Arnoldo Cuellar

El PAN y la lámpara de Diógenes

In Botepronto, Zona Franca on septiembre 1, 2014 at 3:16 am

Están por concluir los mecanismos de medición que contrató el Comité Directivo Estatal del PAN, con el respaldo del gobernador Miguel Márquez como lo ha reconocido él mismo, para encontrar a los mejores hombres y mujeres (aunque en realidad no hay muchas de estas últimas participando) que puedan contender por las alcaldías de los diez municipios más importantes de Guanajuato.

Hacia los últimos días de esta semana la empresa contratada en la ciudad de México, entregará los resultados de su estudio, el cual incluyó una encuesta, un grupo de enfoque y una medición de imagen pública y de aptitudes, sobre los aspirantes que se registraron por cada uno de esos municipios.

Sin embargo, en paralelo, en su sesión extraordinaria de este sábado, el Comité Directivo Estatal del PAN, que además aprobó cambios en su secretaría general y de vinculación, definió el esquema que seguirá en los 46 municipios en cuanto a método de selección de candidatos.

Aunque oficialmente se dio a conocer que habría solo dos métodos: la designación y la asamblea electiva de delegados, extraoficialmente se sabe que el método de designación, lo que términos coloquiales se conoce como “dedazo”, es el que se utilizará en los mayores municipios del estado, principalmente los del corredor industrial.

En ese sentido, el ejercicio de medición contratado a la consultora externa puede tener múltiples utilidades.

Una de ellas, la más simple, sería que se logre conocer quién de los precandidatos anotados en esta competencia tiene las mejores posibilidades de contender con dignidad en la elección de junio de 2015, con lo que, en consecuencia, debería ser el favorecido por la designación.

Pero la política en México, y en el PAN igual que en cualquier otro partido, cada vez es más retorcida, por ello en el horizonte aparece otra posible utilidad de la medición de perfiles y de penetración de los aspirantes.

¿Cuál es esta? También es simple, aunque extremadamente perversa: que la medición sirva para comprobar que ninguno de los aspirantes registrados tiene el brazo suficiente para competir con los potenciales candidatos de otros partidos, sobre todo del PRI, lo que en automático abriría la puerta a la designación de un nuevo aspirante, quizá un miembro de la sociedad civil, un externo, como muchas veces lo ha planteado el gobernador Miguel Márquez en diferentes cenáculos políticos.

Esta situación probablemente no ocurra en León, donde los cinco aspirantes registrados parecen contar con material suficiente para buscar la recuperación de ese municipio, aunque ello más por los malos resultados de la administración priista que por un gran trabajo de reorganización panista, por lo menos hasta ahora.

En león la mayor complicación será que los cinco queden plenamente complacidos por el resultado, pero esa es harina de otro costal.

En cambio, en Irapuato si se empiezan a vislumbrar posibilidades para la designación de un externo, sobre todo porque en esa postura coinciden tanto el gobernador Miguel Márquez como el alcalde Sixto Zetina, coincidiendo ambos con el cabildeo que realiza el empresario irapuatense Rafael Barba Vargas, el compadre del gobernador al que él trata de ubicar en el ámbito de lo privado, pero de donde constantemente se escapa para regresar a los reflectores.

Ante la posibilidad de que los tres aspirantes registrados: Alfonso Ortiz Chico, Eduardo López Mares y Luis Vargas, no garanticen un triunfo convincente en un municipio donde se ganó de milagro la pasada elección, la propuesta maquinada por el CEN y el CDE podría favorecer a un empresario, joven y exitoso, perteneciente a una de las familias de mayor raigambre de la ciudad.

Se trata de Sergio Fernando Ascensio Barba, nieto de Fernando Barba, el fraccionador de uno de los desarrollos residenciales más exitosos de Guanajuato: Villas de Irapuato. Además, por si algo faltara, es sobrino del “gallo” Barba, aunque esa situación quedaría completamente minimizada por el blindaje que le ofrece su abuelo materno, además de su propia trayectoria empresarial en la que ya presenta logros importantes.

El único problema que asoma en el horizonte parece ser el del desplazamiento de la militancia, algo que sin embargo no parece ser una preocupación para Miguel Márquez ni para Sixto Zetina, pues confían en que el arraigo ciudadano y empresarial del prospecto repita la experiencia de Celaya en el 2012.

De modo que la jugada de Miguel Márquez, de medir y pesar a los múltiples precandidatos del PAN en los principales municipios del estado, puede ser una jugada de doble filo. No cabe duda que el ejercicio del poder desarrolla la malicia.

Por lo pronto, de la mano de Márquez y de Gerardo Trujillo, en la próxima elección el Partido Acción Nacional se encamina a superar la preocupante venalidad de sus bases militantes por la vía de convertirse en una franquicia.

Parece que encontraron una solución. ¿Cómo funcionará? Eso pronto lo sabremos.

 

  1. Con esto ya sabemos quien pago la campaña de Marquez, ya se porque toda la gente que tiene es de irapuato, revisen todos los datos porque los cambios en las diferentes Secretarias sobre todo SOP. que es la que mas deja recurso y porque se maneja con Ramirez Barba. Lo malo es que ninguno cuenta con perfiles apropiados. es muy posibole se las vuelvan a ganar y puede que hasta a nivel ESTATAL

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