Arnoldo Cuellar

El PAN agota sus reservas

In Botepronto, Zona Franca on enero 14, 2014 at 3:20 am

La crisis de Acción Nacional parece no tener fondo. La feria de filtraciones en base a grabaciones de oscuros diálogos de realpolitik, enloda a tirios y a troyanos. En el PAN ya no parece haber “buenos”, todos, en mayor o menor medida, tienen cola que les pisen.

La exhibición de la grabación de un diálogo telefónico donde Ernesto Cordero habla abiertamente de “hundir a los corruptos”, haciendo referencia con ello a Luis Alberto Villarreal y Gustavo Madero, fue puntualmente respondida con la difusión de otro audio donde el alcalde celayense, un empresario que ni siquiera es militante del PAN, se muestra dubitativo sobre la pertinencia de aceptar o no entrarle a la lógica de las “mochadas”, para poder recibir apoyos presupuestales para su municipio.

El munícipe Ismael Pérez Ordaz, quien por cierto le dio al PAN la posibilidad de mantener el poder en Celaya después de tres administraciones desastrosas, al aceptar la postulación como candidato externo, finalmente no accedió a convenir el pago de una altísima comisión del 35 por ciento, que había logrado ya negociar hasta “un 20 por ciento más IVA”, a cambio de recibir recurso para pavimentaciones.

Sin embargo, al hacer del conocimiento de los integrantes del Cabildo la propuesta de que fue objeto, Pérez Ordaz se expuso y terminó pagando las consecuencias.

Hace unas semanas, el alcalde le pidió la renuncia a su secretario de Ayuntamiento, Vicente Caracheo, con quien las cosas se encontraban tensas desde meses atrás, cuando empezó a depurar su gabinete de funcionarios panistas del grupo de Martín Rico, el empresario y ex diputado federal que se considera a sí mismo como el padrino de la candidatura de Pérez Ordaz y su protector dentro del panismo celayense.

No es remoto que Caracheo o alguno de sus cercanos en el Ayuntamiento, sean quienes hayan procedido a grabar las palabras del alcalde sin su autorización. Utilizar la grabación unas semanas después del conflicto que terminó con la salida de Caracheo, es un paso que parece lógico.

Pero si bien la intriga local explica una parte del nuevo desaguisado en la secuela de escándalos que lleva el PAN de hace unos meses a la fecha, hay otros ingredientes, provenientes de la escena nacional.

Al grupo de celayenses aglutinados en torno a Martín Rico seguramente vieron con gran gusto la exhibida que sufrió a nivel nacional el alcalde Ismael Pérez Ordaz, al aceptar la posibilidad de entrarle al irregular juego de “los moches” y además explicarlo con tanto detenimiento. Sin embargo, el verdadero objetivo de la filtración fue nacional, para continuar la tarea de demolición del ícono de corrupción en el que se ha convertido el panista guanajuatense Luis Alberto Villarreal, tarea que, sin embargo, no pasa del ámbito mediático al gozar el sanmiguelense del respaldo pleno de Gustavo Madero quien ha elegido hundirse con sus compinches o salvarse con ellos.

Por lo pronto, el ex diputado y constructor de vivienda Martín Rico, hizo puntos buenos con los enemigos de Madero, entre los que se cuentan su amiga Josefina Vázquez Mota; su promotor en la política partidista, el ex gobernador Juan Manuel Oliva; y el senador Ernesto Cordero quien ve como el nuevo escándalo tapa el anterior, que él protagonizaba.

Así, combinando el intenso torpedeo cupular en vísperas de la contienda por la dirigencia nacional panista, con intrigas locales que buscan defender pequeñas parcelas de poder, el nuevo escándalo mediático en realidad le pega bajo la línea de flotación a las que hasta hace poco aparecían como posibles opciones para que este partido se salvara de la debacle total.

Al vulnerar al candidato ciudadano que les permitió salvar Celaya de un derrumbe anunciado, y que hasta ahora se muestra como el más serio y solvente de sus alcaldes, los panistas celayenses y sus aliados en la grilla nacional están mandando la señal clara de que la descomposición del partido es más grave de lo que se pensaba.

Muestra de la confusión que se vive en el PAN la dan declaraciones como la del dirigente estatal en Guanajuato, Gerardo Trujillo, que ante el escándalo con el que empezó esta semana decide que su prioridad es… defender a Villarreal, en lugar de respaldar al presidente municipal que se vio sumido en esta situación por los esquemas corruptos establecidos por el coordinador parlamentario del PAN.

De cualquier manera, la opinión de Trujillo no ayudará a Villarreal más de lo que ya lo hace el respaldo incondicional de Madero. En cambio, ante una opinión pública que ya he tenido elementos suficientes para formarse una opinión de la cloaca en la que está convertido el PAN que emergió de la derrota presidencial, quien queda en evidencia con su defensa es el propio líder panista guanajuatense.

A %d blogueros les gusta esto: