Arnoldo Cuellar

DÍAS DE GUARDAR Domingo 12 de abril de 2020

In Análisis Político, Días de Guardar, POPLab on abril 12, 2020 at 6:34 pm

* Cambios de estrategia de Daniel Díaz confuden a trabajadores de la salud

* Diego, atado por el círculo marquista en Salud

* ¿Subestima Guanajuato la capacidad de contagio del coronavirus?

Ilustraciones: @PincheEinnar

1.- ¿Bien preparados? Los protocolos se cambian en plena pandemia

Cuando el gobernador Diego Sinhue Rodríguez y sus muchachos comunicadores decidieron salir a publicitar ampliamente la rehabilitación del viejo edificio del Hospital General de León para convertirlo en Hospital COVID-19, se dijo con todas sus letras que sería el lugar donde serían atendidos los casos de personas hospitalizadas por la enfermedad.

Al nosocomio, objeto de dos visitas y sendas ruedas de prensa y transmisiones en vivo, se le dotó de un equipo envidiable de especialistas y un notable equipamiento. Fue definido como el barco insignia de la batalla contra la pandemia.

Días después, en otro reportaje publicitario en medios, se pudo saber que… siempre no, que no había enfermos en tratamiento sino que solo se estaban tomando muestras para las pruebas de SARS-CoV-2, con trabajadores sanitarios, enfermeras, médicos y asistentes, perfectamente equipados para evitar contagios.

Para ello, desde luego, no hacían falta los internistas e infectólogos, neumólogos y urgenciólogos qcta contratación se había anunciado días antes.

Sin embargo, las sorpresas no pararon ahí. Días después,en la semana que pasó, las enfermeras del Hospital General de León del turno jornada especial, que laboran los fines de semana, convocaron a una reunión a la directora Angélica Maldonado y a los representantes sindicales para plantear un pliego muy concreto de peticiones: la suplencia de 19 personas beneficiadas con permisos con goce de sueldo por pertenecer a grupos vulnerables ante el virus, el pago de horas extras, equipo de protección suficiente y protocolos claros y específicos, incluyendo simulacros de reacción, para la atención a pacientes de COVID-19.

La demanda desató toda clase de alarmas, incluso provocó una aparición del gobernador para informar la basificación de 400 trabajadores del sector que laboran por honorarios.

Sin embargo, las preguntas subsisten; ¿porqué no se respetó la idea original de internar a los enfermos que requirieran atención hospitalaria en la sede de 20 de enero, presuntamente especializada en COVID-19? ¿Porque las enfermeras de San Carlos están preocupadas por la atención de pacientes en este momento? ¿Cambió la estrategia difundida originalmente?

La atención a un problema tan complejo y demandante como lo es una pandemia de la que no hay antecedentes en el mundoen la historia reciente demanda, sobre todo, claridad en el manejo de la información: la que va dirigida a la población y la que se ofrece al propio personal que responderá a la emergencia.

Sin embargo, parece ser que son las exigencias publicitarias y no las sanitarias, las que están provocando este tipo de inconsistencias. Es hora de que sean los médicos y no los comunicólogos y mercadólogos los que se hagan cargo de la situación. Más nos vale a todos.

2.- El marquismo rampante le ata las manos a Daniel y a Diego

La incapacidad que persiste hasta el día de hoy para que el gobernador Diego Sinhue Rodríguez asuma de forma cabal de su responsabilidad y designe a personas de su confianza en las áreas sensibles de su gobierno, puede ser otro grave problema a la hora de enfrentar el reto de la pandemia de COVID-19 en Guanajuato.

Esto, que ocurre en numerosas áreas del gobierno, es particularmente sensible en la Secretaría de Salud de Guanajuato, donde el actual secretario, Daniel Díaz Martínez, brincó desde la dirección del Hospital General de Silao a la titularidad de la Secretaría, después de haber atendido en una cirugía al entonces gobernador Miguel Márquez.

