Arnoldo Cuellar

Márquez, el urgente aprendizaje

In Botepronto, Zona Franca on noviembre 17, 2012 at 3:53 am

Aún no completa dos meses en el cargo y el gobernador Miguel Márquez ya aprendió el arte de la negación y la retórica que se distancia de la realidad. Es decir,  el  joven funcionario, fresco y llano, que sorprendió con su discurso de toma de posesión y su compromiso con la transparencia ya se nos volvió un político tradicional, en cosa de días.

“Es un hecho aislado”, dijo el mandatario al referirse al atroz asesinato de un alto funcionario de la Procuraduría General de Justicia del Estado. Es decir, que sabe algo que no nos han compartido las autoridades ministeriales, pues hasta ahora las investigaciones se encuentran en etapa preliminar.

Un hecho aislado podría ser un incidente de tránsito, un crimen con características personales o un accidente. Cuatro sicarios montados en dos motocicletas no se antojan “hecho aislado”, sino acción premeditada.

En la medida de lo posible, deberíamos evitar los vicios clásicos de los periodistas y los políticos: minimizarlo todo o magnificarlo todo. Sería deseable que las cosas se ubicaran en el contexto de la realidad que las rodea y les da contexto. nada más, pero también nada menos.

El gobernador no tranquiliza a nadie cuando llama “hecho aislado” a lo que fue evidentemente una ejecución. No parece aislado porque la presencia de unos ejecutores presupone un móvil y un autor intelectual, por supuesto. En todo caso, corresponderá a las autoridades ministeriales, y no  a las políticas, esclarecer el lamentable asunto.

La tarea del político es otra. Ciertamente le toca el trabajo de serenarnos, pero sería mejor que lo hiciera con argumentos adultos y no con los penosos lugares comunes que nos recetaban sus antecesores y que agotaron toda su capacidad explicativa hace mucho tiempo.

A poco más de cincuenta días de haberse hecho cargo de la ardua tarea de gobernar una entidad compleja y madura, Miguel Márquez tiene que aceptar que la improvisación y la llaneza que lograron sacarlo adelante en la campaña deben dar paso a una mayor preparación y a la meditación previa de lo que dice, aún en las entrevistas de banqueta.

Allí tiene cercano el ejemplo de Vicente Fox para comprobar que la simpleza en el discurso sólo conduce al descrédito y a la pérdida del respeto. Es de sabios aprender en cabeza ajena.

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