En Celaya, el dirigente del PAN Marko Cortés dijo este fin de semana que mientras el gobierno federal se arrodilla ante el crimen organizado, en Guanajuato se le combate y no se deja entrar a cárteles foráneos.
No se puede
criticar al dirigente panista por aprovechar la enorme pifia del gobierno federal
en la fallida operación que culminó con la batalla de Culiacán del jueves
pasado, para que se lance con todo en contra de quien parecía un adversario
inalcanzable.
Sin embargo, pasar del oportuno aprovechamiento de un error del acérrimo rival a mentir descaradamente, debilita mucho la racionalidad de esta oposición que no solo debería estar preocupada por detener a AMLO y restarle capacidad de maniobra, sino también por ofrecer soluciones inteligentes a los ciudadanos que la conviertan de nuevo en opción de gobierno.
El panorama político de Salamanca se va a aligerar con la caída del poderoso líder petrolero Carlos Romero Deschamps, quien hizo parte de su vida en esta ciudad, tiene familiares en ella y ha protegido un cacicazgo local a cargo del actual secretario del interior del STPRM, Fernando Pacheco Martínez.
Tarde o temprano
ese control sindical deberá ceder en favor del surgimiento de nuevos grupos políticos
que modificarán el panorama de ese municipio y de la región, donde ya el PAN
cedió terreno frente a Morena al perder la alcaldía en 2018.
A Miguel Márquez ya solo le falta concursar como reina de la primavera para ocupar todos los espacios a su disposición en la escena pública de Guanajuato.
El gobierno del
Estado rescata a los marquistas desempleados y los recicla en nuevas funciones.
Una explicación podría ser que Diego Sinhue carece de cuadros para el relevo,
pero otra más sencilla puede ser que el marquismo está más vivo y sano que
nunca mientras el dieguismo no termina de nacer y, a lo mejor, ni siquiera ha
comenzado.
Hace dos semanas,
Sinhue exhumó del panteón de los (malos) recuerdos a la secretaria de la transparencia
de Guanajuato durante el gobierno de Márquez, Isabel Tinoco Torres, a la que
seguramente el actual mandatario no le debe muchos favores, pero el ex le debe
todo, en un arco inmenso que inicia con haberse negado a investigar la adquisición
de Escudo y cierra con la validación de la concesión a Grupo México.
La guerra entre
el gobierno federal y el del estado se ha vuelto encarnizada, ya no disimulan. El
comedimiento entre AMLO y Diego Sinhue solo es diplomático y superficial. Debajo
de ellos, sus subordinados se tiran a matar.
Mauricio Hernández
no aparece mucho en la palestra pública, pero su tarea es formar un ejército
que tiene todos los visos de ser más electoral que de atención a los rezagos en
la entidad.
Es medio año exacto del nuevo gobierno y aunque sus fortalezas quedan por verse, han quedado exhibidas muchas de sus debilidades
A seis meses de
que inició el gobierno de Diego Sinhue Rodríguez -se cumplen exactamente este
martes 26 de marzo-, es posible tener un primer diagnóstico de lo que ofrece y
lo que nos depara la gestión del nuevo titular del Poder Ejecutivo y aparente
jefe político del sistema PAN -Gobierno, que incluye a los diputados propios y
los aliados, los principales alcaldes y la dirigencia partidista.
Mano dura. Foto: Gobierno del Estado.
Diego Sinhue
parece ser un político que quiere tener todo bajo control, no en un estilo
moderno de gestión democrático, sino con visos autoritarios. Ello incluye al
aparato de gobierno y también a factores externos como los medios de comunicación
o las organizaciones del sector empresarial.
En Guanajuato vivimos una realidad cambiada. Si en las conferencias matutinas de Andrés Manuel López Obrador se dibujan matices de un país en el que muchos no nos reconocemos, en nuestra entidad tampoco cantamos mal las rancheras, con un gobernador que ha decidido asumirse como un simple encargado de despacho.
Este martes coincidieron dos eventos que no parecen ser ajenos.
Por una parte, el exgobernador Miguel Márquez acudió a una reunión de la Comisión Permanente del PAN donde se dejó retratar junto al dirigente nacional Marko Cortés, acompañado de la irremplazable Juana de la Cruz Martínez, del dirigente estatal Román Cifuentes y de la diputada Alejandra Gutiérrez.
Estado mayor, círculo de hierro. Foto: Twitter @miguelmarquezm
Organizados en bloque bajo la línea emanada del Palacio de Gobierno de Guanajuato, los diputados del PAN están metidos en apuros para encontrar argumentos que justifiquen la decisión de darle a Carlos Zamarripa un pasaporte por la vía rápida que lo convierta en el fiscal general de la entidad durante los próximos 9 años.
Ayer, la diputada Libia Dennise García Muñoz Ledo dijo que Carlos Zamarripa no tiene responsabilidad en el crecimiento exponencial del robo de combustibles en la entidad, textualmente así lo fraseó: “No tiene nada que ver un tema con otro; el tema del robo de combustibles es un tema de delito federal que la Procuraduría no tiene atribuciones para perseguir, entonces no veo la vinculación entre un tema y otro.”
Zamarripa, nada que ver en el desastre: PAN. Primera plana de Reforma del 17 de enero de 2019.
Guanajuato, Puebla o Tamaulipas no hubieran podido convertirse en las entidades con el mayor número de tomas clandestinas en el último sexenio, de no haberse presentado condiciones propicias que incluyen la omisión y hasta la complicidad de las autoridades locales en diversos niveles.
Incluso, hoy, tras la abrupta maniobra encabezada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para enfrentar el problema, sabemos que el robo de combustible en los ductos parece ser solo la puesta en escena de un delito mucho mejor organizado: el robo directo en las instalaciones de Petróleos Mexicanos.
Mientras que, para los ciudadanos de Guanajuato, los organizados y también los que no lo están, la seguridad y la tranquilidad constituyen un asunto primordial, urgente, que ha llegado a ser un tema de vida o muerte, para quienes se ostentan como sus representantes en el Congreso, la cuestión no pasa de un mero trámite, un “proceso”, una papa caliente que les urge despachar lo más rápido posible.
Este lunes por la tarde, un grupo de ciudadanos de diversos colectivos del estado, sumados en la plataforma Fiscalía que Sirva, tuvieron la oportunidad de un encuentro con la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso, conformada por representantes de cada una de las bancadas y diputaciones unitarias allí representadas.
Protesta social contra el pase automático al procurador carnal Carlos Zamarripa. Foto: kuali.com.mx