El panorama político de Salamanca se va a aligerar con la caída del poderoso líder petrolero Carlos Romero Deschamps, quien hizo parte de su vida en esta ciudad, tiene familiares en ella y ha protegido un cacicazgo local a cargo del actual secretario del interior del STPRM, Fernando Pacheco Martínez.
Tarde o temprano
ese control sindical deberá ceder en favor del surgimiento de nuevos grupos políticos
que modificarán el panorama de ese municipio y de la región, donde ya el PAN
cedió terreno frente a Morena al perder la alcaldía en 2018.
Decía Julio Cortázar en el imprescindible capítulo 71 de la imprescindible Rayuela “que nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo…”
Haría falta más
literatura, más reflexión y menos robótica y falsa innovación para darnos
cuenta de cuáles son los problemas reales de Guanajuato y no caer en el juego
de las falsas salidas, de la cabeza en el agujero, del “qué mal está todo, pero
mientras no me pase a mí, como quiera.”
Esta semana el gobernador Diego Sinhue Rodríguez tampoco hablará de inseguridad, o lo hará de manera tangencial.
Lo hace poco,
pero está vez tiene pretexto: el miércoles arranca el mega evento de promoción
industrial al que mucho se le ha apostado para relanzar la política de atracción
de inversiones: la edición mexicana y latinoamericana de la Hannover Messe, una
de las ferias industriales más grandes e innovadoras del planeta.
Sin embargo, en
la cabeza de muchos de los potenciales asistentes al evento, locales y foráneos,
estará la preocupación por la quiebra de la paz y la seguridad en amplias
regiones del estado, incluyendo las ciudades que albergan a los principales
parques industriales en la región centro del país.
Hoy hablaremos de lo que pasa en Celaya, donde más de mil estudiantes se manifestaron este martes en duelo y reclamo por la muerte de su compañero Gabriel Luna Ibarra, en un asalto el fin de semana.
¿Por qué es importante el etiquetado de alimentos incluido en la reforma a la Ley General de Salud aprobada este día a nivel federal? Charlaremos con la especialista Evelia Apolinar, nutrióloga pediatra y maestra en investigación clínica.
Finalmente, lo que ocurrió en el Tribunal Electoral de Guanajuato también hoy: una truculenta maniobra de dos magistrados para ocupar la presidencia por dos años más e impedir la posible llegada de una magistrada mujer, como marcan las nuevas normas sobre equidad de género.
No puedo dejar de preguntarme en qué están pensando los genios de la mercadotecnia que cobran en la nómina del gobierno de Guanajuato, al ver cómo le han conseguido dos entrevistas a Diego Sinhue en menos de un mes con noticieros nacionales, Paola Rojas y Javier Alatorre, para hacerlo a hablar de todo, menos de la realidad que vive Guanajuato.
Foto: Twitter
Me parece que, a ningún
estudiante del Tecnológico de Celaya, de la Universidad Politécnica de
Guanajuato en Cortazar o a los habitantes de la atribulada ciudad cajetera, les
va ni les viene la Feria de Hannover y la construcción de un utópico aeropuerto
internacional en el triángulo del huachicol.
Me parece que ningún
hotelero del corredor industrial va a echar las campanas a vuelo cuando escuche
al gobernador decir que ya está repuntando el turismo, cuando sus hoteles se
encuentran semivacíos pese a la ganga en las tarifas.
Recibo muchos mensajes de amigos de Celaya con quienes comparto mis columnas, en torno al tema de la inseguridad. La mayoría coincide en que la situación es verdaderamente insoportable y que difícilmente se puede hacer algo de forma organizada, porque la gente vive con miedo y sin un ápice de confianza a las autoridades.
En León, histórica y tradicionalmente, los negocios han estado por encima de la sustentabilidad. La región de ríos y ciénagas está cubierta de cemento, aunque cada temporada de lluvias el agua reconoce y no faltan las viviendas inundadas.
El bosque bajo
cedió bajo el peso de la urbanización y lo sigue haciendo. Se acabó el terreno
plano y hoy en León se construye en las faldas de las elevaciones y se sigue
deforestando y colocando planchas de concreto que hacen correr el agua e
impiden su infiltración.
Los responsables
de la conducción de la ciudad, políticos, empresarios, dueños de medios y uno que
otro académico, parecen coincidir en la idea de que el crecimiento es infinito,
que la ciudad mejora si crece su actividad económica y su población.
Así fue como la
ciudad de México construyó su desastre, igual que Guadalajara y otras urbes del
país: cero planeación, codicia a raudales, leyes inexistentes o inaplicables y
ningún compromiso con el futuro ni con la racionalidad.