Arnoldo Cuellar

Una feria por Hannover

In Análisis Político, La Noticia al Punto, Terranova Noticias on marzo 29, 2019 at 1:01 am

Empeñado en dar golpes espectaculares que consoliden su gobierno, que sigue sin dar color, el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo estará de vista en Hannover Alemania la próxima semana, con la intención de anunciar una próxima edición de este evento en León, Guanajuato.

La feria industrial de Hannover se ha convertido en un monstruo a lo largo de sus 70 años. En la etapa reciente su vocación ha sido la innovación, principalmente en el terreno de la robótica. El año pasado, a expensas de un costoso cabildeo, México fue designado país de honor, dentro de la estéril lucha del gobierno de Enrique Peña Nieto por afianzar su credibilidad.

http://www.messe.de

En una ruta parecida, hoy el gobernador de Guanajuato se dispone a intentar un golpe espectacular, anunciando la realización de una feria de Hannover en Guanajuato, como una especie de franquicia, que seguramente deberemos pagar todos los guanajuatenses.

Y no puede ser de otra manera. Aunque el Poliforum leonés constituya un orgullo local, sus 42 mil metros cuadrados del recinto de exposiciones no tienen nada que hacer frente a los 152 mil metros cuadrados del Hannover Messe. Así que en Guanajuato tendremos una Feria mini toy.

La edición México de la Feria de Hannover estaba decidida desde antes de que iniciara el gobierno de Diego Sinhue Rodríguez. El 6 de septiembre de 2018 se anunció que Hannover Messe tendría una réplica en México en octubre de 2019, con el nombre “Industrial Transformation Mexico”, en la ciudad de León.

Quizá los promotores de esta edición solo andaban a la busca de un patrocinador y lo encontraron en el gobernador de Guanajuato, quien recientemente en la presentación de su plan de gobierno y en el primer informe anunció que “traería a Guanajuato la Feria de Hannover”.

Pero más allá de esas viscicitudes, el solo uso del nombre tendrá un importante costo que seguramente no cubrirá ningún organizador particular, sino directamente el gobierno del estado a fondo perdido.

No es de dudarse que detrás de la idea se encuentre el inefable Juan Manuel Fernández, el misterioso subsecretario de atracción de inversiones que cobra en dólares no un sueldo, sino comisiones por las empresas que ha logrado atraer a Guanajuato. Desde luego, esas percepciones hasta ahora han estado más que justificadas.

Sin embargo, la idea de comprar una franquicia ferial, quizá la más acreditada del mundo, muy seguramente tiene que ver con el freno que se ha resentido en la atracción de capital extranjero ya durante los últimos dos años, tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos y la inauguración de una nueva era proteccionista.

Si Fernández logró convencer a Diego de pagar lo que cuesta la adquisición de este evento, a cambio de prometerle un éxito de imagen global, está apostando a dar el golpe de efecto que mantenga al gobierno dentro de su cartera de clientes por los próximos seis años, además de buscar un relanzamiento de la política de atracción de inversiones, caída no solo por el efecto Trump sino por la miope gestión de Guillermo Romero Pacheco, el secretario de Desarrollo Económico de Miguel Márquez que no dio golpe en tres años.

Hay, sin embargo, muchos bemoles en la inversión que se piensa realizar para comprar el costoso aparador del que seguramente no sabremos nunca los costos finales.

En primer lugar, la planta industrial internacional ya establecida en Guanajuato, proveniente de Japón, Alemania, los Estados Unidos, Italia y muchos otros países, está resintiendo los embates de la inseguridad, pero también de la falta de desarrollo de la infraestructura estatal.

Muchos parques industriales, no solo de las pequeñas ciudades donde crecieron como hongos, sino del propio corredor industrial, tienen ya insuficiencias de energía eléctrica, descargas seguras, vialidades y, sobre todo, mano de obra calificada.

En ciudades como Salamanca, Irapuato y Celaya, la inseguridad y la violencia tienen preocupados y asustados a ejecutivos de estas empresas, a grado tal que se manejan con toques de queda virtuales, sugeridos desde sus consulados.

La reciente crisis de abasto de gasolina trajo consecuencias, al igual que el bloqueo de las vías férreas en Michoacán. Y aunque estos dos últimos problemas no son responsabilidad directa del gobierno estatal, de cualquier manera, complican el escenario del crecimiento y la planeación a mediano plazo para empresas que suelen ser muy cuidadosa en sus programaciones.

Más que traer una feria industrial para vender un estado que ha perdido buena parte de su atractivo, el esfuerzo del gobierno local debería encaminarse a resolver algunos de los rezagos acumulados en los últimos años, principalmente, el del grave deterioro de la seguridad y la paz que otrora eran la gran oferta competitiva de Guanajuato.

El viaje de Diego Sinhue a Alemania, junto con lo que su equipo “millenial” considera que será un anuncio espectacular, forma parte de esa concepción de querer ganar la partida por descontón, en lugar de sumar puntos laboriosamente.

Como dijo en un tuit memorable la periodista Verónica Espinosa, quizá veamos de nuevo otro intento de golpe de timón que termina convertido en tiro por la culata.

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