El abogado Roberto Saucedo Pimentel y el periodista Arnoldo Cuéllar Ornelas hemos tenido el dudoso honor de ser los primeros protagonistas de un juicio por daño moral, la figura que sustituyó a la difamación de honor como instrumento legal para acotar la libertad de expresión.
Ilustración: @PincheEinnar
A diferencia de otros casos a nivel nacional, nuestro demandante no es un político molesto por la crítica, sino un empresario de medios de comunicación que ha convertido a una modesta televisora en un canal de cable de la capital del estado y algunos otros municipios, en instrumento de presión e influencia pública al servicio de intereses particulares, tanto de índole económico como político.
Hace unas semanas el nuevo coordinador de comunicación social de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo reunió a un grupo de representantes de medios de comunicación, donde había tanto reporteros como encargados de salas de redacción, a fin de presentarse.
En la conversación surgió el tema de la divulgación de noticias falsas a través de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería digital.
De acuerdo a una reconstrucción de esa charla, tomada de por lo menos tres fuentes distintas, Alan Sahir Márquez Becerra, un comunicólogo cuya principal área de experiencia es la difusión corporativa y no la comunicación política, habría escuchado quejas de los medios por la falta de información confiable y oportuna cuando ocurren eventos en el área de seguridad, que en las últimas semanas es casi a diario.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea fue más que enfático al presentar su primer informe de labores al frente de ese Poder de la Unión, sobre su objetivo de limpiarlo de vicios como la corrupción, el nepotismo y la incompetencia.
Mucho trabajo queda por delante, pero sin duda el titular del Poder Judicial Federal tiene respaldo no solo en los otros dos Poderes, sino también desde la sociedad que ha visto con preocupación el deterioro de la función judicial, el crecimiento de la corrupción y el influyentismo y la disminución de la calidad en las resoluciones de jueces y colegiados.
Un caso que se ventila actualmente en Guanajuato y que está próximo a resolverse en primera instancia en el Juzgado Decimoprimero de Distrito en el Estado de Guanajuato, merece especial atención y sin duda crecerá hasta ser observado por los órganos de gobierno de la Suprema Corte como son el Pleno y el Consejo de la Judicatura.
El humedal de Los Cárcamos. Foto: Especial.
Se trata de un amparo interpuesto por CI Banco, la entidad que participa como fiduciaria de los inversionistas en el proyecto City Center, un centro comercial construido al lado del parque de Los Cárcamos y cuya edificación ha sido considerada por grupos ambientalistas y ciudadanos usuarios del parque, como una amenaza que podría causar un deterioro significativo del cuerpo de agua y del entorno.
La vida ha cambiado de forma casi total en Guanajuato. El autocuidado y la creación de rutinas para eludir el riesgo son hoy la realidad cotidiana hasta para ir a comprar botanas a una tienda de conveniencia o medicamentos a una farmacia.
Pero no es lo único: los ataques armados son ya una realidad casi cotidiana en numerosos municipios de la zona sur y centro del estado. Particularmente hay una guerra declarada de grupos delictivos en contra de los agentes policiacos de casi todas las corporaciones.
Solo para la foto. Imagen: gobierno del estado
El milagro económico que vino de la mano de la política de industrialización, la bandera estelar de los gobiernos panistas, no es ya lo que tiene a Guanajuato en las páginas de los medios de comunicación, en cambio las noticias de sangre o los análisis y recuentos sobre la violencia, nos tienen constantemente en el aparador.
Lo que ha ocurrido los últimos días evidencia el fin de un ciclo.
El tradicional control ejercido en la principal institución educativa del estado se ha roto, como lo mostró el paro estudiantil de seis días,
Por otra parte, el precandidato morenista a la gubernatura en 2024, Ricardo Sheffield, ha logrado armar una comida con más de mil 500 operadores en el principal bastión del PAN en Guanajuato, la ciudad de León.