Arnoldo Cuellar

El microchip hace corto circuito en las Julcas

In Botepronto, Zona Franca on enero 19, 2013 at 8:56 am

El subsecretario del trabajo de Miguel Márquez hace gala de espíritu panista y le arrebata a la CTM tres asientos en las Julcas de León para dárselos a la panista CAT. De paso, amenaza la alianza del gobierno con la central priista, cuya política de institucionalidad ha sido uno de los baluartes del éxito de la atracción de inversiones a Guanajuato.

El electorado de León dio la sorpresa en las pasadas elecciones de julio abandonando en masa su tradicional costumbre de cruzar el logo del PAN en todas las boletas que se le presentaban.

En primer lugar, se vio por vez primera en mucho tiempo un claro voto diferenciado, variando de manera notable los porcentajes que recibieron los candidatos a la presidencia de la República, a la gubernatura y a la alcaldía.

Sin embargo, el tono general fue la disminución del acostumbrado colchón albiazul y la aparición del PRI como un partido competitivo, ganador de la elección municipal, de varios distritos y llegando prácticamente al empate en las votaciones de gobernador y presidente de la República.

Sin embargo, y aquí viene el detalle, esta clara lectura que le exigiría al PAN un cambio de enfoque en su forma de hacer política, no parece hacer mella en algunos cuadros de ese partido.

Es el caso del subsecretario del trabajo y previsión social de la Secretaría de Gobierno, Marco Antonio Rodríguez Vázquez, quien actúo como “operador electoral” o, mejor dicho mapache cibernético, de Miguel Márquez en la pasada campaña, por cierto con my malas cuentas en su haber.

Fiel a su vocación panista, Rodríguez Vázquez acaba de dar un golpe de estado en las Juntas de Conciliación de León, al quitarle tres asientos a la representación obrera de la CTM, que dirige Hugo Varela, para beneficiar a la panista Confederación Auténtica de Trabajadores (CAT).

Lo peor de todo es que Marquito, como le conocen sus cercanos, ni siquiera tenía necesidad de la maniobra, pues la CTM ha sido más institucional en su relación con los gobiernos panistas que muchos de los mismos agremiados blanquiazules.

Incluso, una de las mayores fortalezas para la política de atracción de inversiones que tanto éxito arrojó el pasado sexenio con el ultrapanista gobernador Juan Manuel Oliva, lo fue precisamente la confiabilidad y la nula beligerancia de los cetemistas en sus relaciones con las empresas automotrices.

Así que, haciendo gala de su carácter de mapache panista y seguramente en búsqueda de ganar puntos ante Márquez, Rodríguez Vázquez se encuentra componiendo lo que no estaba descompuesto y dándole palos a los aliados del gobierno del que forma parte, justo en os momentos en los que el gobernador ha decidido dar marcha atrás a su intención inicial de no privilegiar la atracción de inversiones como política industrial. ¡Vaya timing!

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