Luis Felipe Guerrero Agripino está entrenado para darle la razón a sus interlocutores, máxime si está en el ojo del huracán. Así lo hizo de forma sistemática en su comparecencia ante las legisladoras de la Comisión de Equidad de Género que lo citaron para revisar los casos de acoso y hostigamiento en la Universidad de Guanajuato.
Al escuchar al
rector general surgía la impresión de que tiene un profundo compromiso con el
combate y hasta la erradicación de las conductas de acoso y agresión sexual y
que su mayor problema es la inercia burocrática de la UG y su gran tamaño, sus
70 unidades académicas.
Del dicho al hecho… Foto: Congreso del Estado
Es decir, el
poderoso rector general que se presenta a la reelección sin opositores, que
domina todos los espacios burocráticos y deliberativos de la institución, llámense
cuerpos académicos, consejos de campus y el consejo general, no ha logrado
mover al “elefante reumático” para que se rechacen de tajo las conductas de
agresión cobijadas institucionalmente.
Veo con
preocupación como casi todos los medios de comunicación de Guanajuato, salvo
honrosas excepciones, se uniformaron en sus espacios principales, el domingo
por la noche y el lunes por la mañana, con la difusión del boletín de la Fiscalía
General del Estado donde se anuncia la captura del presunto asesino del
dirigente sindical del ISSEG Mauricio García Flores.
Usando un florido
lenguaje pródigo en autoelogios, el vocero de la FGE no tiene pena en reseñar
con calificativos como “respaldo científico forense y minucioso análisis de
información”, lo que fue una evidente casualidad.
La detención de
Juan N, vecino de La Sauceda de 51 años, ocurrió después de que fue lesionado
por un arma de fuego y al acudir los agentes localizaron armas que pudieron ser
identificadas como las causantes del deceso de García Flores.
Como nunca en tiempos recientes el actual gobierno municipal de León se encuentra obsesionado con potenciar la visión empresarial de la ciudad y romper equilibrios penosamente creados en el pasado reciente.
Con un PAN cada
vez más débil, una oposición diluida y sin presencia y la preeminencia de los
hombres de negocios en los consejos y las políticas de la ciudad, Héctor López
Santillana está poniendo a prueba lo que hasta hace no mucho era uno de los modelos
de gestión municipal más exitosos de la república, con una permanencia de 30
años de la misma fuerza política, salvo una excepción que no paso de la anécdota.
Transporte más pretencioso que moderno; más imagen que eficiencia y, ahora, más caro todavía. Foto: SITLee el resto de esta entrada »
Dicen que muchos cocineros hacen mal guiso y algo así esta pasando con la comunicación social del gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, un gobernador cuya juventud hacía lógico esperar más apertura y disposición al diálogo y al debate.
Para empezar, la
política de comunicación formal echa mano de una simulación lo que no es ningún
buen inicio: aunque el estratega formal de la política de comunicación es Juan
Aguilera Cid, director del canal estatal de Televisión TV 4, su operación
ocurre a trasmano al haber impulsado a la comunicóloga Angélica Aguilar a la
dirección de Comunicación Social.
Buenos muchachos, pero algo desordenados . Foto: Especial.
Nada pasa, sin
embargo, por las manos de Aguilar y las negociaciones comerciales con los
medios, así como los reclamos cuando se considera que están publicando temas
indebidos, son realizados directamente por Aguilera, como lo pueden atestiguar
decenas de periodistas en todas las redacciones.
Nadie parece estar haciendo el recuento, pero la cadena de incidentes vinculados a corrupción e ineficiencia que se han presentado a lo largo de los 4 años de gobierno de Héctor López Santillana ya está rompiendo récords. Revisemos.
Gobierno pequeño, publicidad enorme. Foto: Municipio de León.
Todo empezó en el
Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León, donde el alcalde avaló el
empoderamiento del empresario zapatero y amigo suyo Pedro González, permitiéndole
tomar el control total del organismo al colocar a un director sin perfil: Leonardo
Lino.
