Arnoldo Cuellar

La cruda futbolística y los pendientes del momento

In Botepronto, Zona Franca on junio 30, 2014 at 3:36 am

La eliminación de la selección mexicana de futbol en Brasil 2014 trajo consigo un sombrío domingo, pero sin duda otra de sus consecuencias, a partir de hoy, será la disminución del abusivo y excedido ruido televisivo en torno a una pretendida unidad nacional que ya quisiéramos para otras cosas y no solo para envolvernos en la playera del Tri.

La dolora eliminación, nos permitirá concentrarnos en otras cosas, como por ejemplo los efectos nefastos de la incapacidad del actual gobierno federal para reactivar la economía del país, lo que nos coloca ya en el segundo año de crecimiento por debajo del aumento de la población. Si bien los factores externos pesaron, lo hizo mucho más una inoportuna y equivocada reforma fiscal que será la verdadera responsable del freno de este 2014.

O revisar la reciente reforma electoral que nos asestaron los partidos políticos nacionales, como resabio del Pacto por México y de las negociaciones colaterales para sacar adelante las reformas estructurales del gobierno peñista.

Hoy nos encontramos con que las entidades federativas perdieron autonomía para autoregular sus elecciones. Quizá en muchas entidades esto haya servido para amarrarle las manos a los gobernadores, pero en el caso de Guanajuato, el IEEG había logrado una madurez y una neutralidad envidiable.

Ahora tendremos un órgano electoral local cuyos responsables serán designados en México, en buena medida bajo el efecto de jaloneos entre las cúpulas de los partidos nacionales, la Secretaría de Gobernación y un disminuido e inmaduro INE, el relevo del IFE.

Las promesas que ofrece la reforma electoral local tampoco parecen muy atractivas. Con el pretexto del financiamiento público a las candidaturas independientes, los legisladores locales encarecieron el porcentaje de firmas que se requieren para esta opción, lo que hará muy difícil verlas en los próximos comicios.

Lo que presentan como un logro para los ciudadanos, en realidad es una protección de los partidos políticos al monopolio que han venido ejerciendo y en el que seguirán mandando, por lo visto.

También, menos ocupados en el rodar del balón, podremos estar atentos a la actuación del nuevo titular del Órgano de Fiscalización Superior de Guanajuato, que trae varios asuntos delicados en sus manos, como la denuncia en contra del alcalde de Salamanca, Justino Arriaga, por la compra de un terreno a sobreprecio para la construcción de instalaciones de seguridad.

Javier Pérez, el nuevo titular del OFS y segundo en la historia de esa entidad, tiene en este su primer ejercicio la posibilidad de consolidarse y recuperar la credibilidad que arrojó por la borda su antecesor, Mauricio Romo Flores, quien empezó a ser un fiscalizador independiente solo hasta los últimos días de su gestión, con Proyecto Escudo, después de dos periodos de absoluta complacencia hacia los excesos del gobierno de Juan Manuel Oliva.

Habrá otros temas, no necesariamente políticos, pero tanto o más importantes,  que también requieran la atención de los ciudadanos mexicanos en estas fechas de cruda mundialista.

En León, por ejemplo, el tema de la seguridad permanece en el tablero de las alertas, con la ola de robos domiciliarios que asuela a la ciudad, sin discriminación de colonias o sectores; así como los robos de autopartes y los asaltos a comercios.

El nuevo Secretario de Seguridad, Francisco Aguilera Candelas, plenamente respaldado por la alcaldesa Bárbara Botello, debe mostrar una mejoría rápida en las cifras de incidencia delictiva, pues de acuerdo a explicaciones oficiales, fue esa la falla  que motivó el cese de su antecesor.

Será un contrasentido, otro más en la administración de Botello, que el rasero con el que se midió a Francisco Salazar Soni sea distinto del que se aplique a su tocayo Aguilera. A menos que en lo que se esté pensando sea ya el cierre de filas para la próxima elección municipal, donde la actuación de la policía siempre tiene mucho que ver.

A ello abonaría también la inversión en celulares gratis para los taxistas, con el pretexto de la seguridad.

Así que, como podemos ver, hay demasiadas cosas para ocuparnos y hacer más llevadera la vida sin la sobreexposición del tema futbolístico. Aunque parezca consuelo.

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