Arnoldo Cuellar

La censura en la UG, política institucional

In Botepronto, Zona Franca on marzo 22, 2012 at 2:43 am

Este miércoles le tocó al periódico Correo sufrir la poda que ejerce el director de enlace y comunicación de la UG, Martín Álvarez Pérez, de los comentarios “negativos” de los medios en la síntesis universitaria.

El rotativo criticó en su columna diaria, Yerbamala, el escaso tacto de la directora de Extensión de la Universidad, Laura Gemma Flores García, quien puso en riesgo la tradicional Feria del Libro al tratar de imponer una ocurrencia sin ningún tipo de consenso previo: realizar el evento en el arroyo de la calle de Sopeña, ahora convertida en peatonal.

La idea no prosperó por dos razones sencillas: no se realizó ninguna negociación con los vecinos ni se cabildeó el permiso de la presidencia municipal.

La reseña, que mantiene un tono crítico pero no cae en ningun exceso, no pasó la prueba del ácido del quisquilloso cancerbero de la imagen universitaria quien omitió la inclusión del comentario en la síntesis que se reparte en las diversas dependencias universitarias.

De poco sirvió, cabe decirlo, porque al igual que otras publicaciones que a juicio de Álvarez Pérez ofenden la sensibilidad de la burocracia universitaria, la columna del diario capitalino circulo profusamente en correos electrónicos y en las redes sociales.

Lo que ha venido a quedar claro, en medio de este sainete de reedición de la censura en una institucion educativa que parece regresar a sus peores épocas, es la certeza de que el rector general, José Manuel Cabrera Sixto, no es ajeno a las decisiones de su subalterno, con quien sostiene largos acuerdos en cada jornada laboral. Ni modo que esas reuniones sólo sean para tomar café.

A %d blogueros les gusta esto: