Arnoldo Cuellar

DÍAS DE GUARDAR Domingo 14 de marzo de 2021

In Análisis Político, Días de Guardar, POPLab on marzo 14, 2021 at 11:39 am
Ilustraciones: @PincheEinnar

* Las buscadoras dan una lección de civismo y eficacia política

* El estadio León o la campaña más cara del mundo

* Ivermectina en Guanajuato: tirar la piedra y esconder la mano

1.- Enfrentan colectivos a la Fiscalía y su táctica revictimizadora

A Carlos Zamarripa hay que arrancarle el trato digno a golpe de manifestaciones y protestas. El fiscal es hoy por hoy el hombre más poderoso de Guanajuato y le gusta situarse en un pedestal inalcanzable para la cada vez más pequeña clase política que le rodea.

Ya la resulta una costumbre que los diputados y diputadas del Congreso empiecen sus intervenciones felicitándolo y dándole para bienes en las comparecencias donde debería “rendir cuentas”.

El gobernador acude a su búnker en lugar de que él vaya a palacio. Todos, políticos y empresarios, comparecen ante el fiscal, quien no se mueve de su lugar. Es el poder.

Hasta que surge la sociedad civil organizada y se advierte la fragilidad de su imagen y su escasa calidad como servidor público eficiente.

Primero fueron los estudiantes de la Universidad de Guanajuato que lo obligaron a comparecer bajo la consigna de “sin los 4 no hay trato”, cuando los dejó plantados en el teatro Principal aquel diciembre de 2019 y boicoteó un diálogo en el que ya estaban presentes el gobernador Diego Sinhue Rodríguez, el alcalde Alejandro Navarro y el rector Luis Felipe Guerrero.

Ahora fueron los colectivos de buscadoras, indignadas por las constantes maniobras de los equipos periciales de la fiscalía para impedir la presencia de las familias en las excavaciones, las que se plantaron de nueva cuenta en el Teatro Juárez y forzaron al fiscal a abrir las puertas de su búnker para replantear acuerdos para las búsquedas.

De cualquier manera, y como son las cosas siempre con Zamarripa, la minuta no satisfizo a las familias que mantienen el plantón y que han dicho con claridad: “alguien tiene que ceder y definitivamente no vamos a ser nosotras.”

Y la lógica no permite engañarse. Durante años la hermética procuraduría, antecesora de la fiscalía, rechazó la existencia de fosas, como si fuera un desdoro para Guanajuato. Eso le informaron al ex gobernador Miguel Márquez que salió a autoridiculizarse y a revictimizar diciendo que en Guanajuato las desapariciones eran porque las víctimas se iban “al norte o con el novio”.

Hoy, al menos 235 fosas ubicadas por el programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, de las cuales se han extraído al menos restos de 434 personas, ponen en evidencia la magnitud de la crisis, esa que Zamarripa prefería barrer debajo de su silencio y los procuradores de derechos humanos ocultan con su ceguera.

Ha sido una emergencia civil organizada en colectivos, las propias víctimas que han tenido que investigar, movilizarse y encontrar por sí mismas y sin recursos, lo que ha descubierto esta realidad ominosa que no podemos erradicar si permanecemos ajenos a ella.

Llama la atención que la poderosa Fiscalía de Carlos Zamarripa cuente en su organigrama con una fiscalía especializada en derechos humanos, de la cual depende otra fiscalía para investigar delitos contra personas defensoras de derechos humanos y una dirección general de derechos humanos cuya única función es atender recomendaciones de los organismos protectores de derechos humanos y que, sin embargo, su trato a las familias de víctimas de desaparición sea tan distante, tan displicente, tan victimizador.

Y aunque en el reglamento interno de la Fiscalía General del Estado se menciona 100 veces en 164 páginas el concepto derechos humanos, la actitud general del fiscal y sus subordinados deja en claro que para ellos se trata tan solo de un concepto vacío.

Por ello, seguirán los encontronazos y el cuestionamiento permanente de las víctimas y de sus familias a una fiscalía que goza de recursos y de poder, peor que tropieza a cada minuto con su soberbia y su ausencia de empatía.

2.- Estadio León, la campaña más cara del mundo

De pronto saltó a la palestra pública una decisión muy poco reposada y que ha despertado una gran polémica en León Guanajuato. Como si se tratara de una ocurrencia, con el tono que quiere ser casual pero que revela premeditación, en la inauguración de Sapica el gobernador Diego Sinhue Rodríguez pretendió animar el alcalde Héctor López Santillana a que responda positivamente a la petición de los patronatos de la feria de León, Explora y el Polifórum para desembolsar los 735 millones que quieren los empresarios Roberto Zermeño y Héctor González, por el estadio León.

