocios con el presupuesto público.

Mucho se ha sabido de las licitaciones amañadas del oneroso programa de seguridad Escudo; de los lotes de medicamentos del Seguro Popular; de las tabletas, uniformes deportivos y mochilas que se han regalado por millones a los escolares de Guanajuato en el sexenio; de la compra de tierras para armadoras; y del manejo discrecional, opaco y dispendioso de los contratos de publicidad a medios de comunicación y en redes sociales.

Pero mucho queda todavía por saberse de otras áreas del gobierno como turismo, obra pública, subsidios agrícolas, calentadores solares, cuartos rosas y becas escolares.

Sería por demás interesante que pudieran significar algo las dos señales: la cercanía con un editor de diarios que ha emprendido antes y ahora cruzadas contra la corrupción y el viaje al país que casi erradicó las malas prácticas de gobierno.

Una primera comprobación de que se va por un camino distinto, novedoso y restaurador de la salud de la vida pública en Guanajuato serán los nombramientos faltantes en el gabinete de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.

Procuraduría de Justicia, Secretaría de Seguridad, Secretaría de Transparencia, Secretaría de Obra Pública, Secretaría de Educación y Secretaría de Innovación, principalmente, deberán mostrar, con las mujeres y hombres que seleccione el nuevo gobernador, las intenciones de frenar el deterioro y emprender una nueva ruta.

Estaremos a la espera. Y ¡buen viaje!

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