Arnoldo Cuellar

Alto a las disputas de políticos

In Botepronto, Zona Franca on enero 28, 2013 at 3:56 am

Los cien días de gobierno de Bárbara Botello parecen haber sido el banderazo para un recrudecimiento de la batalla política por León que ya se libra desde el primer trimestre de 2012. ¿Es que los dos partidos que se disputan León no se han dado cuenta de que la elección ya terminó?

La intervención cupular del PAN, obligada por su derrota electoral y la fragmentación de sus bases, le ha permitido una tregua para que llegue al liderazgo en León uno de sus operadores políticos más antiguos y quizá, a estas alturas, más inoperantes: el duranguense Alfredo Ling Altamirano.

El nuevo escenario ha alentado a los panistas a enderezar sus baterías contra la administración Botello, que por lo demás ofrece flancos débiles a más no poder, tanto por decisiones audaces como la reestructuración al alza del predial; pero también por errores infantiles, como la ausencia de planeación en la instalación de una pista de hielo navideña.

Pero los priistas no están inermes: justo en los mismos días en que el PAN agudizaba su ofensiva, desde la administración de Botello se informaba sobre la realización de un programa de auditorías centrado en dependencias clave: recursos humanos, adquisiciones, talleres municipales y obra pública. Todo parece indicar que se trata de una ofensiva dirigida a golpear los espacios de complicidad entre panistas: las chambas y los contratos a los cuates del partido.

Sin embargo, los priistas no se muestran todo lo unidos que deberían estar frente al embate blanquiazul, pues  ya asoma el divisionismo interno por una temprana disputa futurista entre Martín Ortiz y Roberto Pesquera, secretario y tesorero, respectivamente; pero, además, cabezas del viejo y del nuevo barbarismo.

La falta de contundencia de la primera administración priista en un cuarto de siglo en León, anima a políticos tan satanizados como Juan Manuel Oliva, el ex gobernador con la mayor carga de desprestigio a sus espaldas, a tratar de ganar puntos frente a sus correligionarios sumándose al ataque contra la alcaldesa Botello.

En medio de todo esto, lo que no se sabe es cuándo van a empezar a responsabilizarse de sus respectivos encargos tanto los priistas que gobiernan la ciudad como los panistas que son oposición en León, pero gobierno en Guanajuato.

La contienda ya pasó. Los ciudadanos votamos para que las administraciones entreguen resultados y las oposiciones sean responsables. ¿Es que no lo han entendido?

Sigan así, acabarán por hartarnos.

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