Arnoldo Cuellar

Ciudadanos que se organizan: bienvenidos

In Botepronto, Zona Franca on mayo 26, 2014 at 3:28 am

En los últimos años han venido surgiendo grupos de ciudadanos en los municipios de Guanajuato que manejan distintas agendas pero que tienen algunos denominadores comunes: una profunda inconformidad con la gestión de los gobernantes y con sus respuestas ante los problemas; así como una notable desconfianza hacia los políticos de cualquier signo, que solo parecen querer llevar agua a sus molinos.

En Guanajuato, los grupos que empiezan a asomar, con organización incipiente, en algunos casos, con mayor consolidación y luchas más estructuras, en otros;  se resisten a los políticos de todos los signos porque en esta entidad, como en pocas, se ha visto gobernar a todas las opciones políticas y de todas queda una gran insatisfacción.

Hay quienes se asustan de que grupos autogestionarios pretendan hacer a un lado a los partidos en la tarea de representar a segmentos de la sociedad. Deberían asustarse más de la terrible incapacidad de los políticos profesionales para tomarse en serio el compromiso de representar a los electores.

De unos años a la fecha, prácticamente todos los partidos  de oposición en Guanajuato han entrado a la dinámica de presionar al gobierno para conseguir jugosas negociaciones, políticas y también económicas.

Allí tenemos el caso, en estos días, del diputado irapuatense Gerardo Zavala Procell, convertido en el mayor defensor del préstamo para el ayuntamiento panista de Irapuato, a cambio de la pavimentación de una docena de calles.

Y eso, entre las minucias. Los partidos están convertidos en negociantes de prebendas, a veces para sí, a veces para grupos económicos con los que tienen nexos.

Hace no mucho, el entonces jefe de la fracción parlamentaria priista, Javier Contreras, quiso poner en paz a la regidora de Salamanca Alicia Muñoz, que denunciaba la compra del terreno para las oficinas de seguridad del municipio prácticamente al doble de su valor nominal.

El argumento fue: “no te pelees con el director de un periódico”, en referencia al vendedor del terreno, Alejandro Herrera, editor regional de la OEM.

La fracción del PRD en el Congreso a menudo vota a favor de las iniciativas del PAN, cooptada por los asesores del gobernador Miguel Márquez.

Con esos partidos, con esos políticos, no resulta difícil imaginar porque los movimientos de crítica y de autogestión que surgen en estos días en Guanajuato lo hacen en medio de una profunda desconfianza al establecimiento tradicional.

Por si algo faltara, se ha dado el caso de que los medios de comunicación tradicionales la emprendan contra algunas de estas organizaciones, sospechando vínculos con agendas ocultas y tratando de desacreditarlos.

No es remoto ver aquí la mano de los aparatos de prensa gubernamentales, tan bien aceitados con millones de pesos del erario que buena falta harían en otros ámbitos.

Pero, además, las organizaciones no gubernamentales, que no parecen prohijadas más que por la inquietud, el hartazgo y el bloque de los caminos por las posturas oficiales, empiezan a cosechar algunos éxitos, lo cual está empoderando a nuevos movimientos.

Destacable, sin duda, en esta narrativa es el papel de Centro Las Libres, al que nos hemos referido en otras ocasiones, que con un trabajo serio, implacable, enfocado y continuo, han logrado avanzar en cada uno de sus proyectos, pero más allá de eso, han posicionado el tema de los rezagos de la equidad de género en el imaginario colectivo de Guanajuato.

Ahora se suma la consistencia de Ciudadanos Hartos en el tema de la transparencia. Sin desánimo tras las negativas del gobierno de Juan Manuel Oliva, ya han visto como fructifican algunas de sus luchas para abrir la información de gasto público en temas tan sensibles como el de la inversión en medios de comunicación.

El Centro de Derechos Humanos Victoria Díez, cuya fundadora, Ángeles López, trasladó sus actividades a la ciudad de México, está volviendo por sus fueros en Guanajuato con nuevos cuadros activistas.

Este lunes, por ejemplo, se da una confluencia, que hace tiempo no se veía, entre Las Libres y Victoria Díez, para hacer un balance de lo logrado en dos casos de violaciones en escuelas secundarias por parte de docentes, donde la SEG ha empezado a hacerse cargo de su responsabilidad un tanto a regañadientes.

La conferencia que incluye posicionamientos de los padres de las víctimas y de ambas organizaciones, busca no regodearse ante las sanciones y ceses a funcionarios señalados por omisión, sino que insistirá en la necesidad de trabajar en mecanismos preventivos de las conductas de abuso.

En León, en San Felipe, en Salamanca, en Acámbaro, en Guanajuato, surgen estos grupos, aún pequeños, aún con sus mejores batallas por venir, pero sin duda alentando una notable esperanza de una mayor y mejor participación ciudadana, esa que los políticos solo invocan de dientes para afuera, pero que la padecen y la temen cuando se produce.

Hay muchos otros membretes y consignas que iremos conociendo conforme los proyectos maduren, prosigan, no se venzan y encuentren su espacio natural en el seno de sus comunidades.

Son heroicidades contenidas, de bolsillo, nada grandilocuentes, hasta que se enfrentan con la intransigencia de funcionarios dotados de presupuestos y de aparatos públicos. Allí es donde hay que dar el salto o regresar a la frustración y el anonimato.

Lo importante, lo notable en este contagio de activismo ciudadano, aún en formación, es la conciencia de que los problemas de las comunidades no se resolverán porque los políticos lo quieran o lo prometan en campaña; tampoco por la simple indignación que no avanza más allá.

Somos ciudadanos incipientes, algo que, sin embargo, es mejor que nada. Enhorabuena.

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