Arnoldo Cuellar

En León ¿habrá debate?

In Botepronto, Zona Franca on mayo 16, 2012 at 7:48 am

Citados por una agrupación patronal, los cinco candidatos a la alcaldía de León se presentarán en el primer debate electoral de la temporada en la entidad. No deja de ser significativo que este ejercicio ocurra en León, la ciudad que por primera vez en casi veinte años parece estar en una real disputa por el poder.

Fue en 1994, tras la recuperación priista que llevó a Ernesto Zedillo a la presidencia de la República y al PRI de Guanajuato a ilusionarse con la posibilidad de regresar al poder tras el interinato de Carlos Medina Plascencia, que se vivió la última batalla reñida entre PAN y PRI, representados por Luis Quiroz Echegaray y Arturo Villegas Torres, respectivamente. La diferencia a favor del panista fue de apenas cinco mil votos.

De allí en delante y tras la devaluación ocurrida un par de semanas después de la elección, en diciembre, la historia se volcó contra el PRI: Vicente Fox regresó al redil panista tras sus coqueteos con Cuauhtémoc Cárdenas, ganó las elecciones extraordinarias de mayo de 1995 e inició una carrera meteórica qe lo llevó a la presidencia de la República y a echar al PRI de los Pinos.

En ese tránsito, León se consolidó como la ciudad más panista del país, al refrendar, elección tras elección, votaciones abrumadoras para los candidatos blanquiazules a todos los cargos, indistinguibles por sus méritos o su personalidad, pero amparados en la marca blanquiazul.

Ese ciclo ha entrado en crisis, gracias a una combinación con ingredientes nacionales y locales. El PAN vive horas bajas en la imagen de sus gobernantes en el estado y el municipio, mientras el PRI recibe el oxígeno de una candidatura presidencial cuidadosamente diseñada y cobijada por los medios de comunicación.

En ese escenario, se realizará el debate de hoy. No por nada a la candidata panista le tratan de construir una imagen de “tranquilidad”, muy opuesta a la que manejó en 2009 cuando colocaba espectaculares donde clonaban a Juan Manuel Oliva con una placa de auto en las manos para responsabilizarlo de cargas fiscales excesivas.

El PRI y sus asesores de marketing electoral ven el triunfo al alcance de la mano, pero para ello tienen que convencer al electorado panista de que no son radicales ni exaltados, sino  propositivos. Esa será la estrategia de Bárbara Botello.

El PAN, mientras tanto, le apuesta a las grandes obras y la infraestructura: Miguel Salim se presenta como un político realizador, ante el profundo desgaste de su partido en el ejercicio del poder.

Del resto de los candidatos se espera poco, salvo alguna revelación del abanderado ciudadano del PRD, Ariel Rodríguez, que pueda sorprender con planteamientos bien estructurados y críticas sustentadas.

Pase lo que pase, demos la bienvenida al debate.

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