- Diego Sinhue: regreso sin gloria
- Precandidatos retan a defensores
- Sordera ante demandas estudiantiles

1.- Corrupción, la marca del exgobernador
Con el mal tino que le caracterizó en los tiempos finales de su sexenio, cuando daba entrevistas con sombrero y puro para exhibir una arrogancia con pies de barro, el exgobernador Diego Sinhue Rodríguez apareció en el aniversario del Puerto Interior con actitud vergonzante, solo para convertirse en la nota del evento y desplazar el festejo de la mayor joya de los regímenes panistas a segundo plano.
Aunque estaban presentes Vicente Fox, Carlos Medina, Luis Ernesto Ayala, Juan Manuel Oliva y Juan Carlos Romero, Sinhue fue el invitado que atrajo la atención de los medios.
Las preguntas en cascada sobre los múltiples escándalos expuestos en los dos últimos años solo recibieron una risa nerviosa y el pobre argumento de que el exgobernador más polémico de la era panista (ya destronó a Oliva) se “prometió” a sí mismo no hacer declaraciones después de su gestión.
El tema es que no se le pedían sus opiniones, sino aclaraciones y posturas frente a señalamientos que evidencian conflictos éticos y legales que se han traducido en denuncias ante los órganos de fiscalización. La “autopromesa” del exfuncionario no resulta más que una coartada.
El saludo de Diego a la gobernadora Libia García exhibió un lenguaje corporal que puso en evidencia el estado de ánimo del reaparecido político. Si bien Libia le ofrece un saludo abierto y un abrazo franco, Diego se repliega de inmediato, como quien no quiere estorbar, lejos de los desplantes que le caracterizaban en sus tiempos de poder.
Desde la opinión pública, las reacciones no se hicieron esperar, casi todas de censura al silencio autoimpuesto y de recordatorio de todos los pendientes: contratos de seguridad tecnológica, concesión carretera, empresas fracasadas con inversión pública, hospedaje en la casa de un proveedor de su gobierno en el extranjero, programas fallidos pese a estar regados con altos presupuestos.
Diego calló, como lo ha venido haciendo los dos últimos años, convalidando con ello las críticas que tienen a su gestión colocada como la más desastrosa de la era panista y cuyas secuelas mantienen a su sucesora atada de manos en muchos terrenos.
Un matutino estatal cabeceó a los pocos días un recuento de las acciones de Libia en los primeros dos años con el titular “Desmantelan ‘Grandeza’ de Diego Sinhue”.
No debe escaparse que se trata del medio que forma parte del consorcio beneficiario de la concesión de la carretera cuya construcción no ha podido arrancar por las deficiencias del proceso.
Y aunque hubo algunas críticas desorbitadas señalando que Sinhue reaparece para intervenir en las decisiones panistas rumbo a la elección, lo cierto es que la visita solo sirvió para verificar el creciente alejamiento del exgobernador y quien fuera su elegida para sucederlo. Las decisiones sobre los defensores del PAN lo dejaron claro.
La reaparición de Diego Sinhue, quien aseguró que se podría incorporar a la política en el comité nacional de su partido, solo abonó a recordar la cauda de corrupción que significó su gobierno y de la que aún faltan capítulos por emerger.
Así, la que parecía una buena idea del director de Guanajuato Puerto Interior, Héctor López Santillana, para homenajear la continuidad de gobiernos panistas, terminó siendo contraproducente. La fiesta se echó a perder por el mal olor de uno de sus invitados.
Ni siquiera Juan Manuel Oliva, hoy fuera del PAN, provocó reacciones como las de Sinhue. A ver a quién se le ocurre volver a convocarlo.
2.- Defensores: amenazan incendios
Dos semanas después de la elección de los defensores de la patria, los panistas siguen sin tener claro el papel de estos personajes. En varios municipios, los perdedores no se resignan a quedar fuera de la contienda por el municipio y la situación ya está generando consecuencias.
Ya no solo se trata del enredado caso de la capital del Estado, donde Alejandro Navarro desplegó más espectaculares per cápita que los de Jorge Espadas en León, sin siquiera haber participado en el proceso, mientras que la imagen de Juan Carlos Romero Hicks, que lo ganó, brilla por su ausencia.
Navarro ha creado el subterfugio de un programa de televisión en un canal de su propiedad, para recordarle al electorado de la capital del estado que no quita el dedo del renglón y que sigue buscando la candidatura.
Romero ha pedido en varias instancias que se le abran carpetas por corrupción al exalcalde, pero menos donde importaría: en la Fiscalía del Estado. Peor aún, él no está dispuesto a presentar las querellas, pese a ser diputado y conocer la cuenta pública de la administración de su potencial contrincante.