El gobernador de Guanajuato no ha sostenido una sola reunión con las dirigencias de los tres principales partidos políticos de oposición. Si me apuran un poco, ni siquiera se le ha visto una comunicación fluida con sus aliados del PRD y de Movimiento Ciudadano que lo llevaron de candidato en la elección.
Sin embargo, bastó
una rueda de prensa donde Alma Alcaraz de Morena, Celeste Gómez del PRI y
Sergio Contreras del PVEM mostraron las cifras de la inseguridad de los
primeros meses de su gobierno, en comparativa con los de sexenios anteriores,
para sacar de sus casillas al treintañero mandatario.
La provocación. Foto: Twitter.
Al mismo tiempo
que la triada opositora, que se autodenomino “bloque de la paz”, ofrecía su
postura sobre el auge de la inseguridad y el disfraz mediático que ha tratado
de vender Diego Sinhue para presumir el éxito de su “golpe de timón”, el fiscal
Carlos Zamarripa salió a medios a presumir algunos logros procesales, pero
sobre todo a demandar “unidad” de las fuerzas políticas y sociales del estado
en torno a la lucha contra la delincuencia.
Desde que inició el proceso de capacitación para la reforma penal acusatoria en Guanajuato hubo voces que advirtieron de sus debilidades y que previeron la catástrofe que hoy estamos viviendo.
La aplicación y
el compromiso con el cambio fue muy desigual. No fue la misma velocidad ni el
mismo empeño el que pusieron los jueces y magistrados del Poder Judicial, que
los agentes de del Ministerio Público y los funcionarios de la entonces
Procuraduría de Justicia del Estado, ya a cargo de Carlos Zamarripa Aguirre.
Reclamo de justicia pasa de las salas de audiencia a las calles. Foto: Carmen Pizano
Para empezar, la Dirección Jurídica de la PGJE estaba encargada a una funcionaria (sigue allí) cuyo mayor mérito no era su capacidad ni su carrera, sino su relación de parentesco con el procurador: Bernardina Elizabeth Durán Isaís, cuñada de Carlos Zamarripa.
La Universidad de Guanajuato es una institución morigerada y altamente predecible. Su autonomía solo la convirtió en el reducto de un grupo político cuyo eje aglutinador ha sido Juan Carlos Romero Hicks, el mismo que como rector negoció y obtuvo la autonomía a fines del siglo pasado, solo para de ahí convertirse en candidato del PAN a la gubernatura.
Así desde los
tres rectorados iniciales como pista de despegue, Romero no ha abandonado las nóminas
gubernamentales: gobernador, director de CONACYT, senador de la República y
diputado federal. Su presencia en esos puestos lo ha dotado del suficiente
poder para seguir influyendo en la Universidad de la que surgió como político.
El gobernador de Guanajuato, en conjunto con sus similares de Querétaro y Jalisco, con quienes conforma una alianza de entidades del centro del país que buscan equilibrar al gobierno federal morenista, ha decidido reciclar uno de los proyectos más viejos del panismo gobernante: el tren ligero de Guanajuato.
Esa obra, que había
pasado a la historia como el “tren llamado deseo”, según la afortunada frase de
un diputado priista opositor al gobierno foxista, el penjamense Rubén García
Farías, ha sufrido varias resurrecciones todas a costa del dinero de los
guanajuatenses y todas fallidas.
Largo abandono. Foto: A. M.
El primer fracaso
para esta idea de movilidad que parecía revolucionaria en los años 90, se lo
propinó una enredada historia donde se involucraban financieros chinos y jeques
árabes, importados a Guanajuato por Carlos Abugaber amigo cercano del
gobernador Carlos Medina Plascencia, que acudirían a soportar económicamente el
proyecto, en una aventura que solo fue un espejismo que le hizo perder a
Guanajuato cuatro años de planeación y gestiones.