Arnoldo Cuellar

DÍAS DE GUARDAR Domingo 22 de diciembre de 2019

In Análisis Político, POPLab, Videocolumna on diciembre 22, 2019 at 11:39 am

* Diego hará pagar a sus secretarios su crisis de imagen

* Jorge Ramírez usa como gestor del Zapotillo a Gustavo de Hoyos

* Elías Villegas Torres en sus horas bajas

Ilustraciones: @PincheEinnar

1.- Los cambios en el gabinete dieguista comienzan a cocinarse

Diego Sinhue Rodríguez Vallejo intentó defenderse de la balconeada que sufrió en una conferencia mañanera de inicios de la semana, a manos de Alfonso Durazo, haciendo alusión a lo nervioso que está el gabinete federal por los cambios que se esperan a principios de año.

Curiosa referencia, porque el propio equipo cercano de Diego ya se encuentra a su vez planeando un nuevo intento de relanzamiento del gobierno, ahora a través de una purga secretarial que tendría como fecha límite el mes de marzo de 2020, justo antes del segundo informe de gobierno.

En vista de los resultados, prácticamente todo el gabinete dieguista es candidato al relevo, incluso los políticamente inamovibles como Carlos Zamarripa, Alvar Cabeza de Vaca y Luis Ernesto Ayala, quienes vienen a ser los senescales que apuntalan el frágil gobierno panista, aunque lo hagan solo desde posiciones de fuerza interna y no de eficacia.

Sin embargo, los platos rotos los pagarán otros. La primera mención que aparece en todas las boletas, cuando se pregunta por candidatos al cadalso político, es la invisible secretaria de Turismo, Teresa Matamoros, de quien a estas alturas todavía nadie se explica como fue que llegó a un cargo que nunca le ha interesado ejercer, porque no sabe, porque no quiere o porque no le importa.

El relevo seguramente será una opción local vinculada al sector, lo que tampoco garantiza eficacia, pero por lo menos bajará el nivel de grilla de un gremio muy golpeado por la inseguridad. Por si algo faltara, el presupuesto de la dependencia será menor en 165 millones de pesos para el 2020, una reducción de la tercera parte, debida en buena medida a la inacción de Matamoros.

Otro candidato al relevo es Eusebio Vega Pérez, el secretario de Innovación Ciencia y Educación Superior, quien ni las manos ha metido para tratar de atender la inconformidad larvada entre los jóvenes universitarios que estalló este año con manifestaciones y paros derivados de la inseguridad, pero también de muchas expectativas frustradas en el sector.

Vega nunca fue capaz de gestionar mejores esquemas de seguridad mediante gestiones con las dependencias de ese ramo cuando fue Secretario de Educación y las cosas no estaban tan deterioradas como ahora. Tampoco lo ha hecho como encargado de la educación superior y la innovación. La dependencia es un verdadero peso muerto cuya ausencia hace ver aún más vacío el discurso de la transformación industrial de estado que busca Sinhue, de la manufactura a la mentefactura, algo que no entiende bien a bien ni quien le vendió la idea.

El tercer candidato al relevo es Juan Hernández o John Robert Hernández, el tan binacional como ineficaz Secretario del Migrante, quien se la pasa en tareas de autopromoción, pero no ha logrado ir más allá de la vieja organización de clubes con la que se cuenta desde hace varios años. Sus mayores virtudes: caerle bien a Diego y pasearlo por Texas para conseguirle citas con políticos vigentes hace dos décadas, y la añeja amistad con Juan Carlos Romero Hicks que se refleja en la aviaduría para el yerno del pastor panista, ya son insuficientes para ocultar el nulo rendimiento del ex asesor foxista.

Los cambios también se producirán en el gabinete ampliado y en el área staff del propio gobernador, orientados por la batuta todopoderosa de *Charlie* Alcántara. Los revisaremos la próxima semana.

2.- El peor adversario de AMLO, gestor del Zapotillo por obra y gracia de Sapal

El proyecto de traer agua a León desde la presa del Zapotillo, en el municipio de Cañadas de Obregón en los Altos de Jalisco, se encuentra atorado por la resistencia de los pobladores, la mala gestión del proyecto en las dos anteriores administraciones federales y el surgimiento de una oposición empoderada dentro del propio gabinete actual, encabezada por el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo Manzur.

En ese contexto, el activismo de los actores protagónicos de Guanajuato para impulsar el proyecto tiene sentido, siempre y cuando entienden el nuevo marco en el que se mueve la toma de decisiones.

La semana antepasada, según consigna una acreditada columna política en el diario A.M., el presidente del consejo de SAPAL, Jorge Ramírez Hernández, se hizo acompañar a una cita con el coordinador de asesores de la Presidencia de la República, Lázaro Cárdenas Batel, ni más ni menos que por el presidente de Coparmex nacional, Gustavo de Hoyos Walther.

