Arnoldo Cuellar

Policía de León, el foco rojo de Bárbara Botello

In Botepronto, Zona Franca on octubre 16, 2012 at 3:52 am

Lleva unos pocos días en la silla de alcaldesa, probablemente todavía no acaba de revisar los papeles de la entrega recepción, cuando ya la priista Bárbara Botello tiene el primer asunto preocupante en sus manos: otra actuación atrabiliaria de la policía leonesa que se exhibió en televisión nacional aporreando sin justificación a los aficionados del equipo Tigres, cuando intentaban desalojarlos del estadio, presuntamente para “protegerlos”.

Los preventivos obligaron a los visitantes a salir del estadio 20 minutos antes del final, golpeando a quienes se resistían a acatar sus instrucciones. El desalojo terminó en una lamentable trifulca que fue trasmitida por la televisión a nivel nacional, lo que ha provocado una justificada ola de indignación en medios de comunicación, redes sociales y entre la afición futbolera del país.

Hemos dicho durante los últimos meses que la corporación leonesa, tan manoseada en sus mandos durante la administracion de Ricardo Sheffield, carece en absoluto de protocolos de actuación y se encuentra sumida en una profunda crisis de organización interna y probablemente también en su moral de servicio.

Así se vio cuando la emprendieron a garrotazos contra una manifestación de mujeres y ancianos frenta a las oficinas regionales de la CFE, arrestando de paso a un periodista que cubría los hechos; lo mismo ocurrió cuando detuvieron a aficionados del Morelia dentro de sus autobuses y secuestraron las fotografías de otro reportero que consignaba los hechos; algo más grave fue cuando agredieron a una manifestación pacífica de #YoSoy132 en pleno centro de León, golpeando y deteniendo a jóvenes que ejercían un derecho.

El exalcalde Sheffield fue tolerante con la actuación de una policía que empezó desvalijando un negocio en una operación articulada y que terminó volviéndose contra los ciudadanos y descuidando por completo las tareas de vigilancia en la ciudad.

A su arribo, la nueva presidenta municipal hizo un llamado a la gendarmería para que respete los derechos humanos. Esa primera instrucción ya fue desacatada de manera ostensible este sábado, lo que obliga a la funcionaria priista a mostrar carácter y tomar decisiones si es que no quiere que continúe la evidente descomposición de un cuerpo que ya se encuentra bajo su mando.

En el caso de la corporación preventiva leonesa el cambio que se requiere podrá ser muchas cosas, menos tranquilo.

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