Pero ahora los problemas aparecen también en Irapuato, donde la posición del secretario del Ayuntamiento, Rodolfo Gómez Cervantes, de desconocer el resultado del proceso de defensoría como antecedente para la candidatura a alcalde, ya causó que la alcaldesa Lorena Alfaro, quien previamente lo apoyó para participar en la carrera, le pida su renuncia al cargo en el municipio.
Así, el pacto entre la alcaldesa y el diputado Víctor Zanella, ratificado frente a la gobernadora Libia García, cuya intención primordial era evitar desgaste al PAN irapuatense y cerrar filas, termina produciendo un daño colateral que puede ser igual de delicado frente al cerrado panorama electoral que muestran las encuestas en ese municipio.
No resulta menos preocupante la situación de San Miguel de Allende, donde la ganadora del proceso de defensores, la ex priista Romina Hernández Rangel, ganó con el respaldo fundamental de Ricardo Villarreal García, quien tiene ya buen rato distanciado de su hermano mayor Luis Alberto Villarreal.
La defensoría de Romina puede verse afectada por la posibilidad de una alianza PRI-PAN a la que apuesta el alcalde Mauricio Trejo y para la cual ha mandado señales de que no tendría objeción para un entendimiento con Luis Alberto.
En Silao, la perdedora Anabel Pulido, quien desde principios de año opera el manejo jurídico del programa Tocando Corazones, no ha cejado en hacerle oposición a la alcaldesa Melanie Murillo, como si esta necesitara más problemas que los que ya le da su ayuntamiento, incluyendo a ediles de su propio partido.
Impulsada por la secretaria del Nuevo Comienzo, Rosario Corona, Pulido parece también ser de las que piensan que la defensora no tiene por qué convertirse en candidata en automático.
Situaciones similares, que se acrecientan por el mal ejemplo, amenazan con vivirse en Salamanca, entre Gerardo Arredondo y Anselmo Conejo; en San Luis de la Paz, entre Rubén Urías y Roberto Carlos Terán; y en Pénjamo, entre Erandi Bermúdez y Juan José García.
Hay problemas en varios de los nueve municipios seleccionados para innovar con el método inventado por Fernando Macías, pero los defensores designados tomarán protesta este lunes, todavía sin saber cuáles son sus funciones, sus obligaciones y sus limitaciones, así como ante quién deberán rendir cuentas.
Mientras Macías sigue creyendo que sus ocurrencias funcionaron, la verdadera carga de la insuficiencia del proceso recae en los hombros de la dirigente estatal panista, Juanita de la Cruz Martínez Andrade, a quien le toca inventar la agenda de los defensores, controlar los daños, pacificar a los incendiarios y negociar con los inconformes.
Y apenas van nueve municipios y ningún distrito. Que nos rellenen las palomitas.
3.- Inconformidad juvenil al alza
En Guanajuato capital se acumula una situación explosiva por la desatención al reclamo de seguridad en la ciudad, que va más allá de la agresión sufrida por jóvenes a manos de la policía hace dos semanas.
La desaparición de otro estudiante y su posterior localización sin vida vuelve a tensar la situación. Los detalles no son conocidos, pero existe la percepción de que hay más intenciones de enmascarar los hechos que de aclararlos, sobre todo por la forma en que fue dada a conocer la identificación del cuerpo, administrando la información y generando filtraciones.
El tema corresponde a la Fiscalía General del Estado, al igual que el caso del joven muerto a manos de policías estatales en el municipio de San Felipe y que fue objeto de una rápida criminalización por parte de la autoridad, al anunciar el hecho como parte de un “enfrentamiento”. De la rapidez y atingencia del fiscal Gerardo Vázquez Alatriste dependerá que los casos no escalen.
En León se da otro caso de tensión con estudiantes: la pobre respuesta desde la autoridad municipal al reclamo de un mejor servicio de transporte público en los campus de varias universidades localizadas en la periferia de la mancha urbana.
De parte de los jóvenes ha privado la sensatez: frente a la incompetencia de servidores públicos a cargo de la seguridad y del transporte, ha sido la organización para socializar sus preocupaciones y generar pliegos petitorios que busquen un respaldo amplio.
La respuesta no puede pasar por la simulación del diálogo, la minimización de las demandas y la tentación de los políticos de publicar selfies antes de atender el fondo de los problemas.
La situación también compete a los directivos de las instituciones educativas, que hasta ahora no han sido capaces de encabezar las inquietudes de sus estudiantes para gestionar respuestas de las autoridades.
¿Será que no leen las noticias sobre lo que pasa en otras partes del mundo?
Se vienen días intensos.
