Arnoldo Cuellar

DÍAS DE GUARDAR Domingo 8 de marzo de 2020

In Análisis Político, Días de Guardar, POPLab on marzo 8, 2020 at 12:31 pm

* Diego Sinhue: el informe que ni informa ni divierte

Ilustraciones: @PincheEinnar

* Alejandro Navarro, ser alcalde para hacer el ridículo

* Feminismo, un cambio civilizatorio

1.- Círculo cero expone al gobernador a un mal show

Cuando se siguen las redes sociales del vocero oficial del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, se entiende todo: a Alan Márquez Becerra le interesa más aparecer en selfies que cuidar la imagen institucional del gobierno.

Marginados de la toma de decisiones veteranos como Juana de la Cruz Martínez y Juan Aguilera Cid,la camada de jóvenes millenials en los que Diego ha confiado juegan a ser gobierno y cada vez más sus intentos recuerdan a los de una campaña estudiantil por la mesa directiva… destinada a perderse.

Un intento de “romper esquemas”, con el gobernador en el papel de conductor de un show hablado, terminó por no ser ni informe ni espectáculo. Quitada la sobriedad habría que esperar por lo menos algo de entretenimiento. No fue así: la mezcla de tecnología y fiesta de fin de cursos terminó por ser más que aburrida.

No solo eso. El papel de comparsas asignados a los “jóvenes talentos guanajuatenses” que fueron acarreados para el lucimiento del gobernador, terminó por faltarle a la dignidad a pesonas que si bien reciben apoyos y reconocimientos, lo hacen por una obligación del estado y no por la magnanimidad de un gobernante “generoso” con el dinero público.

Terminó por resultar penoso que cada invitado se sintiera compormetido a “dar las gracias” por lo que el gobernador está obligado a hacer por ley y por lo que además cobra uno de los sueldos más altos de la burocracia en México. Puro y simple culto a la personalidad, algo deleznable en una democracia del siglo XXI.

Los Alan y Charlies del gobierno quizá no entiendan el espíritu de la ley que prohibió utilizar a menores de edad en actos de campaña. Si bien un informe no es estrictamente eso, la exhibición de niños favorecidos por programas públicos, termina por usar a los pequeños para el lucimiento del gobernante: no es republicano y tampoco enaltece la dignidad de las personas, un viejo principio del humanismo panista hoy relegado al desván de los recuerdos arrumbados.

Pero ni la escenografía, ni los videos, ni la producción, lograron hacer olvidar lo principal: ¿qué pasa con el tema de la seguridad? La primera obligación del estado y la que más ha fallado en Guanajuato. Sinhue debió entrar al tema por el lado más lamentable: el de hacer promesas ante la falta de resultados palpables.

Esas mismas promesas hechas hace dos años en campaña y hace un año en el primer informe. Promesas que ya ni siquiera hicieron alusión al “golpe de timón”, el concepto vacío con el que se quiso revestir el embate federal contra el cártel huachicolero tolerado por nueve años en Guanajuato.

Paralelo al informe, pero sin mucha coordinación con la esfera local, efectivos de las corporaciones federales lograban detener a uno de los principales sicarios del cártel de Santa Rosa de Lima y, además, al padre de José Antonio Yépez, El Marro.

Más importante la primera, más simbólica la segunda, las capturas nos hablan de que el esfuerzo que ha venido desmantelando la organización que durante un sexenio y medio operó a placer en Guanajuato, no tiene nada que ver con las promesas del gobernador, quien de haber estado al tanto, no lo hubiera desperdiciado para nutrir su descafeinado talk show en el Teatro del Bicentenario.

2.- El alcalde de Guanajuato o como llegar al poder para hacer el ridículo

Alejandro Navarro se ostenta como “empresario”. Es además yerno de otro exitoso hombre de negocios y panista emérito, Guillermo Smith. El PAN ha gobernado solo en dos ocasiones Guanajuato en los casi 30 años de hegemonía estatal de ese partido.

Eduardo Romero Hicks llegó al cargo por el impulso de su hermano Juan Carlos, gobernador del estado, sin embargo su estilo personal no cuajó y regresó al poder el PRI que hilvanó tres pésimos alcaldes al hilo: Nicéforo Guerrero, Edgar Castro como interino, Luis Gutiérrez Márquez y de nuevo Edgar Castro.

