Arnoldo Cuellar

Yunque vs. Opus Dei: la disputa por la educación en Guanajuato

In Análisis Político, Zona Franca on marzo 21, 2012 at 2:46 am

 

El maestro Alberto Diosdado Diosdado, secretario de Educación de Juan Manuel Oliva, parece haber oído las palabras mayores para continuar al frente de esa dependencia el próximo sexenio, en el caso de que la elección arroje como triunfador a Miguel Márquez Márquez.

No se trata, por supuesto, de una decisión del candidato panista, quien como diría el clásico lo que quiero no es queso, sino salir de la ratonera, Es más bien una petición explícita del gobernador Oliva quien busca dejar herencias bajo el supuesto de que la postulación de Márquez es prácticamente una manufactura suya.

Sin embargo, Diosdado no se confía a los pactos entre su actual jefe y quien pudiera ser el próximo, si el electorado guanajuatense continúa brindando su confianza al PAN. Por ello ha iniciado una ofensiva política e institucional para posicionarse en los meses que vienen.

Las reuniones son frecuentes entre el secretario de Educación de Oliva y su estado mayor, conformado por subsecretarios, directores generales y los titulares de las diversas instancias educativas como Sabes, Educafin, Conalep, Universidades Politécnicas, Tecnológicas, etcétera. El fin: planear los movimientos de los próximos meses.

Aunque muchos de esos funcionarios, como es el caso de José Antonio Llergo Victoria, del Conalep, se la jugaron a partes iguales con Gerardo Mosqueda y Ricardo Torres Origel, hoy tratan desesperadamente de recomponer el camino.

A mediados de febrero, Diosdado organizó una de esas reuniones a la que asistió directamente Miguel Márquez, en ella hicieron profesión de fe a favor del ganador de la contienda interna del PAN.

Personajes como Agustín Casillas, subsecretario de Educación Superior; Alejandro Cuaya Tapia, directo de planeación educativa; Raquel Valdez Palmero, directora de formación de docentes; Pedro Cortés, director de medios educativos: el mencionado Llergo Victoria, de Conalep: Horacio Hernández Gutiérrez, director de relaciones institucionales y hermano del ex alcalde celayense Gerardo Hernández; Jorge Cabrera Castillo, jefe de la Preparatoria Abierta; la subsecretaria de educación básica Araceli Cruz, entre otros muchos, le ofrecieron su apoyo a Márquez, contraviniendo la legalidad electoral.

No fueron todos, también estuvieron entre otros: Ana Celia Reynoso, secretaria técnica de Diosdado y hermana de la secretaria de Desarrollo Social, Alejandra Reynoso; Enrique Hernández Meza, responsable de Educafin; Juan Manuel Campos, director general del CECYTEG; Verónica Aranda Orozco directora de INAEBA, Celia Torres Origel delegada de Conafe en la entidad; Juan Arenas Martínez delegado de la SEG en Irapuato; Juan Badillo, delegado de Acámbaro.

Con esa fuerza de tarea, Diosdado quiere darle votos a Márquez desde el sector educativo. Par ello, han iniciado un activismo febril que pretende maquillar los resultados del sector educativo que no lograron repuntar a lo largo de todo el sexenio.

Un caso es la prueba Enlace, donde las calificaciones de Guanajuato dejan mucho qué desear. Así, para enfrentar la próxima edición de esta medición, el titular de la SEG encargó a Juan Arenas el diseño de un plan para mejorar los resultados de la prueba.

Es decir, a la SEG de Alberto Diosdado no le preocupa tanto la mejoría sustantiva de la educación, algo que en realidad ya no hizo, sino sólo maquillar la próxima prueba Enlace, que se presenta este semestre, a fin de ofrecer en charola de plata ese resultado al candidato panista.

El carácter de indicador de la prueba Enlace, que busca promover una cultura de información, transparencia, evaluación y rendición de cuentas en materia educativa, está siendo saboteado por la intención de la burocracia guanajuatense de abordar un programa específico para lograr buenos resultados, como si estos no dependieran de que mejorara en general la eficacia del sistema.

Probablemente a Diosdado lo tiene nervioso la presencia del ex asesor olivista Roberto Grijalba en el equipo de Miguel Márquez. El hacedor de los discursos de Oliva rompió recientemente con el gobernador y logró ser admitido en la coordinación de campaña del candidato panista. Como ya desde su pertenencia al círculo del gobernador saliente, Grijalba buscó con denuedo la secretaría de Educación, no es de dudarse que lo haga otra vez.

En el fondo hay una disputa territorial: Diosdado es un miembro destacado del Yunque, en tanto que Grijalba pertenece al Opus Dei por formación, es egresado de la Universidad Panamericana, y por militancia.

Por cierto, ambos pretendientes a ocupar la SEG el próximo sexenio, de ganar Márquez, hacen méritos estos días en que la religiosidad ha invadido al gobierno: Alberto Diosdado ha forzado a las instituciones de educación superior bajo su férula a enviar contingentes de alumnos a las vallas papales, oficio de por medio, ante el bajo reclutamiento voluntario; Grijalba, por su parte, se ha hecho pasar por experto vaticanólogo para aparecer en noticieros radiofónicos como interprete del pensamiento de Joseph Ratzinger. Quién los viera.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

 

  1. Sería lamentable que la educación quedara en manos de alguien del Opus Dei. Salimos de Guatemala con el Yunque, no entremos a “Guatepeor” con el Opus. Yo me eduqué en una Universidad del Opus y los conozco bien. El Yunque se ha adueñado de la educación en Gto. convirténdola en patrimonio personal y nos tiene en los últimos lugares nacionales. Ya basta de una educación ideologizada. Es hora de educar bien y para el trabajo. Ojalá y Márquez encuentre un nuevo perfil. Así lo queremos todos. Ni Diosdado, ni Grijalva. Me descarto por completo, más bien nunca he estado encartado.

    • Mi reflexión va en el sentido de que Diosdado puede estar nervioso por la presencia de Grijalba en el entorno de Miguel Márquez. Es bueno conocer de parte del propio Roberto Grijalba cuál es su posicion al respecto. Bienvenido su comentario en este espacio.

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