Arnoldo Cuellar

Los panistas no dan una en el terreno cultural

In Botepronto, Zona Franca on octubre 6, 2012 at 7:53 am

Es proverbial la pésima relación de los gobernantes panistas con el mundo de la cultura. Los institutos de cultura estatales y municipales, salvo excepciones, son vistos como un adorno sin oficio ni beneficio por gobernadores y alcaldes provenientes de ese partido. Designar a sus titulares se ha convertido en una monserga para ellos.

Incluso un panista como Juan Carlos Romero Hicks, que venía de regir los destinos de una universidad,  buscó para su instituto de cultura a un profesional que no le fuera “a provocar problemas” con las típicas mocherías provincianas de sus correligionarios. Es decir, lejos de promover una política pública en el terreno de la cultura, subsistió el tema del estorbo.

Con todo y todo, la elección de Romero fue de las menos malas, contratando a Jorge Labarthe quien ya había ejercido ese cargo con el priista Rafael Corrales Ayala, cuando la política de  cultura se manejaba desde una dirección de área de la SEG. Labarthe siguió con Carlos Medina Plascencia, gracias a la coyuntura que se produjo al ratificar éste a José Trueba Dávalos como secretario de Educación.

Tras esa etapa transicional, llegó el desastre provocado por Luis Fernando Brehm en el área cultural, nombrado por Vicente Fox, el primer panista que ganó una elección, a quien tampoco le importaba el tema, como se vio cuando designó a la conductora televisiva Sari Bermúdez en Conaculta.

La decisión de Juan Manuel Oliva, influido en aquel entonces por Fernando Torres Graciano, para designar al primer panista militante en ese cargo, el ex diputado Juan Alcocer Flores, no empeoró las cosas, aunque no contribuyó a mejorarlas tampoco.

Alcocer se centró en unos cuantos programas de cultura popular y mantuvo lo demás como pudo. Su trabajo, sin llegar a los extremos de Brehm, fue solamente regular.

Quizá es por ello que no se entiende en absoluto el sentido de su ratificación. En el mundo cultural, no sólo el local sino también en instancias nacionales que deben tratar con el Instituto Estatal de la Cultura, la gran pregunta es ¿porqué si Miguel Márquez parece resistirse a todo lo que provenga de Oliva, mantuvo el olivismo precisamente en una área tan sensible como la que se relaciona con el mundo de la creación y la reproducción cultural?

La respuesta es sencilla:  el nuevo gobernador prefirió no meterse en honduras puesto que no tiene una idea clara de lo que deba pasar con la cuestión cultural. Además, Juan Alcocer tiene a su favor un poderoso argumento partidista: su papel, como presidente de la comisión de procesos internos, en la definición de la candidatura del propio Márquez.

Es decir: cuando no sepas qué hacer con la cultura, recurre al partido.

La situación amenaza con extenderse a otras instancias culturales, como por ejemplo el Fórum Cultural de León, donde el gobernador Márquez ya avanzó la idea con algunos integrantes de su consejo para hacer director del mismo al conductor de orquesta Mario Rodríguez Taboada, quien lo asistió en la campaña con la propuesta cultural, por cierto inexistente.

Rodríguez Taboada, tras dejar la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, hace más de dos décadas, se ha dedicado a impulsar agrupaciones musicales de aficionados, en una tarea sin duda loable pero que no tiene nada que ver con la gestión de la infraestructura cultural más grande y costosa del estado.

Impulsado por su viejo amigo Éctor Jaime Ramírez Barba, el ex titular de la OSUG pudo vincularse en la campaña de Márquez, pero ese mérito partidista no lo habilita para el encargo donde lo quiere colocar, de nuevo, el desinterés del actual gobernador por el tema cultural.

Si el actual gobierno no tiene ideas claras con respecto a la política para la cultura, no tendría porqué haber problema, bastaría con que se aplicara el credo que el propio Márquez ha reiterado en su campaña y ya como gobernador, de tomar en cuenta la participación de la sociedad y de los expertos.

El colmo sería no saber que hacer con la cultura y, encima de todo, negarse a preguntar.

Lo dijo Miguel Márquez en su toma de posesión: “podemos equivocarnos, pero no podemos ser soberbios”

Bueno, es hora de mostrarlo.

  1. Me parece acertado su comentario Sr. Cuellar, solo que los titulares de que menciona en los diferentes gobiernos están invertidos, Labarthe fue en en la administración foxista y Brehm con Plasencia, por otro lado no hay que olvidar este tema, porque tal parece que al no hacer movimientos internos el médico Alcocer tranquilizo las aguas y detuvo (ojalá y solo sea momentáneo) el movimiento de los artistas junto con uno de sus lideres morales el Sr. Coello.

    • Me permito precisarlo: Labarthe inició como director de Cultura de Carlos Medina, cuando la dependencia no era autónoma, sino que estaba incrustada en la SEG, que entonces encabezaba José Trueba Dávalos, ambos provenían del gobierno priista de Rafael Corrales Ayala y siguieron con CMP. Trueba y labarthe no concluyeron la administración de Medina, al retirarse el primero para ser candidato a diputado por el PRD. Luis Fernando Brehm ocupó el cargo los cuatro años de Vicente Fox y el interinato de Ramón Martín Huerta. Jorge Labarthe regresó al puesto, ya como IEC, con Juan Carlos Romero Hicks, en el año 2000 y se mantuvo todo el sexenio, a cuyo término lo sustituye Juan Alcocer. Le agradezco su participación.

  2. Arnoldo! Me extraña mucho tu comentario en relacion al Director Mario Rodriguez Taboada, ya que todos conocemos en Guanajuato su trayectoriA. Cuando dejo la sinfónica fue invitado como director asistente dela Orquesta Sinfonica de Michoacán. Fue invitado tambien a fundar la orquesta de Cámara de la Universidad Michoacana, fue tambien director de la Sinfonica juvenil del Estado de Mexico, que es la mejor en su género en el país. Ninguno de estos grupos es de aficionados como mencionas en tu articulo. Fundo tambien la camerata juvenil de Guanajuato.
    Gracias y espero que tomes esto en cuenta para tus siguientes comentarios, ya que en lo personal lo conozco de toda la vida y me gustaria que se reconociera su labor en favor de la cultura del estado de Guanajuato

  3. Sr. Cuellar lei su articulo y definitivamente no estoy de acuerdo porque conozco la trayectoria y trabajo del director Mario Rodriguez realizo al frente de la Sinfónica. Usted debe recordar que durante su gestión se creó el proyecto de ópera en Guanajuato con la colaboración de Juan Ibañez en el cual se incluyeron grupos artisticos guanajuatenses, como un ballet, escenografos, coros, técnicos y todo lo que implica una produccion de este tipo. Se lo digo porque yo colaboré en este trabajo muchos años.
    Gracias

  4. Olga y Laura. No es lo mismo dirigir jóvenes y adultos con una batuta ,ante un auditorio lleno ,que estar al frente del FORUM ,institución de por si compleja ,politizada y compuesta por un consejo directivo integrado por empresarios y no por gestores y promotores culturales. Conozco el trabajo de Brehm ,de Labarthe y de Alcocer.EL PROBLEMA radica en que NO HAY CONTINUIDAD DE POLÍTICAS Y PROYECTOS CULTURALES. Cada titular solo trabaja para 6 años .Como ven cada sexenio se “inventa “, y proliferan los “hacedores de Cultura” un respetuoso saludo.

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