Arnoldo Cuellar

Un gobernador dadivoso

In Botepronto, sinembargo.mx, Zona Franca on marzo 5, 2015 at 3:43 am

Como si no asomara una crisis en el horizonte, el gobierno de Miguel Márquez prosigue con un alto ritmo de gasto, mucho de él destinado a subsidios y proyectos improductivos.

No obstante el precario panorama económico de los próximos meses, el cual ya provocó la toma de previsiones por parte del gobierno federal y el recorte de proyectos en el sector energético y de infraestructura, los gobernadores no parecen percatarse de la situación y continúan con sus dinámicas de gasto como si nada pasara.

En Guanajuato, por ejemplo, el mandatario panista Miguel Márquez Márquez acaba de realizar una apresurada licitación pública de carácter internacional para la compra de 125 mil tabletas electrónicas que tienen como destino ser regaladas a estudiantes y maestros de preparatoria y de los primeros años de educación superior, a un costo de 300 millones de pesos.

Hasta fines del año pasado, el compromiso del gobierno de Márquez, derivado de una promesa de campaña realizada en 2012, contemplaba la entrega de tabletas electrónicas a los alumnos del último grado de primaria y de primero de secundaria. Repentinamente, en vísperas del año electoral, se decidió cambiar el destino del obsequio, elevando la edad de los beneficiarios.

El proyecto ha sido denominado Inclusión Tecnológica, sin embargo no ha sido soportado por ningún estudio, por lo menos ninguno que se conozca públicamente, que muestre los beneficios que traerá la entrega de estos aparatos a los jóvenes estudiantes, muchos de ellos ya en edad de votar.

Las únicas explicaciones ofrecidas hasta ahora por funcionarios del área educativa justifica que ya la SEP se ocupó del universo de educación básica con un programa similar y que el nuevo programa estatal estaría destinado en evitar la deserción escolar que se incrementa en el paso del bachillerato a la educación superior. Sin embargo, tampoco se establecen metas u objetivos en ese sentido, por ejemplo de en qué proporción se pretende abatir ese fenómeno, a fin de volver cuantificable el impacto de la inversión.

De cumplirse los tiempos solicitados en la licitación, las tabletas estarían entregándose en los meses de marzo, abril y mayo, los dos últimos coincidentes con las campañas electorales. El reparto de los últimos 70 mil artefactos se realizaría tres semanas antes de los comicios del 7 de junio.

Por las prisas con las que se dio el cambio de objetivo y la decisión de repartir las tabletas en estos días, antes del proceso electoral, la licitación convocada por la Secretaría de Finanzas de Guanajuato en el mes de febrero presentó complicaciones.

De las nueve empresas que acudieron, entre ellas una de origen norteamericano con representación en México, ocho fueron descalificadas por incumplir con algunos de los requisitos planteados en la convocatoria o por no poder atender los plazos de entrega de las 125 mil tabletas.

Aparentemente, el comité de adquisiciones del estado se quedó sin opciones, pues debió escoger a la única empresa que desde su análisis cumplió con los requisitos, lo que ya ha generado polémica y la presentación de inconformidades de por lo menos uno de los perdedores cuya oferta fue un millón de dólares más económica. Por si algo faltara, una investigación periodística recién publicada mostró que también la empresa ganadora incurrió en irregularidades, al haber participado con otra razón social en la licitación, lo que está prohibido por ley.

Sin embargo, nada detiene la decisión del gobernador de Guanajuato de hacer este generoso regalo a los estudiantes de Guanajuato. Sobre todo después de que se ha mostrado abiertamente involucrado en las precampañas de su partido para la próxima elección, donde incluso ha disputado públicamente con el dirigente nacional panista Gustavo Madero para colocar a sus candidatos.

Hace una semanas, Miguel Márquez reclamaba al gobierno federal la entrega de televisiones a cerca de medio millón de guanajuatenses, viendo en ello tintes electorales. Todo indica que al no poder impedir esa maniobra, decidió contrarrestarla con su propio proyecto de dádivas tecnológicas en tiempos de campaña.

Así, mientras proyectos de mayor impacto y utilidad social amenazan con verse detenidos por el recorte presupuestal que ha producido la crisis de los precios del petróleo, el cual más pronto que tarde se reflejará en las finanzas estatales y municipales, los gobernantes que padecemos continúan pensando y actuando como si nada ocurriera.

Y no solo son las tabletas. Márquez ya se prepara a licitar, contratar y regalar 240 mil mochilas a escolares de Guanajuato, como parte de un programa de prevención del delito. Antes y por segundo año entregó 300 mil uniformes deportivos a estudiantes de secundaria y, de paso, pinto las escuelas de color azul.

¿Austeridad, racionalidad, presupuesto por resultados, rendición de cuentas? Eso, con qué se come.

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