Arnoldo Cuellar

¿Quién es José Luis Infante Apolinar?

In Análisis Político on diciembre 9, 2011 at 3:07 am

Un constructor que inició en forma modesta y que ha venido creciendo en parte por sus propios méritos y en parte por convenientes asociaciones políticas, se ha convertido en los últimos años en un protagonista relevante de la escena panista en León, Guanajuato: se trata de José Luis Infante Apolinar, propietario del Corporativo Eco.

Infante Apolinar no sólo ha hecho una notable obra pública, por sus montos y por su impacto en la ciudad y el estado, sino que además ha logrado amalgamar a grupos políticos muy disímbolos entre sí.

Una parte importante de su despegue empresarial se dio a raíz de que se hizo cargo de la construcción de la aduana y parte de la urbanización del Puerto Interior de Guanajuato, en el sexenio de Vicente Fox. Casualmente, quien presidió el concurso donde se dio esta adjudicación fue Miguel Ángel Salim Alle, entonces subsecretario de Desarrollo Económico del estado. Allí comenzó una asociación que ya cumplió un sexenio.

En los años recientes, además de su diversificación y su expansión a otras partes del país, como Tijuana, Reynosa  y Monterrey, Infante logró convertirse en el constructor favorito del que es conocido en el PAN como el Grupo León, al que pertenecen señaladamente el ex alcalde Luis Ernesto Ayala, el Coordinador de Inversión Pública, Luis Quiroz Echegaray y el propio Salim Alle, hoy precandidato a alcalde y director del ISSEG.

En la administración de Vicente Guerrero Reynoso, con Salim como secretario de Desarrollo Económico y Ayala como presidente del Patronato de la Feria de León, Eco realizó la construcción del nuevo Centro de Espectáculos, el cual por cierto fue sancionado por incumplimientos y finalmente mostró notables defectos de acabado que se reflejaron en una acústica deplorable, un grave defecto, por cierto, para un espacio destinado a conciertos.

Ya con Miguel Salim en el ISSEG, Infante logró ser designado como el ganador de un concurso realizado por invitación para construir una obra de 160 millones de pesos, en el Puerto Interior de Guanajuato: el nuevo Centro de Distribución de Medicamentos para la cadena de farmacias de esa institución, sin importar sus fallos anteriores.

Esta vez, su trabajo también dejó que desear. Aunque fue formalmente inaugurado hace algunos meses, las obras no han terminado en el Cedis y su costo global rebasa ya los 250 millones de pesos, un incremento superior al 50 por ciento del contrato inicial.

Por si fuera poco, la falta de funcionamiento pleno de un sistema robotizado de almacenamiento y empaque, ha propiciado el desabasto en las otrora impecables farmacias del ISSEG, además de que ha originado una elevación en el precio del medicamento que ya se equipara al de cualquier otra farmacia.

Interrogado acerca del problema, un funcionario del ISSEG que pidió el anonimato señaló que la empresa Eco mantiene un adeudo cercano al millón de euros con el proveedor alemán del sistema robótico, por lo que no ha sido posible exigir las garantías o reparaciones necesarias.

A la par que la construcción del Centro de Distribución, la misma empresa Eco se hizo responsable de la edificación de la nueva sede del comité municipal del PAN en León, obra para la que el propio Miguel Salim, presidente del partido al mismo tiempo que director del ISSEG, organizó una suscripción entre los panistas que a todas luces fue insuficiente, no obstante que se hayan colocado agradecimientos a los principales donantes en los muros de la nueva y flamante instalación.

La mezcla de negocios públicos y privados que pone en evidencia la relación entre José Luis Infante y Miguel Salim, hubiera provocado un fuerte repudio en el panismo de hace 20 años. Hoy, en cambio, se ve de lo más normal que el mismo constructor que hace una obra pública excedida en un cincuenta por ciento de su precio original, le haga descuentos a un partido político en otra obra de corte privado. Nadie se asombra, ni siquiera la oposición.

La asociación sigue adelante. Eco se ha hecho cargo, a través de una filial, el diseño del nuevo edificio que a un costo de 466 millones de pesos pretende construir Miguel Salim en León con recursos del ISSEG. Además, Eco se encuentra participando en por lo menos una de las cuatro licitaciones en las que se ha fraccionado la construcción de la obra, con grandes probabilidades de ganar, al haberse ubicado en tercer lugar.

Lo más notable, sin embargo, es que Infante ha logrado que su cercanía con Salim no haya sido un obstáculo para establecer una sólida relación con el actual alcalde de León, Ricardo Sheffield Padilla, ganando adjudicaciones municipales, como las obras complementarias del Puente La Luz; y recibiendo el visto bueno para competir y ganar otras federales en León, como el paso a desnivel sobre Vértiz Campero.

La cercanía de Infante y Sheffield no se refleja sólo en eso, también fue un factor importante para las negociaciones iniciales entre el alcalde y el empresario Luis García a fin de establecer un parque industrial en los terrenos conocidos como La Primavera, al sur del municipio, donde se encuentra el campus de la UNAM, lo que finalmente no prosperó. Infante fue el “quinto pasajero” en el viaje a Las Vegas de fin de año del 2010.

En los próximos días seguiremos oyendo hablar de José Luis Infante, quizá más de lo que cualquiera podría imaginar.

Botepronto

El tema de la Torre Salim ya saltó a la palestra nacional. Este jueves la prestigiada columna Templo Mayor del diario Reforma, que firma Fray Bartolomé, abordó el proyecto edificado sobre el viejo centro comercial Estrella, con su edificio de 23 pisos, equivocándose sólo en el costo, pues les perdonó 16 millones de pesos, dejando el dato del costo en 250 millones de pesos.

Quizá el tema más delicado que toca la publicación es el de la coincidencia entre la precandidatura de Miguel Ángel Salim a la presidencia municipal de León y el hecho de ser el principal impulsor de la obra.

El columnista hilvana con fineza y buen humor para terminar cuestionando la posibilidad de que la notable infraestructura vaya a seguir el ejemplo de otras en el país que han terminado convertidas en… elefantes blancos.

Pero no para allí, pues el hecho de que el también director del ISSEG, todavía por la próxima semana, vaya en busca de los votos, hace prever que además de elefante, la torre se pueda convertir a la vez en un cochinito para las campañas, con lo que sería ¡doblemente animal!

Vaya con esta danza de millones y vanidades: aún ni siquiera colocan la primera piedra y ya surgen varias más en el camino. Ojalá no se convierta en un despeñadero, no tanto de dinero, como de ambiciones políticas.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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