Arnoldo Cuellar

Márquez necesita un cuarto de guerra

In Botepronto, Sin categoría, Zona Franca on junio 7, 2016 at 3:36 am

Desorden, incluso anarquía, se resiente en algunas decisiones en el entorno de Miguel Márquez, sobre todo vinculadas a su posible incursión en la carrera por la candidatura presidencial.

Las indecisiones del gobernador Miguel Márquez para elegir su ruta frente a la nueva circunstancia política del país; los errores de su equipo de comunicación; su falta de contundencia en sus apariciones nacionales, todo habla a gritos de la ausencia de un equipo solvente en torno al mandatario.

Márquez no necesita forzosamente seguir los pasos de un Vicente Fox o de un Juan Manuel Oliva, pero si requiere establecer su propia ruta y comprometerse con ella. No tiene porque hacerlo solo, pero hasta ahora parece que no confia en nadie.

De ahí los fallos, de ahí la inconsistencia. Si ya es difícil gobernar, más lo es cuando esa tarea debe combinarse con la definición de estrategias de futuro.

Y no se trata necesariamente de que el gobernador de Guanajuato deba participar en la contienda por la candidatura de su partido si no quiere o si tiene reservas para hacerlo. Al fin es su derecho y su decisión.

Sin embargo, como lo hemos dicho de muchas maneras, aún si no participa, la conclusión de su gobierno y el manejo de su propia sucesión, se verán comprometidos sin una estrategia de participación en la coyuntura preelectoral y una política de alianzas con los otros liderazgos de su partido.

Lo que hasta ahora se ha visto no evidencia una línea política coherente en esta circunstancia. La aparición de Márquez en los escenarios nacionales no abona a fortalecer al PAN. A menudo sus posiciones parecen más cercanas a las necesidades políticas del priismo gobernante a nivel federal, que de su propio partido.

El hecho de que algunos hombres de su equipo se muevan en estrategias independientes e, incluso, anárquicas, deja ver que no existe un cuarto de guerra organizado y que abunda el voluntarismo en el entorno del gobernador, lo que constituye una mala noticia no solo para una precampaña, sino hasta para el ejercicio cotidiano del gobierno.

El equipo que acompañó a Miguel Márquez en su campaña a gobernador y en la primera parte de su gobierno, hoy está lejos: Éctor Jaime Ramírez, Christian Cruz, Juan Aguilera, Enrique Ayala, Marco Antonio Rodríguez.

Los que llegaron a relevarlos no parecen constituir un equipo compacto en torno al mandatario y se notan fisuras. La llegada de Enrique Avilés a Comunicación Social habla del crecimiento de su anterior jefe, Fernando Olivera, Secretario de Turismo. Todo indica que la mercadotecnia para vender destinos turísticos es la que operará la incursión de Márquez a la cancha del 2018, si se superan las dudas aún vigentes.

La pregunta es ¿se vende igual a un político que a una playa?

Por lo pronto, esta línea de acción parece haber encallado antes de zarpar.

 

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