Arnoldo Cuellar

DÍAS DE GUARDAR Domingo 25 de abril de 2021

In Análisis Político, Días de Guardar, POPLab on abril 25, 2021 at 12:03 pm
Ilustraciones: @PincheEinnar

* El precio del poder: Libia García olvida el realismo

* Vaya abuso: Durkheim para explicar fracaso en seguridad

* Miguel Márquez anima la campaña panista y afianza poder

1.- El discurso descolocado de Sinhue y Huett contagía a nueva funcionaria

Como funcionaria, como candidata, como legisladora, la leonesa Libia Denisse García Muñoz Ledo se caracterizó por una visión realista de la política, por anteponer el diálogo plural y la escucha de interlocutores con distintas visiones, antes que por imponer a rajatabla la línea de su partido.

Sin embargo, esa independencia de criterio parece haberse acabado con el arribo de la ex diputada al gabinete de Diego Sinhue Rodríguez como secretaria de gobierno.

Una muestra clara fue su posicionamiento después del atentado sufrido por el nuevo director del Cereso mil, el académico leonés Óscar Guillermo Ríos, cuando luego de plantear cu condena al hecho y pedir un rápido esclarecimiento, pasó a explicar que el atentado es resultado de «una estrategia muy efectiva que está dando resultados».

Luego de aclarar, innecesariamente, que eso es lo que «tienen que comunicar», la nueva número dos del gabinete estatal debió apechugar críticas por haber entrado en la órbita de maromas intelectuales inaugurado por la ex vocera y hoy secretaria del Sistema Estatal de Seguridad, Sophia Huett.

Con mayor experiencia política, con un discurso más articulado y con mejor conocimiento del terreno estatal, García Muñoz Ledo haría bien en plantear intervencioes que atiendan la delicada situación que viven el estado y que permitan apreciar una diferencia con su antecesor, Luis Ernesto Ayala, quien prefirió replegarse frente al protagonismo del fiscal Carlos Zamarripa y del secretario Alvar Cabeza de Vaca, lo cual lamentablemente no ha funcionado para mejorar la situación.

Primera mujer en la secretaría de gobierno, política de una nueva generación y dueña de un proyecto que podría fortalecer la participación de las mujeres en un estado y un partido que se han mostrado tradicionalmente machistas, la funcionaria deberá esforzarse en hacerse lugar en el mediocre gabinete del que forma parte.

Optar por la disciplina sin creatividad, por aceptar la línea, por cuidar la chamba, no solo cancelará sus posibilidades de seguir creciendo, sino que también provocará retrocesos en la difícil lucha por la igualdad de oportunidades en materia de género.

No es una solución refugiarse en las redes sociales, en la popularidad vacía, en las fotos cuidadas.

La oportunidad que tiene Libia García es la de hacer política y dar resultados, no solo la de vender imagen. El estado está urgido de lo primero; de lo otro hay un exceso de oferta y de nada parece estar sirviendo.

2.- Sophia Huett: sociología de bolsillo y campaña electoral

Hablando de la secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad, una entidad tan fantasmal como la «Unidad de Análisis y Estrategia para la Seguridad Ciudadana» que dirigió antes y que desapareció cuando asumió el nuevo encargo, parece que sus responsabilidades por las que cobra casi 100 mil pesos mensuales son tan laxas que le queda tiempo para pergeñar análisis sesudos en el periódico Milenio cada semana.

Más allá de lo que piensen los lectores del diario regiomontano con sucursal en León, la última entrega de Sophia Huett merece una revisión al incurrir en conductas que incluso pueden tipificarse como delito electoral.

Tratando de defender el notorio fracaso del gobierno del que forma parte, la funcionaria justifica la existencia de un nivel tolerable de delincuencia en una sociedad, con citas del sociólogo decimonónico Émile Durkheim. Desde luego, parece que en Guanajuato ese límite ha sido sobrepasado hace tiempo, algo de lo que la funcionaria no se hace cargo.

Sin embargo, la alambicada explicación del derrumbe de la paz en Guanajuato empleando teorías de hace ciento cincuenta años no es lo grave. Lo delicado es que la funcionaria utiliza el espacio para criticar a los candidatos en campaña en Guanajuato que pretendan «acabar de tajo con la delincuencia».

Sería oportuno, además de respetuoso de la ley, que la funcionaria dejara el debate electoral a los candidatos y que ella se enfoque en sus tareas para evitar que Guanajuato continúe deslizándose en la pendiente de la violencia.

Se entiende porqué las cosas no caminan en el gabinete de seguridad de Diego Sinhue Rodríguez: las diletancias intelectuales y la sociología de bolsillo son insuficientes para explicar fenómenos como la continuidad de la violencia pese al desmantelamieto del cartel prohijado localmente y la matanza de policías de todas las corporaciones que no se detiene en Guanajuato.

Más bien parece un gobierno en fuga.

3.- El verdadero jefe del PAN: Miguel Márquez en campaña

Un día sí y otro también, el ex gobernador Miguel Márquez acude a campañas políticas en todas las regiones del estado: Desde Acámbaro hasta Xichú, el mandatario nostálgico de multitudes se ha convertido en el gran animador de la movilización electoral panista en Guanajuato.

Al interior del gobierno se confirma que Márquez está ayudando al PAN con plena anuencia de Diego Sinhue Rodríguez, en un juego de valores entendidos. Ni Román Cifuentes, ni Eduardo López Mares o Juan Carlos Alcántara, ejercen un liderazgo que vaya más allá de sus nombramientos burocráticos, por lo que hay que recurrir a alguien con capital político tangible.

Y ese lo tiene Márquez, al interior del panismo, en las jerarquías eclesiásticas, con grupos empresariales e incluso con partidos de la oposición como el PRI o el PRD.

En esa medida, el auxilio que Márquez presta al panismo de Guanajuato para enfrentar las amenazas, reales o imaginarias, que representa el lopezobradorismo, no redunda solo en un efecto de cohesión y de reorganización interna, sino que también le da al ex gobernador toda la cancha para continúar acrecentando su influencia.

Entonces, el grito desamparado del gobernador Sinhue ante los medios de comunicación para aclarar lo que en otras condiciones no habría necesidad de aclarar, el que «Márquez ya tuvo sus seis años para gobernar», parece todo un contrasentido, una paradoja sin solución.

Lo más relevante, quizá, es que buena parte de la clase política y empresarial de Guanajuato, la inusual situación no parece incomodarles. Es más, parece que prefieren que haya alguien que tome las riendas del poder y que no crezcan los vacíos, que ya erosionan muchos ámbitos de la vida estatal.

Siempre innovador, nuestro estado ahora recicla la figura del hombre fuerte y parece proponerla como solución al país, más allá de los hipócritas discursos en defensa de la democracia y de las leyes que hoy toda la clase política parece pasarse alegremente por el arco del triunfo.

Habrá que ver lo que ocurra si la incursión de Miguel Márquez redunda en un inobjetable triunfo panista en la próxima elección. La influencia se acrecentará, probablemente también la imagen política a nivel nacional, en tanto que el gobernador continúa achicándose.

Será interesante ver, en ese contexto, como se empieza a conformar la sucesión de la gubernatura hacia 2024. Con una oposición inexistente, la competencia solo podría ocurrir al interior del PAN.

Y quizás ni siquiera allí.

  1. Nerviosos, empiezan a flaquear y hacerse bolas.

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