Arnoldo Cuellar

La expulsión

In Botepronto, Zona Franca on septiembre 18, 2012 at 3:28 am

El PAN de los últimos tiempos, como corresponde a un régimen decadente, mostró una piel demasiado delgada con las críticas de la opinión pública. Fueron notables las escaramuzas entre el equipo de Juan Manuel Oliva y los reporteros del A.M., periódico que ejerció una crítica tan contundente como contumaz en contra del mandatario con licencia.

Sin embargo, parece que la alternancia no traerá un cambio de aires. Lamentablemente, la piel delgada parece ser el signo de los políticos en los tiempos que corren, por lo menos de los vernáculos.

Este lunes, la flamante adalid del renacimiento priista en Guanajuato, la alcaldesa electa de León Bárbara Botello, se tomó la molestia de expulsar personalmente al reportero de Zona Franca, Javier Bravo, de una reunión a la que había sido previamente convocado mediante un correo electrónico de su equipo de prensa.

Realmente nadie se muere por cubrir los regodeos propagandísticos de  un funcionario en ciernes; sin embargo, esa tarea constituye una obligación mínima de un medio de comunicación.

Esta vez no pudimos traer esa información a los lectores de Zona Franca, por la literal expulsión de  nuestro reportero de un recinto donde se llevaba a cabo un evento de carácter público.

No son, desde luego, malas noticias para Zona Franca. Son malas noticias para la libertad de expresión; son malas noticias para el derecho a la información; son, por supuesto, malas noticias para los que pensábamos que la alternancia es una oportunidad de crecimiento democrático.

De acuerdo a las propias palabras de Botello, el veto a Zona Franca, en esta ocasión, provino por el malestar con la columna de Martín Diego del pasado domingo: Caja Negra. Allí, el autor ponía en evidencia la actuación de una cofradía que actúa con una agenda particular en el entorno de la ganadora de la pasada elección.

La apreciación de Martín Diego, como cualquier otra que se presente en el futuro en este o en cualquier otro medio de comunicación, es interpretable, debatible y rebatible. Lo que no debe ser es censurable.

Sin embargo, no somos nadie para catequizar a quien fue ungida por el voto popular, así haya sido el de castigo. Nos tocará padecerla tres años, que se pasan rápido. Lo que no podremos hacer es abdicar a nuestro derecho a la crítica, la cual procuraremos que sea respetuosa.

Lo único que queda por lamentar es la actuación de periodistas responsables, respetables y comprometidos con el oficio, como Manuel Mora MacBeath y Claudio Jorge Blanco, que como parte del equipo de Bárbara Botello, están hoy por hoy convertidos en ejecutores de bloqueos a sus compañeros de profesión. Aunque no habría que dramatizar: son gajes del oficio.

  1. Solo cabe recordar su slogan de campaña: “el cambio tranquilo”

  2. Que lamentable que aun no empieza legalmente su mnadato y ya tenemos en Leon el viejo PRI,donde a la vieja usansa se aplicaba la ley mordaza a quien atacara,comentara,algo del maximo en el poder.
    Donde estan los visos de cambio,de alternancia,donde la experiencia de haber perdido el poder y esas ganas de servir al pueblo,donde esta pues ese resurgimiento del ave fenix renovada y con nuevos brios de cambio.
    Lamentablementew es mas de lo mismo ,de alguien en quien ve a Moreira como su inspirador en la politica.
    Vaya y muchos que pensabamos que con oliva y su manera de conducirse con algunos medios de comunicacion era como regresar a los tiempos de echeverria,vemos que hay mas que nos espera con barbarita.
    ojala y haya sido un error de los de comunicacion social,porque si no muchos leoneses seran defraudados.

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