Arnoldo Cuellar

Sheffield – Botello: ¿traición o simulación?

In Botepronto, Zona Franca on abril 1, 2013 at 3:58 am

Recientemente, algunos cronistas orgánicos de la historia reciente del poder en León, cercanos en su momento a Ricardo Sheffield y actualmente cortejadores de Bárbara Botello, han esbozado la tesis de que hay un desarreglo entre ambos políticos, luego de que tan bien se entendieran en todo el proceso de sucesión previo y posterior a la elección de julio de 2012.

Asuntos de relevancia menor, en cuanto a sus consecuencias, como las críticas de la alcaldesa a los excesos cometidos en la contratación del mural de Plaza Catedral, el sospechoso extravío de la alfombra usada en la histórica recepción papal y hasta las quejas cotidianas por el mal funcionamiento de la policía, son utilizados para ilustrar la ruptura, cuando más bien hacen pensar que el pacto sigue vigente y los eventuales ataques no son más que fuegos de artificio.

Hay incluso una auditoría ordenada por Botello a cuatro dependencias de la administración Sheffield. Sin embargo, el hecho de que el despacho contratado, VCI, tenga una relación anterior con el tesorero Roberto Pesquera, obliga a esperar unos resultados debidamente controlados.

No es para menos, el tesorero Pesquera también fue contrista del municipio durante el gobierno de Ricardo Sheffield, como se ha publicado y él mismo lo ha reconocido, por lo que no puede arriesgarse a una revisión totalmente independiente. Para ello toma previsiones con el margen de maniobra que le ha cedido la alcaldesa, por encima de sus colaboradores de mayor historia.

Y es precisamente en signos como esos, el de la preeminencia dentro del municipio de la figura de Pesquera y lo tranquilo que se encuentra el presidente del Implan, Ignacio Ramírez, ambos verdaderos artífices del pacto Sheffield- Botello, donde puede colegirse que los acuerdos se mantienen firmes como cuando fueron establecidos.

El cabildeo periodístico del actual ayuntamiento, igual que en la época de Ricardo Sheffield, se encuentra en manos de Luis Alegre Vega, quien desde la revista 012 ejerce una amplia influencia sobre comunicadores que se desempeñan en medios escritos y electrónicos de la ciudad. Es desde ese think tank periodístico que se han divulgado las historias de ruptura entre la alcaldesa y el ex alcalde.

Precisamente, 012 es una publicación editada por la empresa Promerba, de la que es director financiero Ignacio Ramírez, un cercano consejero y recaudador de fondos en las campañas de Ricardo Sheffield, quien transitó al barbarismo como presidente del consejo de Implan.

Los acuerdos entre el panista y la priista, reflejados no sólo en la supervivencia de Ramírez y la fortaleza de Pesquera, sino también en la ubicuidad de Alegre quien aparece cada vez más como el verdadero director de comunicación del municipio ante el difuso papel del periodista Manuel Mora MacBeath, parecen ir viento en popa, como cuando se establecieron en detrimento del candidato panista Miguel Salim.

El tema de fondo es que Sheffield es un adversario de cuidado. Si alguna ruptura se produjera en el futuro no sería entre Bárbara Botello y el  ex edil, sino entre éste y sus cómplices del pasado: Ramírez, Pesquera y Alegre, sobre quienes aún posee controles por la información sobre lo que hicieron juntos.

Por eso, se puede apostar doble contra sencillo que las auditorías de CVI no arrojarán más que cortinas de humo, como las que ya hemos visto.

Los arreglos que ataron de manera protagónica quienes fueron asesores de Sheffield y hoy son los hombres fuertes de la administración municipal, para desgracia del equipo veterano de Botello, tienen cláusulas punitivas que nadie puede darse el lujo de romper sin asumir las consecuencias.

arnoldocuellaro@zonafranca.mx

@arnoldocuellaro

  1. lo malo de esto es que la ciudad es la que pierde se pierde tiempo,recursos y a la gente le faltan oportunidades de estudio,empleo salud etc., una ciudad donde te tienes que formar de madrugada para obtener servicios de salud,sea en el imss,issste,o centros de salud,todo ese tiempo perdido se debe aprovechar para mejorar la ciudad y que exista la conjuncion de los partidos mas grandes y ser una punta de lanza regional,en amplio sentido de la palabra.
    Sabemos como se las gastan en esos ambientes,y que los politicos nunca pierden y si algo pierden es de lo del pueblo porque de ellos nunca. veo que ciudades vecinas van mas aprisa que nosotros,Ags.,Qro.,SLP.. ya nos toca. reciban un saludo.

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