- El humo blanco se escapó antes de tiempo
- Acueducto, el tema en la visita de Claudia
- En Morena pelean por lo que no tienen

1.- Encuesta a militantes: la línea de Palacio
La muy cuidada marcha del proceso de selección de candidatos a defensores por parte de Acción Nacional en Guanajuato está entrando en su etapa final con serias complicaciones para mantener la absoluta neutralidad que se ofreció, sobre todo por las desbordadas pasiones de los funcionarios que buscan alianzas personales y plataformas de futurismo.
El arribo a lo que se denominó una encuesta a la militancia panista, que se realiza este domingo desde las ocho y media de la mañana hasta las seis y media de la tarde, desbocó a los operadores políticos que se habían mantenido más o menos bajo control en los pasos previos.
Aunque la encuesta no tiene un valor determinante, solo 15 puntos en el total de la evaluación, frente a los 25 de la encuesta y otros 25 de los grupos de enfoque, la posibilidad de un carrusel de votantes panistas es lo más cercano a una elección que se ha visto en años en el PAN. Ninguno querrá quedarse atrás y todos tratarán de mostrar músculo.
Es aquí donde se están desbordando las pasiones. En una tableta electrónica, los militantes que acudan este domingo 13 de septiembre a los 9 comités municipales estarán frente a una batería de 5 preguntas donde solo la última importa: “De las siguientes personas, ¿quién es la mejor opción como defensora o defensor de la patria, la familia y la libertad en este municipio?”
Más allá de la suerte corrida en las entrevistas y de los resultados de encuestas realizadas por casas profesionales donde poco pueden hacer, es en la participación de militantes en el conteo electrónico de cada comité municipal donde los candidatos y sus aliados en las estructuras de poder se sienten a sus anchas.
Difícilmente podrá surgir un aspirante a defensor que no cuente con el favor de los militantes panistas, así haya conseguido miles de firmas ciudadanas y salga bien librado en los ejercicios demoscópicos.
Quizá por eso, este fin de semana se dejó sentir el influjo de las viejas campañas internas del PAN, sobre todo en el caso de León, y desde varias oficinas del gobierno estatal se estuvieron realizando llamadas para un convencimiento de última hora a favor de alguno de los candidatos en la contienda por ser defensores.
Fue el diputado Jorge Espadas el más beneficiado por estas llamadas de último minuto, algunas producidas desde la secretaría particular de la gobernadora y otras desde la subsecretaría del trabajo de la Secretaría de Gobierno. Ángeles Hernández Jara y Marco Antonio Rodríguez Vázquez emplearon buena parte de su sábado en alinear indecisos o incluso de apretar tuercas a los partidarios de otros aspirantes, como Alan Márquez y Luis Ernesto Ayala.
Al final, parece que se trata del mismo PAN de hace algunos años, cuando la principal estrategia para definir candidaturas era la de “tronar huesos” hasta obtener los votos necesarios.
De funcionar la medida, la validez técnica del proceso de defensores quedaría en un grave predicamento, habrá nacido y muerto en su primera aparición, pues no logrará ocultar que se trató solo de un alambicado proceso para simular una elección a dedo de la actual titular del Poder Ejecutivo, pues no sería creíble que los funcionarios mencionados arriba, cuadros experimentados del panismo, estuviesen actuando por su cuenta.
Faltaría por ver la evolución de otros municipios. En Irapuato, el aparato que se mueve para llevar votantes es el del municipio, lo hace, sin embargo, en medio de un predicamento, pues dividirá sus votos entre dos de los aspirantes: la directora del DIF, Valeria Alfaro, y el secretario del Ayuntamiento, Rodolfo Gómez, generando la posibilidad de que los rebase por el centro Víctor Zanella.
En Guanajuato pueden ocurrir varios escenarios, desde que el exalcalde Alejandro Navarro y la alcaldesa Samantha Smith boicoteen la votación y sea irrisorio el número de votantes, hasta la posibilidad de enviarlos en masa a votar por el regidor José Carlos Domínguez, sembrado por los Navarro-Smith en la contienda para controlar sus efectos. En ambos casos se vulneraría seriamente la imagen del exgobernador Juan Carlos Romero Hicks, quien se mostraría incapaz de convencer a sus propios correligionarios de su candidatura.
Terminando la jornada del domingo, estaremos más cerca de conocer si el método patentado por Fernando Macías le trajo refresco al PAN, si solo se prestó a una simulación o, en definitiva, si complicó de más la toma de decisiones en ese partido sin aportar valor.
Hay que recordar que los defensores de la patria que se anunciarán el viernes 25 de septiembre son apenas el resultado de un primer experimento que buscaba reconciliar al PAN con la sociedad. Luego vendrá el verdadero trabajo: construirse como candidatos competitivos en los 9 municipios que representan el 70 por ciento del padrón, junto con la asignatura de designar a los 37 candidatos restantes, cuyo aporte a la elección tampoco es menor y donde también debe haber una oxigenación de los métodos.
Así que las fugas de humo blanco que se dejaron sentir este fin de semana tendrían que ser atajadas si la idea es que el PAN mande un mensaje de evolución democrática, renovación y reconexión con la sociedad.
