Arnoldo Cuellar

En el agua

In Botepronto, Zona Franca on abril 13, 2012 at 3:44 am

Miles de vecinos de la ciudad de Guanajuato, sobre todo en las partes altas de esta bella y maltratada ciudad, que lo ha sido sobre todo por quienes la han (des)gobernado, se levantan todos los días a abrir las llaves de agua, primero con temor, las más de las veces con una profunda irritación, y sólo de tanto en tanto con alivio, al ver escurrir el tembloroso chorro de agua que ha logrado vencer la gravedad tras los cortes terciados a que ha obligado la ausencia de lluvias del año pasado y el bajo almacenamiento en los embalses.

Este complicado batallar por el vital líquido, que en muchos otros lugares ya hubiera provocado inconformidades explícitas e incluso manifestaciones de descontento que estarían plenamente justificadas, lo ha sobrellevado con resignación y estoicismo una comunidad que sabe convivir con la escasez de agua desde hace siglos y que se ha acostumbrado a usarla racionalmente.

Eso, precisamente, es lo que hace más abominable el comportamiento frívolo e inconciente de cinco integrantes del Consejo Municipal de Simapag, así como de su director, Edgardo Meave Pérez, quienes tomaron como pretexto el duro trance que viven los ciudadanos de Guanajuato para un viaje que, como ilustran las fotografías de los propios implicados, ha combinado generosamente el placer con un ligero trabajo de cuyo provecho para la ciudad quedan profundas dudas, hoy por hoy.

Lo que se explico antes del viaje, porque el presidente del consejo, Sealtiel Ávalos Santoyo, decidió no dar la cara y mucho menos explicaciones ahora que se saben los verdaderos alcances del paseo, fue que se acudía dos ciudades, Sevilla y Cádiz, a conocer sistemas de reciclamiento de agua tratada para uso urbano.

Sin embargo, a juzgar por el Facebook del consejero Fausto Montoya, el tiempo de estudio ha dejado espacios para largos paseos turísticos, actividades museísticas y visitas religiosas en escapaditas a Córdoba, Granada y Málaga; y, no podía faltar, hasta un brinquito al estrecho de Gibraltar para visitar Marruecos.

Como puede verse, muchas cosas inquietaban a la ilustre comitiva cuevanense, además de la encomiable preocupación por la carencia de agua de sus paisanos, cosas por supuesto que hablan muy bien de ellos como hombres cultos y curiosos, pero que hablarían mejor si se las pagaran con su dinero y no con los recursos, nada abundantes del Sistema Municipal al que iban a servir como supervisores ciudadanos.

Además de Montoya y Meave, los otros viajeros son: Rosa Amelia García Arredondo, Pedro Ayala Serrato, José Reyes Díaz y Estanislao Zárate Lujan.

Todos, menos el último, concluyen su periodo en dos semanas, por lo que dispondrán de poco tiempo para decantar sus experiencias, las hidráulicas que también debió haberlas, y ponerlas al servicio del organismo que les costeó pasaje y viáticos.

Sin embargo, si no es así e, incluso, el paseo deriva en algún impedimento para su reelección… lo paseado ya quién se los quita.

@Arnoldo60

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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