Arnoldo Cuellar

Una Novela Criminal, ¿novela sin ficción?

In POPLab, Presentaciones y lecturas on mayo 2, 2019 at 2:09 pm

Arbitrariedad política y desdén por los derechos humanos tuercen la justicia en México, la denuncia de Jorge Volpi en su primera obra narrativa sin ficción

El escritor presenta en León Una Novela Criminal, la investigación sobre el caso Cassez – Vallarta, ganadora del premio Alfaguara 2018

Jorge Volpi lo ha vuelto a hacer. A su veintena de obras narrativas y sus casi diez ensayos propios o colectivos, donde revisa los temas literarios que le obsesionan, pero también el país que le apasiona y su peculiar vida pública, hoy suma esta novela de no ficción o documental donde queda, mejor que nunca, retratada la deformidad que padecemos como nación.

El PRI consagró las comaladas sexenales de millonarios, dicen que la frase es de Portes Gil. Fue también el PRI el inventor del sistema métrico sexenal. Sin embargo, lo que nos ha pasado de noche quizá hasta el caso Cassez y la llegada de la alternancia a nuestra vida, es el abominable comportamiento sexenal de la justicia, la procuración y la administración.

A lo largo del libro es posible seguir el hilo conductor que a muchos se nos perdió en la larga trama de este affaire, con tres presidentes en el trasfondo y en cada caso con un comportamiento distinto de los funcionarios encargados de perseguir el delito y de impartir justicia.

En estas condiciones, perfectamente documentadas por Jorge Volpi, nos damos cuenta de que en México estamos en el infierno perfecto de acuerdo al evangelio según Kafka. Un país violento, de corrupción rampante, con bandas criminales que desde los bandidos de Río Frío campean a sus anchas protegidas por el poder político, y con una justicia que se acomoda a las circunstancias, que tiene “agenda política” como lo reconoce con crudeza en la historia un jurista de la Corte Interamericana y con policías que son grandes inventores, mejores que cualquier autor del Boom para crear caracteres criminales con la persona más inocente.

Por eso digo que no puede ser esta una novela sin ficción, cuando retrata un país donde todo es una ficción, donde el presidente puede inventar la realidad día tras día convertido en el youtuber más exitoso del entorno, donde no hace falta investigar nada si el primero que pasa puede ser culpable de cualquier cosa.

Aquí se podría resolver cualquier misterio de la historia policiaca mundial con un tehuacanazo y unos golpes en la planta de los pies a ustedes, a mí o a Volpi.

Esto no es divertido, es triste, es patético, es enormemente preocupante, pues en este país vivimos y aquí crecen nuestros hijos.

Qué decir, además, de esa detestable complicidad de los medios de comunicación que se prestaron al montaje de García Luna, justo el que permitió la resolución del caso Cassez, aunque no el de Israel Vallarta, su pareja en el inicio de esta trama.

En cualquier sociedad seria, un Carlos Loret de Mola no podría seguir en pantalla reseñando la vida nacional después de haberse prestado por complicidad, como pensamos mucho, o por descuido y omisión como alega él, a una puesta en escena de estas dimensiones.

Si la política no funciona, la oposición no funciona, los jueces funcionan mal y además la prensa toca la música para que todos los demás bailen, las cosas están entonces peor de lo que nos imaginamos.

Yo quiero agradecerle a Jorge Volpi la enorme dedicación que se aprecia en este texto, la exhaustiva investigación, el hablar con tanta gente, el verle a la cara a unos y otros y tratar de desentrañar las intenciones, los ocultamientos, los retazos de verdad, las imaginaciones espontáneas o maquinadas.

Combinación de “Yo Acuso” y “A Sangre Fría”, este trabajo de nuevo periodismo, término nada nuevo, o de novela sin ficción, es uno de los mejores retratos del monstruo en que nos hemos convertido, sin que nadie podamos alegar inocencia.

Los dejo con Jorge Volpi, que es a quien en realidad venimos a escuchar.

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