Arnoldo Cuellar

El PRI de Guanajuato, lastrado y polarizado

In Análisis Político on diciembre 2, 2011 at 3:35 am

Cada oportunidad para que el PRI pueda lanzar un mensaje de aglutinamiento frente a la sociedad de Guanajuato, después de 20 años fuera del poder y doce en los que han desaparecido del mapa electoral para ser una lejana y testimonial segunda fuerza política, se convierte en un escenario de discordia y exhibición de miserias.

Así pasó hace una semana, al rendirse el informe de labores de Francisco Arroyo Vieyra, senador de la República y precandidato al gobierno del estado, cuando el grupo que se opone a su proyecto realizó una comida en Irapuato para lanzar la candidatura de la diputada Claudia Brígida Navarrete a la presidencia municipal.

Pero así había pasado también antes, cuando Miguel Ángel Chico llamó a una rueda de prensa para hacer públicas sus iniciativas en contra de presuntos actos de corrupción del gobierno panista de la entidad, el mismo Arroyo se encargó de hacerle sombra con otra convocatoria a la prensa en el mismo lugar.

La animosidad no se limita a las descortesías. La pugna jurídica por la titularidad del Frente Juvenil Revolucionario, una franquicia relativamente olvidada del PRI que sólo cobra importancia en épocas electorales y cuando se conforma un nuevo consejo político, ha puesto en evidencia el tamaño de las fracturas en este partido, al ir y venir de los tribunales federales a los locales.

Las afrentas de estos grupos han incluido sabotajes y vetos entre los mismos diputados priistas en el Congreso local, para regocijo de la mayoría panista cuyo único problema parece ser con cual de los dos bandos de priistas requiere aliarse para sacar adelante sus iniciativas.

En medio de todo ello, el dirigente estatal, por lo menos en el aspecto formal, José Luis González Uribe, vive angustiado viendo la manera de salir de este atolladero para regresar a la protección de Beatriz Paredes Rangel, su jefa de toda la vida, a quien parecen recomponérsela las cosas con su crecimiento en las encuestas como aspirante a la jefatura de gobierno del Distrito Federal.

Otros priistas tratan de sobrevivir en este atolladero mostrando algunos atisbos de civilidad y buscando contemporizar con todos los grupos, como es el caso de José de Jesús Padilla, José Luis Romero Hicks y Juan Ignacio Torres Landa. Sin embargo, el esfuerzo es insuficiente, sobre todo por su tibieza.

Quizás es por todo ello que el PRI de Guanajuato no logra repintar en las encuestas más allá del envión que le proporciona su resurgimiento a nivel nacional, lo que sólo le sirve para disminuir su desventaja de veinte a diez puntos, sin que el esfuerzo político local apuntale en nada la buena circunstancia que le presenta el entorno.

Allí puede estar una de las explicaciones al creciente descuido del PAN y del gobierno estatal, a quienes parece tener sin cuidado el hartazgo de la sociedad con el crecimiento de vicios como el del patrimonialismo de cuño panista y la cada vez más evidente deshonestidad en el manejo de los asuntos públicos.

A nivel nacional, la frescura de Enrique Peña Nieto parece haber llegado a su tope al encontrarse con el anquilosamiento de la vieja guardia priista que le deberá acompañar en la aventura de buscar la recuperación de la Presidencia de la República.

La mayoría de los expertos coincide en que la brecha en las mediciones de la intención de voto en la carrera presidencial no sólo no aumentará, sino que tenderá a reducirse al iniciar las campañas, con el consecuente efecto en el arrastre del resto de las votaciones.

Si el mejor momento del priismo en el país no fue suficiente para mostrar capacidad competitiva en Guanajuato, parece natural alimentar la duda de que esta vez si se les vaya a hacer el milagro a los priistas de por acá, sobre todo tomando en cuenta que no han hecho realmente nada para merecerlo.

Botepronto

Miguel Salim me aclara que la empresa Oikos, de José Luis Infante, sólo realizó el proyecto conceptual del Conjunto Estrella, a un costo aproximado de 50 mil pesos. Para ello también se invitaron otros tres despachos arquitectónicos: Gerardo Gómez, Enrique Aranda y Alfredo Pliego.

El proyecto ejecutivo lo realizará otro despacho, probablemente el de Alfredo Pliego y tendrá un costo de alrededor de 8 millones de pesos. Sin embargo, lo que no queda claro es cómo se convocó ya a una licitación si aún no hay proyecto ejecutivo, así como tampoco el hecho de que se haya llegado a determinar un costo de la obra por 466 millones de pesos.

Esos detalles no serán obstáculo para que el próximo7 de diciembre se realice la apertura de propuestas públicas, para que el 14 del mismo mes se adjudiquen los contratos y, muy probablemente, se coloque la primera piedra antes del 17 de diciembre, fecha en la que el ingeniero Salim se separará del cargo para preparar su registro como precandidato a la alcaldía de León.

El tema, sin embargo, no concluirá ni con estos trámites, ni con la llegada del nuevo director del ISSEG, una decisión que está en manos del gobernador Juan Manuel Oliva.

El mandatario, sin embargo, parece cada vez más alejado de los mundanales temas de gobierno, mientras se concentra en la misión divina de traer al Papa Benedicto XVI a Guanajuato, lo que parece considerar una verdadera consagración de su administración y la vacuna contra cualquier maleficio pasado y futuro. Ya veremos si los milagros también operan en la política.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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