Sin equipo y debiéndole todo al mandatario, Daniel Díaz mantuvo en su cargo a un grupo de colaboradores cercanos todos ellos al ex gobernador por vías familiares o amistosas:

Fernando Reynoso Márquez, el primo, subsecretario hombre todo poderoso de los dineros, el que decide qué se compra y con quién, el que negocia con las dos farmacéuticas que monopolizaron la venta de medicamentos por todo el sexenio y hasta la fecha.

Fátima Melchor Márquez, la sobrina, epidemióloga estatal, sin suficiente experiencia de campo por su juventud y falta de currículum, pero respaldada por prácticas de influyentismo. Ya le ha tocado enfrentar picos de contagio en dengue y ahora asume la responsabilidad de enfrentar el COVID-19, en la primera sin mucho éxito.  

María del Rosario Sánchez Navarro, amiga, ella se dice “comadre”, poderosa directora del Laboratorio Estatal de Salud Pública, donde se analizan las pruebas para COVID-19 y done surgen las cifras que conocemos cada mediodía. El el lugar clave para mantener contenida no a la pandemia, sino solo a la información oficial sobre la misma.

Angélica Maldonado Mendoza, recomendada, directora del Hospital General de León, llegó desde Celaya donde había hecho una pésima labor, como directora en León por apoyo directo de Márquez debido a compromisos políticos del exgobernador. Se ha sostenido pese a inconformidades del personal que ya hubieran desetabilizado a otro director menos respaldado políticamente.

Ese anillo de hierro, que se refuerza con subordinados de niveles más bajos que guardan lealtades a los mencionados, hace imposible que Daniel Díaz asuma el control de la Secretaría de Salud, por lo que solo marcha al ritmo que le marca este círculo. Así, cuando el secretario de Salud establece compromisos ante Diego Sinhue y Juan Carlos Alcántara, estos siempre están mediados por el poderoso equipo marquista los resultados también dependerán de ellos.

El problema es que ni Sinhue ni Alcántara cuentan con información alternativa y fidedigna de lo que ocurre en Salud, todo está mediado por el filtro de los leales a Márquez, lo mismo que ocurre en el área de Seguridad.

Quizá ni siquiera quieran enterarse de la realidad. Así las cosas.

3.- En Guanajuato, “la mejor inteligencia epidemiológica”, dice Daniel Díaz

Luego de las polémicas aclaraciones del subsecretario de Salud federal, Hugo López Gatell, sobre la forma de funcionar del sistema de alerta epidemiológico Centinela, el cual solo registra una muestra de los casos y permite una estimación del total en base a un factor estadístico, que en este caso multiplica por 9 nueve las confirmaciones que se presentan cada tarde en Palacio Nacional, en Guanajuato el secretario de Salud aseguró que eso aquí no pasa.

De acuerdo a una entrevista radiofónica otorgada por Daniel Díaz Martínez al noticiero En Línea el viernes pasado por la mañana, “en Guanauato el sistema de inteligencia epidemiológica les permite registrar absolutamente todo”. Sugirió además que la estimación de casos de López Gatell es muy elevada.

Aunque consideró que debe haber transmisión comunitaria, Díaz Martínez la minimizó y aseguró que su metodología le spermite estar en control de toda la información , incluida la de instancias como IMSS, ISSSTE o Pemex, algo que por cierto no quedó en claro cuando se produjo la eclosión del foco de contagio en Salamanca, del que la SSG solo vino a informar cuando se habían producido dos decesos. Incluso el control del grupo de contacto fue posterior a los fallecimientos.

Veremos en los próximos días si lo que afirma el secretario de Salud es cierto. Si lo fuera, mientras que en el país los casos estimados andan sobre los 30 mil, en Guanajuato, con menos de un centenar, seríamos noticia mundial. El riesgo en ciernes es que al subestimar la penetración del contagio se relaje la vigilancia y ello propicie una potenciación en la transmisión del virus.

Se trata de una apuesta fuerte, lo malo es lo que pone en juego: la salud, la tranquilidad y la economía de los guanajuatenses.

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