Arnoldo Cuellar

Diputados pegados a la ubre

In Botepronto, sinembargo.mx, Zona Franca on septiembre 22, 2017 at 3:18 am

Que la ley les impide donar para atempera los daños del terremoto, como si no fueran ellos los autores de la misma y los modificadores cuando les conviene; en realidad, los partidos son adictos al dinero público y expertos en no rendir cuentas.

Los partidos políticos de Guanajuato, sus dirigentes, sus conspicuos coordinadores parlamentarios, todos guardan silencio frente a un reclamo social que ha acumulado casi tres millones de firmas en apenas 24 horas en dos distintas peticiones en la plataforma change.org en Internet.

El reclamo ha tenido otra expresión en la red social Twitter, donde ha sido etiquetada como #PartidosDenSuDinero, y plantea directamente que las organizaciones políticas aporten un porcentaje significativo de los recursos destinados a campañas políticas en el 2018, para el apoyo a la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo y a los ciudadanos damnificados.

La idea se ha expresado de diversas formas, incluso algunas muy imaginativas como la de que se encargue a los propios partidos la reconstrucción por sectores y se mida su eficacia para coordinar el esfuerzo, como otra forma de hacer campaña electoral con hechos.

Más allá de los detalles en las diversas formas en las que se expresa el planteamiento, lo que está detrás de esta movilización social es la escasa credibilidad que tienen los partidos y lo distante que se encuentran de la sociedad a la que dicen representar. El momento de angustia, de preocupación, hasta de enojo, agudiza un sentimiento que está allí desde antes.

Por eso, quizá, a nivel nacional algunos partidos se han mostrado sensibles al planteamiento, lo hicieron en primera instancia Andrés Manuel López Obrador de Morena y Enrique Ochoa del PRI; a las pocas horas Ricardo Anaya mandó señales en el mismo sentido.

Sin embargo, integrantes de esos partidos en Guanajuato, sus representantes en el Congreso local, integrantes de la Junta de Gobierno, no parecen haber leído esta circunstancia y, al unísono, reaccionaron a las preguntas naturales de los medios con una actitud que deja ver como no han entendido nada.

Anteponiendo argumentos legaloides, hechos para tiempos normales y no extraordinarios como los que estamos viviendo, pretendiendo no querer incurrir en la demagogia, en la que por otra parte se mueven con soltura cuando así les conviene, los legisladores Éctor Jaime Ramírez, Rigoberto Paredes, Beatriz Manrique, Gerardo Silva, Eduardo Ramírez y Alejandro Trejo no abrieron ninguna posibilidad a replantear las cosas.

Resulta increíble que ni siquiera hayan contemplado la posibilidad de ponerlo a consulta con sus dirigencia nacionales, las cuales ya han mandado señales de que lo están contemplando. Aquí no, la negativa fue total.

Al ser interrogados sobre si harán donaciones en lo particular, con el propio recurso de sus cuantiosos salarios, el mutismo pasó a molestia. Aseguraron que han ayudado y no lo dirán para no ser criticados de oportunistas. Está bien, pero el enojo sale sobrando.

El tema de fondo no es si estos diputados dan un 10 0 20 por ciento de su dieta de este mes a los fondos de solidaridad. El tema de fondo es cómo reaccionan quienes dicen representar a los ciudadanos de todo Guanajuato frente a una tragedia que atenaza al país.

Diputados que no tienen empacho en moverse por las más ostentosas oficias legislativas del país que no logran llenar y para lo cual ya están ideando como crecer su burocracia.

En momentos de frontera, como los que vivimos, las cosas quedan por demás en evidencia. Por más que dicen ser sensibles y legislar para los ciudadanos, estos dizque representantes populares solo se representan a sí mismos y a sus muy mezquinas ambiciones.

Ah, y de su sensibilidad, mejor no hablamos.

A %d blogueros les gusta esto: