Arnoldo Cuellar

DÍAS DE GUARDAR Domingo 3 de marzo de 2024

In Análisis Político, Días de Guardar, POPLab on marzo 3, 2024 at 1:08 pm

  • Presión electoral liquida al dúo dinámico de seguridad
  • Xóchitl Gálvez y la pésima idea de firmar con sangre
  • El otro priista en el cuarto de guerra de Libia
Arte digital: Emilio Jiménez

1.- Zamarripa: del respaldo de Sinhue al descontón de Libia

En menos de 24 horas, Carlos Zamarripa, el poderoso fiscal de Guanajuato pasó de ser enaltecido hasta las lágrimas por un gobernador que se enfila a su ocaso, a ser desconocido por la candidata que lidera las encuestas en Guanajuato, al grado de poner fecha a su anticipada remoción.

De no ser en función de los tiempos electorales, no se entiende la dicotomía de ser exaltado como el mejor fiscal de México por parte de Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, y solo un día después saber que un mandato de nueve años, que vence en 2028, no será sostenido por la candidata del mismo partido cuyos mandatarios lo encumbraron y lo respaldaron por tres lustros.

Libia Dennise García Muñoz Ledo no esperó mucho para soltar el lastre que viene desgastando al panismo gobernante en Guanajuato desde que el estado se colocó como el más violento de México. En el día uno de su campaña despejó una incógnita para cerrar un flanco abierto en la intención de ser la primera gobernadora panista de la entidad.

“Les digo el día de hoy, de cara a los guanajuatenses, que Alvar y Zamarripa no continuarán en mi gobierno”, contestó en su primera rueda de prensa en cuanto surgió la pregunta.

No habría tanta prisa si no existiera una preocupación fundada por el daño que los altos niveles de inseguridad, violencia e impunidad han causado a la imagen del PAN y, muy seguramente, a la intención de voto en favor de ese partido político, dominante en Guanajuato desde 1991.

Apenas unos días antes, en las comparecencias ante el Congreso por la glosa del sexto informe de Gobierno, el secretario de Seguridad Alvar Cabeza de Vaca desplegaba toda su autosuficiencia para responder a los diputados que no hay crisis de seguridad en Guanajuato y que sus resultados son, no solo positivos, sino casi excelsos.

Como en el caso del sentimentalismo exhibido por el gobernador Sinhue en el informe de Zamarripa, apenas un día antes del arranque de las campañas, el mayor tema a destacar es que la convicción del aparato de gobierno está completamente divorciada del sentir en las calles sobre el fracaso monumental de las políticas de prevención y combate al delito.

Sin embargo, la disociación de la realidad, que es un lujo que puede permitirse un mandatario que concluye su responsabilidad en pocos meses, no puede ser compartida por alguien que busca el respaldo ciudadano mediante el voto popular.

Libia Denisse García enfrenta la que muy probablemente se vaya a convertir en la elección más disputada de la era panista en Guanajuato, superando en riesgo a la que culminó con la apretada victoria de Miguel Márquez sobre el PRI de Juan Ignacio Tores Landa, en 2012, por 7 puntos y 163 mil votos.

Eso ocurrió cuando terminaba el gobierno de Felipe Calderón y el PRI se soportaba en las gubernaturas. En esa elección el PAN perdió la ciudad de León que gobernaba desde 1988, con Carlos Medina.

De ahí la decisión expuesta desde el arranque de la campaña para ponerle nombre y apellido al nuevo comienzo: Carlos Zamarripa y su asociado Alvar Cabeza de Vaca tienen fecha de caducidad, el primero incluso antes de que concluya el mandato constitucional que le dio una mayoría panista en el Congreso local del cual formaba parte la misma Libia Denisse García.

¿Será suficiente? ¿Es oportuno?

Por si algo faltara, Zamarripa deja una fiscalía con el más alto índice de rotación de personal del país, equipada tecnológicamente, pero con un recurso humano maltratado y sometido a tratos infames. Aún en el caso de que acabe por ser desplazado junto con su círculo cercano, reparar el daño de un mandato despótico de quince años no será sencillo.

La decisión abre un paréntesis que puede ser complicado: Zamarripa no se va así nomás. Por lo menos puede quedarse en su silla hasta septiembre si no es que más. Si hay un plan acordado, la vía será una renuncia, posiblemente con el pretexto de una jubilación. 

Pero durante los próximos siete meses, tendrá tiempo de influir en la realidad del estado, pagar favores y seguir torciendo la procuración de justicia, como se observa en la persecución de estudiantes de la Universidad de Guanajuato. Incluso podría tratar de construir un sucesor.

Además, como se vio en su pasado informe, tiene todo el respaldo del gobernador saliente y eso no deja de significar una coyuntura importante. Libia en realidad no podría hacer nada hasta el 26 de septiembre, en caso de ganar la elección.

Mientras tanto en los tres meses de la campaña, el cortocircuito entre las posturas de Diego y de la candidata en torno al tema Zamarripa- Alvar, podrían provocar algunos desaguisados que erosionen el impacto que quiere dar Libia al adelantar su decisión.

Por lo pronto, el mensaje de Libia es un poco más comprometido que el lamentable “golpe de timón” de su predecesor. Pero luego de eso, el trabajo estará por realizarse. 

2.- Hablar de sangre en Guanajuato parece un desatino

No dejó de resultar un tanto necrofílico el gesto de la candidata opositora Xóchitl Gálvez de firmar con sangre un compromiso político, en el estado de Guanajuato, el cual básicamente ofrece mantener la política social de Andrés Manuel López Obrador; es decir, lo mismo que plantea Claudia Sheinbaum.

La sangre es difícil de mencionar en Guanajuato, el estado con el mayor número de homicidios en números absolutos y dónde la violencia ha mutado hacia fenómenos de gran brutalidad, como las masacres que han ensombrecido municipios enteros.

Para hacer esta puesta en escena, la candidata de la alianza PAN, PRI, PRD debió refugiarse en Guanajuato, uno de los pocos territorios donde podía ser acuerpada por masas movilizadas, bajo el control del gobierno del estado de Guanajuato.

Ya algunas colectivas de víctimas le han respondido a la candidata, señalando que venir a firmar con sangre “es una ofensa a los miles de asesinatos impunes en Guanajuato”, como lo han dicho en sus redes sociales organizaciones de víctimas de la entidad.

Se deja sentir que en Guanajuato, la candidata presidencial del frente opositor va a remolque de la candidata local, Libia Denisse García Muñoz Ledo, lo que no deja de ser una carga para un panismo que enfrenta sus propias preocupaciones.

Seguramente veremos mucho a Xóchitl Gálvez por Guanajuato en los próximos 3 meses.

3.- Sergio Santibáñez, la sorpresiva incorporación al equipo de Libia

La presentación del equipo de campaña de la candidata Libia García, postulada por PAN, PRI y PRD, incluyó algunas sorpresas, no tanto entre los blanquiazules, como en el caso del PRI.

El ex delegado del IMSS en el sexenio de Enrique Peña Nieto, y antes de ello estratega electoral del PRI estatal con varias de sus dirigencias, Sergio Santibáñez Vázquez, apareció como coordinador de las redes ciudadanas de la campaña.

A esa posición, el operador priista llega sin impulso de su partido, donde lo ha tenido vetado la dirigencia de Ruth Tiscareño y Alejandro Arias. Este último, que funge como coordinador del PRI en la campaña de Libia, no pudo ocultar su sorpresa.

Habrá que recordar que el PRI estuvo exigiendo una posición de nivel secretarial en el futuro gabinete de Libia, en caso de ganar la elección. Evidentemente, ni Tiscareño ni Arias parecen reunir el perfil que haría falta para ocupar un cargo de primer o segundo nivel, lo que sí podría ocurrir en el caso de Santibáñez, quien además mantiene su militancia.

No abona mucho en favor de Arias que apenas arrancando la campaña, cuando el PRI enfrenta el riesgo de ver descender la votación en su primera alianza con sus históricos adversarios panistas, se vaya irresponsablemente a una gira a Asia acompañando al gobernador como simple turista con gastos pagados.

En el PAN ya saben que la dirigencia priista no gobierna a su partido más allá de las oficinas del Paseo de la Presa, y que tras los acuerdos con Tiscareño debe negociarse con cada uno de los alcaldes y con otros liderazgos.

Ahora, con la inclusión de Sergio Santibáñez en el equipo de campaña, algunos de esos liderazgos priistas tendrán otro puente dentro de la alianza lo que debilitará aún más la de por sí vulnerada dirigencia formal. El ex funcionario peñista incluso podría ser factor para retener a algunos tránsfugas potenciales del tricolor, los mismos a los que ha expulsado la cerrazón del tándem Arias-Tiscareño.

En Japón, Arias tendrá largos días para reflexionar sobre el asunto.