Arnoldo Cuellar

El regreso de Pablo Zárate Juárez

In Botepronto, Zona Franca on junio 20, 2012 at 3:12 am

Quizá nunca se fue. Sólo tomó precauciones.

El sonriente y dicharachero político tamaulipeco que tuvo la buena y mala fortuna de cruzarse en su camino con Tomás Yarrington a quien sirvió, de quien obtuvo recompensas y que finalmente lo estigmatizó al grado de ser negado por todos los que han tenido  que ver con él, opera una casa encubierta destinada a la propaganda y la guerra sucia del PRI en Guanajuato.

En la calle De la Cuesta No. 214 en la colonia Lomas del Sol, de la ciudad de León, ahí en las proximidades de la Universidad De Lasalle, viven por estos días un grupo de hombres originarios del Estado de México, Atizapán de Zaragoza para ser más exactos, la tierra de la que fue alcalde Luis Felipe Puente Espinoza, el coordinador de la segunda circunscripción federal y jefe directo de Pablo Zárate Juárez.

Los acompañan otros individuos, estos provienen de Michoacán. Uno de los mexiquenses, de nombre Alejandro Hernández Cruz,  afirma en una grabación, en poder de  Zona Franca, que no contratan operarios locales porque se roban la mercancía, consistente en utilitarios para regalar en las campañas con propaganda de Enrique Peña Nieto y Juan Ignacio Torres Landa, pero también folletos de ataques a los candidatos panistas.

Reconoce que el jefe es Pablo Zárate, “patrón de mi cuñado” que fue quien lo contrató en Atizapán, de donde se traslada cada semana en una combi haciendo cinco horas de camino por carretera y recibiendo por el trabajo que realiza aquí “dos mil seiscientos, ya con comidas y hospedaje”.

Entonces, queda claro que alguien en la campaña de Juan Ignacio Torres Landa y en la coordinación de la campaña de Enrique Peña Nieto, sí deben de saber muy bien lo que hace Pablo Zárate Juárez en Guanajuato, no a mediados de abril ni a principios de mayo, sino en estos días, en el cierre de la campaña, en una casa atiborrada de propaganda, de aparatos eléctricos, de libelos antipanistas y con cuatro camionetas Van a la puerta, además de una Suburban con placas del Edomex.

Zárate Juárez, por cierto, no es un recién llegado al equipo de Luis Felipe Puente. Fue su director de policía en Atizapán de Zaragoza cuando fue alcalde, en el trienio 1994 – 1996, antes de su regreso a Tamaulipas con Tomás Yarrington, en 1999, para hacerse cargo del Instituto Tamaulipeco de la Vivienda (Itavu).

Este es el grupo político que priistas tan modositos como Jorge Videgaray y Guillermo Ruiz de Teresa han importado a Guanajuato para defenderse de los triquiñuelas panistas y hacer las propias.

A ver cómo les va.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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