2.- Acueducto: el cómo sí
El viernes 18 de septiembre, una vez concluidos los Festejos Patrios, la presidenta Claudia Sheinbaum estará en Guanajuato como parte de sus eventos de difusión del segundo Informe de Gobierno. El lugar está por definirse, puede ser Celaya, donde se está impulsando un polígono de desarrollo asociado al puerto seco que el gobierno estatal promueve en la zona.
La gobernadora Libia García, quien estará unos días antes encabezando la ceremonia del Grito de Dolores por segundo año consecutivo, ha dicho que se supervisarán los trabajos del tren de pasajeros México-Querétaro-Irapuato, del cual ya en pasada visita se anunció un ramal a León, precisamente por gestiones de la propia mandataria estatal.
Y aunque se toque de pasada el tema del Acueducto Solís-León, lo cierto es que esa obra está de momento en suspenso. Los trabajos de rehabilitación del canal Coria y de saneamiento de la cuenca del Río Lerma, que avanzan también a ritmo lento, no son necesariamente el antecedente para la construcción de un ducto que traslade el agua desde Solís hacia el norte del estado.
La enérgica protesta de los habitantes de Acámbaro, de los productores del módulo de riego y ahora de nuevas organizaciones como los pescadores de la Laguna de Yuriria, no ha tenido una interlocución seria de parte del gobierno estatal y muy ligera por la Conagua.
¿Es imposible vencer la resistencia de quienes se oponen al acueducto? No se sabe, pero lo cierto es que no se puede avanzar si se les niega el derecho a ser escuchados. En el gobierno estatal parece existir la decisión de no dialogar, la cual se hizo visible desde que la gobernadora y sus principales funcionarios definieron a la posición contestataria como producto de la desinformación.
En cualquier conflicto social, incluso el más enconado, la única manera de buscar salidas pasa por el diálogo, la capacidad de escucha y la búsqueda de soluciones que indaguen por alternativas, sin aferrarse a las posturas inamovibles.
La visita de la presidenta Sheinbaum puede ser una buena oportunidad para retomar un proyecto cuyo espíritu debería ser el de solucionar un problema sin crear injusticias.
Un día después de la visita presidencial se estará celebrando el aniversario 500 de la fundación de Acámbaro, la villa virreinal más antigua del estado de Guanajuato, lo cual no debe hacer olvidar que en esos mismos territorios estuvo asentada la cultura originaria de Chupícuaro, con una antigüedad de más de dos mil años y un notable desarrollo visible en la calidad de su cerámica.
Sería lamentable que, por las posiciones encontradas que ha alcanzado el tema del acueducto y a las que tan poco han contribuido a distender las posturas oficiales, la gobernadora Libia García no estuviese presente en la celebración. Quizás plantear una tregua no sería descabellado y podría dar lugar a la reconducción de una relación respetuosa entre la autoridad estatal y los ciudadanos de la región sur del estado.
Poco ha hecho también para propiciar salidas la actitud de la alcaldesa Claudia Silva Campos, quien primero firmó los acuerdos para la construcción del acueducto, solo para replegarse cuando aquilató la reacción de sus gobernados. Sus posturas han antepuesto su imagen personal a la búsqueda de acercamientos.
3.- Morena: la guerra civil
Después de haber crecido de forma notable en la elección de 2024, sobre todo por el empuje de la candidatura presidencial de Claudia Sheinbaum, la segunda fuerza política de la entidad se encuentra empeñada en potenciar los conflictos intestinos, en lugar de buscar los mejores perfiles para mantener su presencia en 2027.
La guerra de tribus que desfondó al PRD y que provocó el éxodo de Andrés Manuel López Obrador, para crear un movimiento político desde cero, parece resurgir en Morena con la misma o mayor fuerza.
Hace pocos años era la batalla de los fundadores contra los recién llegados. Hoy se han dado realineamientos, pero no mayor civilidad. Los integrantes de la familia Prieto, miembros del partido desde su origen, ya han aceptado pactos con Ricardo Sheffield, al que hace no mucho calificaban de panista advenedizo, para defenderse de la agresiva precampaña del senador Emmanuel Reyes.
Reyes, proveniente del PRD y quien logró su primera diputación en alianza con el PAN en 2018, hoy suma fuerzas con el grupo de Marcelo Ebrard en Guanajuato, al que avasalla y le impone su dinámica, buscando candidaturas en varios municipios del estado en algo que no parece un plan, sino un despropósito.
Con esas batallas, los morenistas alejan a prospectos que en algún momento aceptaron la posibilidad de enarbolar candidaturas, desde sectores como el empresarial o desde la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales.
Sheffield se ha plantado en los medios para criticar acremente las actitudes de Emmanuel Reyes y el otro responde desacompasadamente y amenaza con litigios. La única imagen que profundizan es la de un partido rijoso y la de militantes ávidos de posiciones, pero sin proyecto.
La dirigencia del partido poco puede hacer para encauzar estos conflictos y parece que a los funcionarios de México les interesan otras entidades prioritarias, donde además también sobran los problemas.
Lo que más se exhibe es la profunda incapacidad de autogobernarse en un partido que logró casi un millón de votos en 2024, que gobierna 12 municipios y tiene la segunda bancada en el Congreso.
No parece el mejor panorama para que conserven lo que tienen. Un retroceso, además, significaría comprometer las posibilidades de ser competitivos en 2030. Así que los pleitos por repartir lo que no tienen pueden dejar a todos los morenistas chiflando en la loma.