Es mucho dinero para el municipio, aunque el gobernador quiera ayudar. Mucho más para una administración que se encuentra a 7 meses de concluir.

Resulta irresponsable de parte de consejeros ciudadanos temporales plantear un tema de esa magnitud, pero más lo es que el gobernador acoja la petición y la potencie políticamente para comprometer al municipio.

Hace poco menos de un año el gobernador destinó 3 mil millones de pesos a prestar dinero a las empresas en problemas por la pandemia, el próximo junio se vence el periodo de gracia y deberá empezar la cobranza, que incluye la posibilidad de hacer válidas las garantías inmobiliarias que debieron otorgar los acreditados.

¿Cómo se vería un gobierno que despoja a ciudadanos afectados por la crisis de sus haberes, casas y empresas, peor que irresponsablemente compra un estadio cuya propiedad se perdió por negligencia e incompetencia oficial?

Lo peor de todo es que crece la sospecha de que la intención de comprar el estado es electoral, un acto de populismo para fortalecer la imagen del PAN y, en este caso, de la candidata Alejandra Gutiérrez, como se evidencia en que haya sido la propia aspirante y el dirigente provisional del PAN, Eduardo López Mares, quienes salieron antes que nadie a validar una compra que recibe críticas desde muchos espacios sociales.

Lo peor de todo es que están haciendo ver débil a la candidata, quien aparentemente no necesitaba de ayudas patriarcales para demostrar que llegó la hora de las mujeres en Acción Nacional. El paraguas protector, a costa de la aplicación injustificada de un cuantioso recurso público podría ser contraproducente.

Resulta difícil en estos tiempos plantear un engaño de esa magnitud. A la inconformidad por la compra del estadio para enriquecer a quienes son considerados despojadores de un bien público, se sumará la de quienes vean en ello una burda maniobra electoral, pero también las de aquellos ciudadanos que sencillamente ven al gobierno desatender necesidades sociales relevantes mientras pero se muestra solícito y eficiente para resolver verdaderas frivolidades.

Sinhue parece ser el tipo de político que se aferra a los errores y que considera una debilidad corregir y dar marcha atrás. De alguna manera es el mismo tipo de error que está cometiendo Andrés Manuel López Obrador con el respaldo al candidato de su partido en Guerrero. Se trata de machismo político y de inseguridad personal, justo los peores ingredientes para el delicado momento político que se vive.

Veremos como salen del atolladero, si salen.

3.- Daniel Díaz juega con la salud de los guanajuatenses

La Secretaría de Salud del estado circuló en al menos 76 unidades hospitalarias de la entidad un “lineamiento técnico para el uso de la ivermectina en casos leves de pacientes con SARS-COV 2” dentro de la circular 01/2021.

El documento de 16 cuartillas cita que “diversos estudios” han probado que la ivermectina ha evitado cuadros clínicos severos en casos leves del padecimiento. Sin embargo la bibliografía asociada es sumamente pobre. En las mismas fechas que se divulgó el lineamiento, publicaciones como de The Lancet continuaban evidenciado la falta de evidencia científica contundente para avalar el empleo del fármaco originalmente empleado para combatir parásitos en ganado y en humanos.

Cuando interrogamos a funcionarios de la secretaría de Salud sobre el lineamiento, recibimos una primera respuesta del área de prensa aseverando que el estado de Guanajuato tenía derecho a “investigar”. Sin embargo, el lineamiento no constituye un protocolo de investigación y está lejos de los estándares de los mismos.

Las preguntas al respecto fuero olímpicamente evadidas en la conferencia de prensa remota que Salud ofrece todos los viernes, el pasado 5 de marzo. Se ofreció a cambio una entrevista con la doctora Elia Lara Lona, asesora del secretario Daniel Díaz Martínez, la cual tampoco se concretó.

Este viernes, 12 de marzo, finalmente el tema fue abordado sin que se leyeran todas las dudas planteadas sobre el lineamiento y la intención de la secretaría al dictar esa política. la respuesta fue desconcertante: Daniel Díaz Martínez no se refirió al documento emitido por su dependencia y que está vigente en los hospitales, CAISES y UMAPS de los 46 municipios, sino que desacreditó el uso de la ivermectina, habló de los estudios que se han publicado, ninguno concluyente, y eludió transparentar la determinación de su dependencia que seguramente avaló en su momento.

La gran pregunta es ¿a qué está jugando doctor?

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