Arnoldo Cuellar

Banalidad electoral en el nuevo IEEG

In Botepronto, Zona Franca on diciembre 16, 2014 at 3:05 am

En unas cuantas semanas, los nuevos integrantes del órgano electoral acumulan más escándalos que en toda la historia anterior del Instituto

En un corto lapso de tiempo desde su designación, el nuevo Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato ha entrado en más polémicas que sus antecesores en los años anteriores.

Quizá el caso de la dentadura reparada a costa de los fondos electorales por parte de un exconsejero y exfuncionario, José María Aizpuru Osollo, a fines de la década pasada, es el único escándalo del que se tiene memoria en la historia del órgano electoral de Guanajuato, desde que fue constituido hace 20 años.

Ahora, en menos de dos meses, los nuevos consejeros electorales nombrados por el Consejo General del INE, ha aparecido a ocho columnas por intentar generar una “previsión presupuestal” que le hubiera significado incrementos salariales de más de 40 por ciento para el año próximo, algo que ya se complicó por el escrutinio de la opinión pública en el tema.

Después fue noticia el hecho de que el gobernador Miguel Márquez Márquez postulara como candidata a consejera del Instituto de Acceso a la Información Pública de Guanajuato a la esposa del presidente consejero del IEEG, Mauricio Guzmán Yáñez, con amplias posibilidades de arribar al cargo al ser la favorita en una terna meramente simbólica.

Pocos días después los consejos citan a una tempranera sesión en lunes, al regreso del puente guadalupano, para aprobar el trascendental acuerdo de comprar vehículos nuevos para los seis consejeros, medida que ya les fue reprochada por algunos de los representantes de los partidos políticos, como, Francisco Javier Martínez, de Morena, que los acusó de insensibles.

El calificativo molestó a algunos de los consejeros que obligaron al representante partidista a pedir una disculpa. Además, su petición de que los consejos no solo no incrementaran su salario, sino que incluso disminuyeran el que tienen, provocó una sarcástica respuesta de la Consejera Indira Rodríguez, una exfuncionaria administrativa del IFE a nivel central,  excolaboradora de la esposa del Consejero Nacional Marco Antonio Baños, quien afirmó, con escaso tino y peor sentido de la oportunidad, que se disminuiría el sueldo “si con ello se terminaban los problemas del país”.

Antes de eso, el Consejero Santiago López Acosta, también cercano a Baños, criticó a la prensa por el tema del aumento de sueldos, señalando que se trató de informaciones “manipuladas y tergiversadas”, donde sus versiones no han sido escuchadas.

Habría que aclarar que las informaciones en medios destaparon un asunto que, al parecer, los consejeros del IEEG preferían mantener en reserva. Mucho se hubiera evitado si la intención de hacer una “previsión presupuestal” para aumento salarial se hubiera manejado con transparencia hacia la sociedad.

En el contexto en que se producirá la próxima elección, con una sociedad que ha incrementado notablemente su desconfianza hacia las instituciones públicas y los partidos políticos, sería deseable que los nuevos consejeros ciudadanos, producto de una reforma electoral que buscaba superar debilidades del anterior sistema de arbitraje y vigilancia de los comicios, se dedicaran a posicionar en la opinión pública temas más sustanciales que los meramente pecuniarios.

Hoy sabemos que los sueldos de los anteriores consejeros se les hacen irrisorios (86 mil pesos brutos); que trabajan mucho (más que en sus anteriores desempeños, lo que no es garantía de nada); que usan sus propios coches para ir y venir de su trabajo. Es decir, los sufrimientos de los consejeros, que no parecen ser peores de los del 95 por ciento de los mexicanos, están a la orden del día, pero no los compromisos que asumen para mejorar el panorama electoral de Guanajuato.

Por lo pronto, allí está el reto que con toda osadía les está planteando a la autoridad electoral el precandidato priista Gerardo Zavala Procell, al tener exhibidas más de 130 bardas y decenas de espectaculares, cuando ya terminó su precampaña y la elección no iniciará hasta dentro de más de tres meses.

Se trata de un evidente acto anticipada de campaña para el que no aparece haber regulación en una ley que, casualmente, tiene como autor entre otros al propio Zavala.

O la actuación de la delegada de Sedesol, Claudia Navarrete, que acude a un acto de entrega de televisores dentro del programa federal del apagón analógico, para hacer una apología personalizada del Presidente de la República, como si se tratara de un regalo personalísimo.

O la propaganda con la que se recibe a los visitantes que llegan a San Miguel de Allende, con un espectacular que les da la bienvenida a un “municipio priista”.

Así, mientras autoridades, partidos y aspirantes parecen más preocupados por ganar ventajas para la próxima elección, pasando por alto el espíritu de las reformas electorales, los Consejeros del IEEG están debatiendo con los medios… por su sueldo y sus prestaciones.

Parece cosa de locos. Como están las cosas, puede llegar a serlo realmente.

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