Arnoldo Cuellar

Pensiones: disponer de lo ajeno

In Análisis Político, POPLab, sinembargo.mx on noviembre 22, 2019 at 4:00 am

Sin haber ameritado una consulta previa, por lo menos no pública, el gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez, ha anunciado la decisión de empelar los recursos de las futuras pensiones de los trabajadores del estado para financiar proyectos de infraestructura, concretamente una carretera de cuota.

En un evento con funcionarios del gobierno de Singapur, donde recalcó que nuestro estado comparte valores con la ciudad estado del sudeste asiático, el gobernador dio a conocer la noticia de que una carretera de Silao a San Miguel de Allende, seguramente de pago para tener una fuente de recuperación, con un costo de 3 mil 500 millones de pesos, se financiará con el fondo de pensiones del ISSEG.

Hay que recordar que el ISSEG no es una dependencia pública. Es un organismo sui géneris que se maneja sin recurso público, cuyo presupuesto es aprobado por el Congreso, pero donde el Ejecutivo no dispone, sino que las políticas se definen a través de un consejo directivo donde tienen asiento los representantes de los principales sindicatos cuyos agremiados cotizan en sus fondos.

La prueba fehaciente de que los fondos de pensiones son estructuras frágiles que deben ser manejadas con gran cuidado y previsión, es la gran cantidad de estos recursos que se encuentran comprometidos o que deben recibir cantidades ingentes de subsidios con recurso público fresco, para hacer frente a los compromisos contraídos.

Una carretera de cuota puede ser un gran negocio, como lo ha mostrado la vía Guanajuato – Silao, que se ha pagado varias veces e incluso ha financiado nueva infraestructura. La concesión a Grupo México de un complemento de la misma para funcionar como libramiento de Silao, también constituye un negocio fenomenal, sobre todo porque fue otorgada sin licitar y con una corrida financiera ampliamente favorable al concesionario.

Sin embargo, para garantizar el buen resultado hay que conocer el negocio y operarlo con pulcritud y eficiencia. En Guanajuato, la existencia de dos vías de cuota es tan noble que ha tolerado que la maneje desde hace algunos años un sicólogo sin titular cuyo único mérito es ser sobrino del compadre de Miguel Márquez, Rafael “El Gallo” Barba, con todos los riesgos que ello implica.

Por eso, el anuncio del gobernador, pasando por encima de un consejo del ISSEG que muy probablemente no diferirá de esa decisión por el verticalismo con el que se maneja la política local, puede resultar preocupante para los miles de trabajadores que están esperanzados a contar con un retiro digno en los próximos años.

Una obra pública en los tiempos que corren siempre es una apuesta riesgosa. Esa misma carretera, en su variante Guanajuato – San Miguel Allende, fue detenida por amparos y por la oposición de comunidades indígenas ya que atravesaba ruinas arqueológicas y lugares de culto.

O ahí está el ejemplo de la presa de El Zapotillo, done la combinación de pésima política, resistencia de comunidades y corrupción empresarial tiene detenida una obra en la que se han invertido al menos 20 mil millones de pesos y entre ellos parte de las pensiones de la burocracia de Jalisco.

El asunto, antes que nada, debería partir de una amplia consulta del gobierno con sus propios trabajadores, una consulta que no fuera mediada con la imposición autoritaria, a fin de dotar al proyecto de legitimidad.

Difícilmente será así. Diego Sinhue es un gobernante con ansias de legitimación, veleidoso y con numerosos consejeros que lo impulsan a tomar medidas extremas sin medir consecuencias todo para salir del bache en el que se encuentra.

Ese cúmulo de circunstancias más la inexistencia de una oposición eficaz y la complicidad de empresarios y medios de comunicación pueden generar un coctel explosivo que se lleve entre las patas la salud del fondo de pensiones de Guanajuato.

Ejemplos de que las malas decisiones gubernamentales producen resultados desastrosos, los tenemos a la vista.

Uno muy claro es la política de seguridad, en la que Miguel Márquez se aprovechó de amenazas incipientes sobre la seguridad del estado para comprometer la contratación el sistema de video vigilancia Escudo, donde la aplicación de 3 mil millones de pesos solo redundó en fabulosos negocios privados, corrupción gubernamental y en cero beneficios para la población, como lo exhibe el lacerante panorama que padecemos hoy.

Ni Singapur y su éxito glamoroso pueden asegurar que la idea de usar las pensiones para financiar la infraestructura que haga crecer la imagen del gobernador, vaya a funcionar.

Grupo México hará negocio al bursatilizar su carretera con el colchón que le dieron los estudios financieros que le aceptó el estado sin competir con ninguna otra opción.

Sin embargo, para un fondo de pensiones con vencimientos fijos, cualquier alteración en los flujos previstos, los cuales por cierto deberían hacerse públicos antes de que se concrete la decisión, puede producir una situación de estrés no vista antes en Guanajuato.

Habría que considerar además que la salud del fondo del ISSEG proviene del gran crecimiento de la burocracia estatal en los últimos 20 años, donde son muchos más los que cotizan que quienes se jubilan. Esa curva se modificará a la inversa en los próximos años.

Así que lo deseable es más análisis, mejores consensos, mucha información y menos propaganda, incluso si viene adornada con el mítico prestigio de Singapur.

  1. Estimado Arnoldo. Nada que objetar. Solo recordar, que al frente del Isseg cuando estuvo Salim, hicieron algo muy parecido, con un resultado jugoso para el hoy diputado. Que vergüenza

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