Veterano militante de esa organización patronal, de la que salió para hacerse cargo del Sistema de Agua de León, donde por cierto ya vivió un escándalo al permitir que se otorgara una obra a su cuñado, Ramírez ha sido impulsado y defendido por el combativo Gustavo de Hoyos, quizá por eso la necesidad de recurrir a él como paraguas protector.

Sin embargo, el actual dirigente de Coparmex nacional también se ha convertido en la cabeza visible de la oposición empresarial, con fuertes tintes políticos, al proyecto lopezobradorista, muchas veces con razón, en otras sin ella, pero siempre disparando bajo la línea de flotación del gobierno de la Cuarta Transformación.

Pareciera que meter el debate del Zapotillo, una situación estratégica para el futuro de León, en medio de la línea de golpe entre el presidente y uno de sus mayores críticos, es lo que menos requiere ese proyecto.

Vamos a ver si la cortesía con la que los recibió el michoacano Cárdenas Batel se traduce en apoyo real o solo les dieron el avión, gracias, precisamente al sello que le ha colocado Jorge Ramírez a una obra de vital importancia para León y para el organismo que dirige, por no saber como acercarse sin padrinos o por escogerlos con tan escaso tino. ¡Qué necesidad!

3.- Caso policiaco de impunidad y persecución, revela la pugna por El Yunque

Dos y siete meses años después de ocurridos los hechos, el presunto asesino de un guardia de discoteca en la ciudad de León fue detenido, tras de haber gozado de una amplia protección a lo largo de ese tiempo por parte de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado y la actual Fiscalía General.

El presunto asesino de Christian Omar González, un joven afecto a los centros sociales, pudiente y prepotente, Juan Omar Ramírez Villegas, disparó con un arma de fuego contra el personal de seguridad y los autos en el estacionamiento del bar Mosquito, ubicado en el Boulevard Campestre de León, después de haber sido expulsado del lugar por su mal comportamiento.

No obstante encontrarse totalmente identificado por docenas de testigos, la investigación fue detenida por la procuraduría que ni siquiera emitió una orden de aprehensión en más de una semana, lo que facilitó la huida del responsable, quien resultó ser sobrino nieto del prominente panista e ideólogo del pensamiento de ultraderecha en Guanajuato, Elías Villegas Torres.

La coincidencia de que, a las pocas semanas de la negligente actuación de Carlos Zamarripa y el aparato a su cargo en este caso, la fracción legislativa del PAN intentara un albazo para producir la designación del procurador como Fiscal General Autónomo, lo que fue abortado por rechazo de la oposición, resistencia en el propio PAN y denuncias de activistas de la sociedad civil, hizo sospechar que ambos puntos estaban conectados.

Un artículo publicado entonces en el portal Zona Franca y en el blog Guanajuato, Escenarios Políticos, reflexionaba al respecto: *¿Impunidad a cambio de fiscalía?*

Desde la procuraduría se manejo con lenidad el caso, pero a cambio se aprovechó para hacer avanzar la agenda política del procurador. Detrás de la iniciativa al Congreso se adivinaba la mano férrea de la entonces Coordinadora de Estrategia Política de Miguel Márquez: Juana de la Cruz Martínez Andrade, hoy secretaria particular de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.

No se consiguió entonces, pero si año y medio más tarde: la creación en la Fiscalía General con Carlos Zamarripa a su frente hasta el 2028.

Por eso llama la atención que ahora, dos años y siete meses después, se rompa la burbuja de impunidad que desde el más alto nivel político del estado protegía al presunto asesino Juan Omar Ramírez Villegas. También es notable que toda la prensa alineada de Guanajuato reproduzca no solo la detención, sino la vinculación del joven acusado con su tío abuelo, como si se tratara de una operación política de deslinde.

Lo penoso es que, en una entidad afectada por el crecimiento de la violencia y los delitos gracias a la impunidad, la procuración de justicia se encuentre atada al cortoplacismo y los vaivenes de la política; o, peor aún, a las intrigas cortesanas.

El tema ya ha golpeado a la síndico leonesa, Leticia Villegas, quien no ha ocultado nunca sus intenciones de buscar la candidatura a la alcaldía de León. La gran pregunta es quién, desde el gobierno de Sinhue está mandándole señales a Villegas de que ya no goza de la preeminencia que le obsequiaban los anteriores gobernadores.

¿Se acabó una era del Yunque para que surjan nuevos actores? ¿Rodarán las cabezas de los incrustados por esa corriente, que no son pocos? Ahí está la propia Juana de la Cruz Martínez; el presidente del PAN, Román Cifuentes Negrete; el renegado y arrepentido director de Parque Xonotli, ¿Gerardo Valdovinos?

Dicen los que saben que la nueva jefatura del Yunque, desparecidos y debilitados sus anteriores detentadores, se reparte entre Miguel Márquez y Luis Ernesto Ayala. Así que, el poder cambia de manos.

  1. Too late

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  2. El problema, no es el yunque, es de quien detenta el poder, que va mas haya de la ley y la justicia, y los impartidores de justicia tanto estatal como federal, son unos meros instrumentos, de justificacion para combatir a los opositores,

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