Arnoldo Cuellar

Días de Guardar domingo 4 de agosto de 2019

In Análisis Político, Días de Guardar, La Noticia al Punto, POPLab on agosto 3, 2019 at 10:43 pm

* Diego Sinhue echa montón y contrata otro estratega político

*Agripino pide que opinen sobre su perfil… y dejen sus datos

*El fraude de los doctorados patito se masifica

Ilustraciones: @PincheEinnar
  1. El gobernador suma al estratega Luis Oropeza

Muchos problemas está teniendo el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo para poder configurar un modelo de respuesta a los retos de la entidad que le heredó Miguel Márquez y a quien todavía le rinde pleitesía cada vez que inaugura una obra o se lo encuentra en un evento.

A la pléyade de comunicadores con los que se rodeó, encabezados por Juan Aguilera; a la compra de “influencers” que realiza Alan Sahir Márquez Becerra para tratar de dar la batalla en redes sociales; a los consejos traviesos de Luis Alegre; al activismo desorientado y reactivo de Sophia Huett, hoy se suma la visión estratégica de Luis Rodolfo Oropeza Chávez, a quien se le ha llamado “el mago de la estrategia política”.

Oropeza entró en contacto con Sinhue a través del alcalde de San Miguel Allende Luis Alberto Villarreal García, quien lo tuvo como asesor cuando dirigió el fracción del PAN en el Congreso de la Unión entre 2012 y 2014, justo la legislatura en la que se inventaron los moches y los panistas fueron sorprendidos contratando acompañantes para amenizar un momento de relax tras una reunión de trabajo en un destino de playa del país.

Y como Luis Oropeza es mago, pero no brujo, ni sus sabios consejos lograron salvar a Villarreal de la quema y su retiro de la política por varios años, de la que regresó para languidecer como alcalde de su pueblo natal, en una verdadera vuelta al comienzo.

Oropeza se ha topado con el caos de la comunicación que se ha formado en torno a Sinhue, en parte por las propias inseguridades del mandatario, en parte por la influencia que sigue ejerciendo Miguel Márquez y, sobre todo, por el desorden que aporta Juan Aguilera al dirigir irresponsablemente la comunicación oficial desde la televisión paraestatal, sin respeto alguno por la coordinadora oficial del ramo, Angélica Aguilar.

Y así, ni el mismísimo Marshall MacLuhan podría dar resultados.

Entre encuestas del celayense Jaime Acevedo, el Jimmy, que tiene la virtud de decirle a sus clientes lo que quieren oír y quizá por eso ya es el asesor preferido de Elvira Paniagua en Celaya, y la boruca del resto del cuarto de guerra de Sinhue, Oropeza no ha logrado hilvanar una estrategia que esté a la altura de su fama.

Aunque también hay quien opina que este no será el primer fracaso que suma en su carrera, después de haber sido asesor de cabecera de Felipe Calderón, César Nava y Gustavo Madero, todos ellos instalados hoy en el olvido o en el descrédito.

En su filosofía Oropeza asegura que “no hay derrotas, sino aprendizajes”. En Guanajuato, sin duda, podrá escribir un nuevo capítulo lleno de enseñanzas para sus memorias.

  • La UG se abre a la democracia… dirigida

Aunque los panegiristas del rector general de la UG Luis Felipe Guerrero Agripino suelen confundir su candidatura única a la reelección en el cargo con “el enorme respaldo de la comunidad universitaria a su proyecto”, en realidad lo que estamos viendo es el entronizamiento de un despotismo ilustrado como ya ha ocurrido en otros instituciones de educación superior.

Nadie se atreve a enfrentarse a Agripino porque, al mejor estilo del autoritarismo priista, sus allegados están en el control de todos los órganos de consulta y dirección en la institución: Consejos de División, de Campus y el General, así como la Junta Directiva que lo reelegirá.

Así no solo la reelección es un mero trámite, sino incluso la sucesión dentro de cuatro años la cual se peleará, como en el tapadismo priista, solo entre aquellos que Agripino seleccione como “precandidatos”.

Con esta situación, lo que está en el horizonte como tema inminente es la erradicación de la influencia romerista que aún se siente en la Casa de Estudios, no sería remoto que tras la reelección deje su cargo un personaje como Jorge Romero Hidalgo, quien por personalidad y trayectoria ha significado de alguna manera un contrapeso a Agripino.

No será el caso de Eloy Juárez, quien ya transitó del romerismo al agripinismo y es el candidato para ocupar la poderosa Secretaría General de Gestión y Desarrollo, responsable de aplicar un presupuesto que supera los cuatro mil millones de pesos.

Otro funcionario cuyo horizonte no parece ir más lejos del fin de 2019 es el Secretario General, Héctor Efraín Rodríguez de la Rosa, principal responsable de las fallidas políticas para prever y sancionar la violencia de género, algo que se ha convertido en uno de los principales temas de crítica a la institución. Para relevarlo se perfila ya la actual responsable de un área de Derechos Humanos creada como estación de paso en la oficina del abogado general, la doctora Arminda Balbuena Cisneros.

En estos días se habilitó una página para informar sobre el proceso de designación de rector general, la cual contiene un cuestionario para que los integrantes de la comunidad universitaria “se expresen”.

Lo curioso es que antes de opinar, los maestros, alumnos, trabajadores y ciudadanos en general tienen que identificarse claramente. Resultará difícil que ante el apabullamiento institucional que se vive, muchos maestros y trabajadores expresen su verdadero sentir y mucho menos con su nombre verdadero.

Lo otro es que con el control que tiene el proceso y la vinculación de la comisión especial con el rector general y candidato único, se tenga un informe sin filtros de lo que ahí se exprese.

Es una bonita simulación, donde nadie se animará a decirle al rey que va desnudo.

  • Allá se deslindan de doctorados patito, aquí los convalidan

Tras el escándalo desatado por los doctorados “honoris causa” entregados por el “Claustro Académico Universitario” en un espacio del Congreso de la Ciudad de México, donde una de las doctorantes fue la polémica conductora de televisión Laura Bozzo, se vino el deslinde del órgano legislativo.

A los pocos días, el Consejo Doctoral Mexicano puso en evidencia la existencia de un “mercado negro de nombramientos por parte de instituciones educativas que carecen del registro de validez oficial de estudios (Revoe) y que otorgan los títulos a cambio de donativos”.

Treinta mil pesos es el costo de ponerse una toga, un birrete y salir al paso de complejos acumulados.

En Guanajuato ocurrió lo mismo, pero aquí el recinto fue proporcionado por la Procuraduría de los Derechos Humanos de Raúl Montero, el peor titular de esa dependencia en la historia de Guanajuato, la cual aún no se deslinda por haberse prestado a un fraude académico que hunde más su por sí golpeada credibilidad.

Lo asombroso de verdad es que Montero no haya participado como postulante al doctorado, tiene todo el perfil.

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