Arnoldo Cuellar

Sixto, errores de juventud

In Botepronto, Zona Franca on abril 2, 2013 at 3:33 am

Es el alcalde más joven de Guanajuato en este momento y quizá el de menor edad en la historia de Irapuato. A sus 27 años, probablemente también sea uno de los ediles más jóvenes en el país.

Sixto Zetina Soto no ha visto en ello ningún impedimento, incluso el manejo de su imagen desde hace tiempo se basa precisamente en sus pocos años, algo que, como dicen los más viejos de la comarca, es una enfermedad que se cura con el tiempo.Poco antes de lanzarse a la aventura de buscar la presidencia municipal de Irapuato, el entonces diputado federal aseguraba en entrevista con Xóchitl Álvarez, corresponsal del Universal:

“Hay dos cosas que siempre le van a tratar de achacar a los jóvenes: la juventud e inexperiencia, pero a esa edad uno se atreve a más cosas, tiene más retos, es más entregado, lucha más, no se cansa tan fácil, primero; y segundo, en el tema de la experiencia es algo que no se puede medir ni valorar, uno puede estar en un cargo o en 10 cargos y ser el mejor o llegar a uno y ser el peor, o viceversa”.

Más allá de la enredada sintaxis, queda claro que el entusiasmo es uno de las principales armas en el arsenal político del ganador de las elecciones del pasado primero de julio en Irapuato.

Por cierto, se trató de un triunfo apretado sobre el aspirante del PRI, Jesús Félix Servín; y logrado en buena medida gracias al inexplicado retiro del candidato ecologista, Carlos Meléndez.

Antes de eso, Sixto también había ganado su candidatura en reñida contienda con otro panista irapuatense que en su momento también fue un valor juvenil: Julio Di-Bella Roldán, el ex director de Canal 11 y actual directivo de PCTV, la productora líder de cable en México.

Es decir, a estas alturas del partido, Zetina Soto debería haberse dado cuenta ya de que la juventud no ha sido un ingrediente que le permita un claro posicionamiento político y más bien parece que es uno de los principales motivos de desconfianza hacia su proyecto político.

Esa circunstancia se vio refrendad en dos hechos aislados que en sí mismos parecieran no tener la menor importancia, pero que sumados e inflados por las propias reacciones del alcalde irapuatense, han vuelto a poner sobre el tapete no el tema de su juventud, pero sí el de su inmadurez.

Me refiero al estudio fotográfico que a un costo de 340 mil pesos contrató, ya como alcalde, para el manejo de su imagen y la del ayuntamiento. El despacho seleccionado es probablemente el más caro de México y es utilizado por los candidatos presidenciales. Se trató, a todas luces, de un exceso, pues además ni siquiera existía partida para ello.

Las respuestas de Zetina, mientras la nota se manejó en medios locales, fueron de absoluto desdén y hasta de soberbia, una característica que propios y extraños le reconocen al alcalde irapuatense. Cuando el tema creció a nivel nacional, la hipocresía y la conveniencia salieron a flote y, doblegando su dura cerviz, el joven munícipe se avino a pedir una disculpa pública.

El segundo tema fue la exhibición por el propio Sixto Zetina, y detectada por un portal nacional, de la típica foto de un turista embelesado que se retrata en un juego de básquetbol junto a una estrella de Hollywood, ni más ni menos que Jack Nicholson.

Parece una chiquillada y, desde luego, lo es. No tendría importancia de no existir el precedente de las otras fotos y si Zetina no se hubiera lanzado a un nuevo pulso con los medios, desestimando la información publicada y negándose a dar mayores explicaciones.

En ninguno de los dos casos hay mayores motivos de censura que los que se originan en la percepción. No parece haber infringido normatividades ni haberse salido de sus atribuciones. Sin embargo, queda la impresión de que, en efecto, el joven Sixto es aún demasiado juguetón como para entender la grave responsabilidad que le otorgaron sus conciudadanos.

Porque, además, las circunstancias han colocado al imberbe funcionario como el responsable del principal municipio del estado en manos del PAN, tras la derrota de este partido en León, razón por la que más reflectores de los normales están colocados en su dirección.

Algunas de las consecuencias de la ligereza con la que Sixto Zetina parece tomarse su trabajo ya están a la vista: hace apenas unos días vio como se complicaba la elección de su candidato a dirigir el PAN municipal, su ex colaborador Andrés Navarro, en una elección otra vez apretada que originó impugnaciones y la anulación del resultado.

La juventud es una extraordinaria circunstancia biológica, pero tratar de convertirla en un argumento político, puede dar lugar a descalabros que bien podrían evitarse. Desde luego, esos descalabros no son inútiles si se aprende de ellos. Es lo que se llama experiencia y es lo que queda cuando pasa la efervescencia juvenil.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

@arnoldocuellaro

 

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