Arnoldo Cuellar

La represión es injustificable a estas alturas

In Botepronto, Zona Franca on julio 24, 2012 at 4:05 am

Definitivamente, me niego a creer que el desacato a los bandos de policía de León de seis jóvenes, entre ellos cuatro mujeres, significara un peligro para la paz socal e incluso para el desempeño del transporte urbano de la ciudad, como lo manejó el alcalde Ricardo Sheffield.

La manifestación de los seguidores de #YoSoy132 en León el pasado domingo, siguió las mismas dinámicas de anteriores movilizaciones: familias completas, muchos niños, una asistencia significativa aunque no demasiado numerosa.

El bloqueo policial al llegar  a la zona centro de la ciudad fue lo que se salió de madre, pero lo que fue inaudito fue ver a los uniformados cargando en vilo a manifestantes para arrojarlos a las patrullas por “insultos a la autoridad.”

Un funcionario municipal me comentó que la actuación de la policía es normal: es lo mismo que ocurre cuando se salen de cauce las tribulaciones futbolísticas en la zona aledaña del estadio León.

El ejemplo no me convence. Para empezar no se trataba de una multitud que amenazara con desbordarse, no había alcohol de por medio ni la valentía artificial que surge de sentirse parte de una masa anónima.

Por lo pronto y gracias al criterio parejero de los oficiales de la policía leonesa, hoy León comparte con Oaxaca el dudoso honor de haber iniciado las represiones policiales en contra de las manifestaciones de inconformidad electoral, lo que ha convertido a la ciudad en noticia nacional y en tópico tuitero.

Las faltas de las que se acusó a los seis detenidos (insultos, resistencia a la autoridad, obstrucción de la vía pública y amenazas) me huelen a un tufo diazordacista.

Qué pena, que más de 40 años después de 1968,las autoridades, en este caso panistas, tengan la misma confusión a la hora de tratar la inconformidad juvenil que el priismo más rancio y autoritario del que tengamos memoria.

  1. No se debe ser parcial con la información, es verdad q se tiene derecho a manifestarse, pero envalentonarse por el simple hecho d genero o d incapacidad para luchar por la vía legal, solo nos lleva al enfrentamiento, yo soy joven, ciudadano y leones, y no me gusta q por unos pocos, se estrangulen vialidades, se destruyan áreas verdes o se insulte a quienes creemos en nuestro futuro presidente Enrique Peña Nieto. El 68, fue distinto, ni cabe en estos tiempos la mención, era una generación q peleaba con madurez.

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