Parecía normal la llegada de la principa oposición en el municipio después de ese desastre. Navarro, además, presumiendo su caracter de hombre de negocias, podía asegurar que dotaría a la administración de herramientas más eficientes y una gestión moderna.

No ha sido así. El dizque empresario que parece más bien haber trabajado solo de “yerno”, ha venido sumando desaciertos, ocurrencias, torpezas y ahora abiertas raterías.

Nadie en su sano juicio podría explicarse que un individuo que conoce de negocios compre 20 mil pares de zapatos de 60 pesos, pagando a 145 pesos cada uno de ellos, a menos que esté desfalcando al erario abiertamente en complicidad con el proveedor.

Si de por sí existe una desconfianza generalizada de la población en los políticos y la firme creencia de que todos ellos son deshonestos, venir a realizar esta clase de trapacerías resulta suicida en los tiempos que corren.

Desde luego, Navarro y quienes incurren en las mismas prácticas estan confiados porque los órganos de vigilancia gubernamentales, esas descomunales oficinas de rendición de cuentas en el municipio, el estado y el Poder Legislativo, practicamente no sirven para nada.

Lo que si ocurrirá, seguramente, de seguir Navarro por esta senda y de verdad que no se aprecia como pueda abandonarla, es que entregará el poder a un partido opositor con el que seguramente buscará arreglar impunidad incluso a cambio de vulnerar a su propio instituto político.

Con alcaldes como Navarro, Elvira Paniagua o Antonio Trejo, el factótum del PAN estatal, Charlie Alcántara, tendrá muy complicada la encomienda del 2021.

3.- Las luchas feministas, el resultado de un largo trayecto

Lo que estamos viendo a nivel local y nacional, la eclosión del empoderamiento femenino para rechazar una constante de discriminación, agresiones y desigualdad estructural frente al género masculino, no surgió de la noche a la mañana.

En Guanajuato, al igual que en México, existe una larga tradición de resistencia y de lucha de mujeres y organizaciones que no solo fueron arrebatando espacios a una dominación terca, ciega e insensible, sino que además construyeron las herramientas y el discurso para que una nueva generación llegar a dar pasos firmes en la conquista irreversible de la igualdad.

Organizaciones como Centro las Libres y el Centro de Derechos Humanos Victoria Diez, mostraron la ruta desde la sociedad civil, aprendiendo en el camino y convirtiéndose en guía para muchas otras mujeres, para los medios de comunicación y para la sociedad en general.

Imposible no recordar la gran campaña de Las Libres para excarcelar a mujeres presas por abortar, penalizadas por las concepciones ideológicas del PAN y acusadas de homocidio en ralación de parentesco. Su estrategia para arrinconar al gobierno de un radical de derecha como Juan Manuel Oliva y obligarlo a una solución jurídica, sentó un importante precedente.

Casos como el de Lucero Salcedo, la joven que tras un largo litigio y asesoría de las Libres y la Clínica de Interés Público del CIDE logró encarcelar a su agresor por tentativa de feminicidio y obligo a una disculpa pública del procurador Carlos Zamarripa, también fueron emblemáticos.

En el imaginario social, muchas de esas luchas y otras más, fueron construyendo los espacios que hoy se multiplican y permiten albergar esperanzas para que la nueva movilización avance de forma decisiva hacia la igualdad de oportunidades y la erradicación de la violencia de género.

Quedan a deber, en cambio, las mujeres de la política, que si bien conquistaron la paridad en las Cámaras y en las alcaldías, hasta ahora no han impulsado agendas de género consistentes y ni siquiera logran dar una batalla articulada al interior de sus propios partidos, donde persiste la hegemonía masculina, el machismo y la violencia sexista.

No se diga las feministas de la academia, un espacio donde hoy explota el reclamo de los jóvenes por la persistencia y la normalización del acoso. Muchas de esas intelectuales no han logrado pasar de la teoría a la práctica.

Hoy, con el remezón que están produciendo las feministas de la nueva oleada, muchas de ellas aún en la adolescencia, surge la oportunidad de contribuir desde todas las trincheras para que el movimiento crezca y produzca resultados permanentes.

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