Arnoldo Cuellar

Presupuesto 2015: las prioridades de Marquez

In Botepronto, Zona Franca on enero 8, 2015 at 3:38 am

Recorte a programas que incentivan empleo, aumento en partidas para combatir inseguridad y freno a políticas de transparencia y rendición de cuentas, la radiografía del gasto de este año.

La situación económica que ya se preveía desde mediados del año pasado para este 2015, producto de la incertidumbre en los precios del petróleo y la baja recaudación fiscal producida por la reforma aplicada hace un año, obligó a la Secretaría de Hacienda a plantear la necesidad de ejercicios de mesura en el gasto para el periodo que inicia.

Así se lo hizo saber a los gobiernos estatales, quienes, a su vez, pasaron la voz a los municipios. El hilo conductor de la consigna es la ineludible circunstancia de que tanto los gobiernos estatales como los de los municipios dependen en forma cada vez más amplia de las participaciones federales, ante su escasa capacidad de generar ingresos propios.

Una baja en los ingresos petroleros y en los ingresos fiscales no petroleros afecta en cascada la capacidad de gasto de todo el aparato público. Por ello, desde varias semanas antes de que se cumpliera el plazo para la presentación de los presupuestos del estado y los municipios, el gobernador Miguel Márquez les pidió a sus colaboradores y a los alcaldes de todas las filiaciones políticas que proyectaran una gasto razonable y sin incrementos.

La lógica, sin embargo, no ha sido igual para todas las áreas del gobierno, pues hay dependencias a las que se les ha permitido manga ancha en la ejecución de proyectos. Aquí, como en la vida, también el que tiene más saliva come más pinole.

En 2015 hay dependencias que crecerán notablemente sus presupuestos operativos, entre ellas destaca la Secretaría de Gobierno, a cargo de Antonio Salvador García, cuyo gasto anual se elevará de 785 millones que le fueron asignados en 2014 a un total de mil 135 millones; el incremento, de 350 millones de pesos, representa un 44 por ciento.

Otra dependencia afortunada es la Secretaría de Seguridad Pública, dirigida por Álvar Cabeza de Vaca, que de erogar un presupuesto de mil 760 millones de pesos el año pasado, este 2015 pasa a ejercer dos mil 108 millones de pesos. El aumento de 348 millones, representa un crecimiento de poco menos del 20 por ciento.

Ligado a la anterior, la Procuraduría de Justicia, de Carlos Zamarripa, aumentará su gasto en 242 millones de pesos, de mil 714 millones en 2014 a mil 956 millones en 2015. Representa un crecimiento del 14 por ciento

Menos impactante es el crecimiento de un área que ser quiere prioritaria en el esquema del gobierno marquista, la de Desarrollo Social, a cargo de Éctor Jaime Ramírez, donde el gasto se incrementa en 280 millones de pesos, al pasar de mil 667 millones el año pasado a mil 947 en este 2015.

En cambio hay áreas donde existe un decrecimiento neto, como en el caso de Desarrollo Económico Sustentable, dirigida por Héctor López Santillana, donde se disminuye el presupuesto de 2015 en 106 millones de pesos, de 993 millones a 887 millones, casi un diez por ciento. En tanto que la Secretaría de Desarrollo Agroalimentario y Rural, encabezada por Javier Usabiaga, se mantiene en los mismos términos, con apenas un crecimiento del 3 por ciento, que equivale a 20 millones de pesos, para quedar en 655 millones de ejercicio.

En este esquema, parte del discurso que han hecho suyo muchos políticos, el propio Miguel Márquez entre ellos, sobre la necesidad de incentivar la inversión y la creación de empleos, así como mantener los que ya existen, como antídoto contra el crecimiento exponencial de la inseguridad, no se ve reflejado en un presupuesto que le apuesta a reforzar las áreas de seguridad y de gobierno, en detrimento del desarrollo económico y de la actividad productiva en el campo.

El avance tampoco se nota en el área educativa, de Eusebio Vega, otro bastión que en el discurso político se define como instrumento fundamental para la prevención y la erradicación de la violencia, donde aunque se trata del rubro más cuantioso del presupuesto estatal, con casi 20 mil 500 millones de pesos, el incremento sobre el ejercicio anterior apenas es de un 5 por ciento, cubriendo escasamente el deterioro inflacionario.

Llama también la atención el descenso de la inversión en obra pública, justo uno de los detonantes del empleo y de la reactivación económica. En la SOP, que dirige Arturo Durán, de mil 854 millones aplicados en 2014, para el año que inicia el presupuesto se redujo a mil 625 millones, lo que representa un significativo 12 por ciento.

Por otra parte, en medio del creciente reclamo nacional para que opere efectivamente la transparencia en las operaciones gubernamentales y la rendición de cuentas, el gobierno de Miguel Marquez decide recortar el gasto de su Secretaría responsable de esas tareas,a cargo de Isabel Tinoco, al bajar en 5 y medio millones el gasto de una dependencia de por sí poseedora del presupuesto más bajo entre las del gabinete legal: apenas 185 millones de pesos.

Muy atrás quedaron los ofrecimientos del mandatario para hacer de su gobierno un ejemplo de transparencia. La inviabilidad de la STRC ha quedado sellada por la necesidad de contratar un proyecto de consultoría cargo de una prestigiada institución académica, el CIDE para cubrir el terreno que la institución dejó vacío.

Un presupuesto, visto con detalle, dibuja las verdaderas prioridades de un gobierno. hasta hoy Miguel Marquez no parece distinguirse por un proyecto propio más allá del megacontrato de vigilancia mal llamado Escudo, sobre todo porque como tal no es demasiado efectivo a juzgar por la incidencia delictiva en la entidad a casi un año de su entrada en funcionamiento.

Concluidos los compromisos de la administración que le antecedió en el poder, en atracción de inversiones y en crecimiento de la infraestructura educativa y de salud, esos temas parecen haber dejado de ser prioritarios.

En su tercer año al frente del gobierno de Guanajuato, ya sería hora de que se empezara a definir hacia donde quiere ir la administración de Miguel Márquez, más allá de cumplir el simple expediente mantener la inercia y no hacer olas.

Hay que decir que no le ha ido mal a Márquez en ese sentido, pero se antoja que continuar simplemente deslizándose sobre la afortunada circunstancia de la inversión extranjera captada y una inseguridad que aunque preocupante no llega a desbordarse, no puede ser un proyecto, menos en la circunstancia que vive el país.

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