Arnoldo Cuellar

Ruiz de Teresa: el desprecio del PRI por Guanajuato

In Análisis Político on diciembre 14, 2011 at 3:27 am

Mientras algunos priistas guanajuatenses hacen grandes esfuerzos por convencer a Enrique Peña Nieto de que el estado puede ser rescatado de manos del PAN y, de paso, aportarle una cantidad significativa de votos a su propia campaña, otros integrantes de ese partido ponen en evidencia la escasa importancia que se le concede a la entidad y a la inteligencia de sus habitantes.

Es el caso del diputado federal Guillermo Ruiz de Teresa, ex secretario particular de Francisco Labastida y coordinador de giras de éste cuando fue candidato presidencial frente a Vicente Fox Quesada, quien se hizo de su curul por la poco honorable vía de las “juanitas”, al forzar la licencia de Yulma Rocha a quien primero habían logrado colocar como titular de la cuarta formula plurinominal de la circunscripción y luego le hicieron retirarse.

A Ruiz de Teresa, un político de la ciudad de México vinculado a Emilio Gamboa, sólo le unen dos lazos con Guanajuato: la suplencia de la irapuatense Rocha y una casa de descanso en San Miguel de Allende.

Con esos antecedentes, el legislador, que ha sido exhibido como uno de los más faltistas de San Lázaro, se dispone a dar un informe de labores a los guanajuatenses este viernes, convirtiendo una obligación de ley en un mecanismo de propaganda.

Ruiz de Teresa, quien al parecer ostenta su domicilio electoral en San Miguel de Allende, está buscando ser el candidato al Senado de la República en la primera fórmula de Guanajuato, no obstante haber realizado sólo una labor meramente escenográfica y eso únicamente en los meses recientes.

Para ello, la presentación de su “informe” se ha convertido en la oportunidad de sembrar las principales carreteras del estado con espectaculares, donde luce su figura, a fin de que los guanajuatenses tengan nociones de su nombre. Lo mismo ha hecho en las páginas de algunos diarios.

Sin embargo, es poco probable que Ruiz de Teresa informe sobre un tema que sería del profundo interés de muchos guanajuatenses, sobre todo mujeres: ¿porqué escogió el camino de la simulación y de la violación del espíritu de las normas sobre equidad de género para llegar al Congreso?

Resulta obvio que la licencia solicitada por Yulma Rocha y la llegada a la curul de Ruiz de Teresa fueron parte de un acuerdo político que buscaba eludir las cuotas previstas para la presencia de mujeres en las Cámaras.

La recurrencia de ese tipo de conductas sobre todo en dos partidos, el Verde Ecologista y el PRI, ha obligado a una reforma legal para prohibir acciones en las que los mismos responsables de hacer respetar la ley se dan una amplia maña para violarla.

Ese seria un tema muy interesante sobre el que podría informar en extenso el diputado Guillermo Ruiz de Teresa. Cualquier otra disertación suya sobre la política guanajuatense no pasará de ser una broma.

Como broma es, sin duda, su intención de querer representar a Guanajuato en el Senado de la República por un partido que si bien no ha visto sus mejores momentos desde hace algunos años, cavaría su tumba si permite que a una simulación, la de la diputación plurinominal, le siga otra, la del Senado para un visitante de fin de semana a la entidad.

Para abrir puertas, vender sueños e impresionar ingenuos nuestro personaje se ha encargado de promocionar en diversos círculos su cercanía con Enrique Peña Nieto, algo que se está convirtiendo en una especie de mantra entre los priistas de todos los niveles. Bajo esa premisa busca convencer sobre su posibilidad de ser candidato a la Cámara Alta.

En ese sentido, el argumento, más allá de su cumplimiento, ya causa un daño: ¿ el candidato presidencial del PRI, tan vapuleado a últimas fechas ante la escuálida bolsa de protección que le representa su anquilosado partido, impulsaría una aventura de esa magnitud?

Parece hora de que Peña Nieta les diga a algunos, como ocurrió ya con Humberto Moreira: “señores, si no ayudan tampoco estorben.”

Botepronto

El cinismo y la cara dura no se limitan al PRI. Este fin de semana se registró en el comité directivo estatal del PAN, como aspirante a una diputación local, el sanmiguelense Ricardo Villarreal García, copropietario del Casino Grand, en León y hermano del senador Luis Alberto Villarreal.

Ricardo Villarreal quedó exhibido en el trabajo periodístico de Zona Franca no sólo en sus vínculos con el centro de apuestas, para cuyo equipamiento hipotecó una serie de predios cuya posesión ostenta e lujosos fraccionamientos de San Miguel Allende; sino también como poco afecto a decir la verdad, al haber negado esa relación.

Hoy decide que sería una magnífica idea representar a San Miguel de Allende y los municipios que conforman el noveno distrito, como complemento a sus labores de inversionista del ramo inmobiliario y empresario de la cuestionada industria del juego de azar.

¿Estarán dispuestos los militantes del PAN a respaldarlo? Y más importante aún, si lo logra, ¿será una buena carta del PAN para contribuir al rescate del municipio que perdieron en 2009?

Pronto sabremos si los partidos y sus integrantes siguen pensando que los ciudadanos somos idiotas.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

www.zonafranca.mx

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