Arnoldo Cuellar

El cerco de Márquez sobre Diego

In Botepronto, sinembargo.mx on febrero 15, 2018 at 3:16 am

Márquez decide en el PAN como si su mandato no fuera a terminar en septiembre próximo, usando la mano pesada de su implacable operadora estrella en esta recta final: Juana de la Cruz Martínez.

El precandidato panista a la gubernatura ha tratado de ser cauto y prudente en su relación con el gobernador Miguel Márquez, incluso llegando al extremo de la sumisión. Resulta entendible, toda vez que el proyecto Diego S. Rodríguez ha sido enteramente una creación del mandatario panista que, para lograrlo, casi ha desaparecido a su partido en Guanajuato

En los últimos días, las mesas donde se definen las candidaturas a alcaldes y diputados se han convertido no en espacios de discusión estratégica sobre qué aspirante le puede traer más votos a Diego y, por ende a Anaya, sino más bien son un muestrario de las filias, las fobias, los pagos de favores y los ajustes de cuentas de un Márquez que no parece entender que si tiempo concluye el próximo mes de septiembre.

La situación ha estallado en constantes tensiones entre la dirigencia del partido y los enviados de Márquez, dejando muchas ocasiones en medio a Sinhue y su equipo que parecen optar por la política de pegarse a la pared, aunque deban de romper algunos compromisos establecidos en la precampaña.

Esta situación ha originado que Humberto Andrade, de por sí dado a las dubitaciones y poco ejecutivo, se retire definitivamente de las mesas donde se están definiendo los candidatos. El desazón de Andrade aumenta porque se ah quedado sin posibilidades de acceder a una posición en lo personal y su gestión concluye antes de que termine el año.

La posición de encabezar de facto las mesas la ha asumido la dama de hierro marquista, antes lo fue olivista y posiblemente aspira a ser dieguista en un futuro próximo: Juana de la Cruz Martínez Andrade, quien armada con los resultados de encuestas que solo ella y Márquez conocen, baja y sube candidatos.

Lo curioso es que la mayor parte de los candidatos favorecidos por las encuestas  son precisamente aquellos que le son gratos a Márquez, lo que está provocando una gran inestabilidad al interior del panismo, inconformidad en contra de los aspirantes que buscan cargos y, muy probablemente, huelga de brazos caídos en las campañas.

En el entorno del precandidato Sinhue se toman las cosas con resignación, acogiéndose a la hipótesis de que “la marca PAN” está por encima de cualquier candidato y de que no hay coyuntura que permita esperar amenazas reales para los candidatos panistas. En serio.

Lecciones como las de León en 2012, las constantes volteretas que ha vivido San Miguel de Allende o lo apretadas que se han visto las contiendas en Irapuato y Celaya en las últimas citas electorales, parecen no contar para el optimismo de estos “estrategas”.

Por lo pronto, la elección de 2018 ve un PAN desmadejado en cuanto a su vida democrática, por la totalitaria decisión de ejecutar solo dedazos; el candidato se ha visto impedido de cumplir algunos de los compromisos que estableció en su recorrido de los meses anteriores; y un gobernador que, de la mano de una operadora brusca y autoritaria, trata de dejar una pesada herencia a su sucesor.

Habrá que ver en el futuro cercano que consecuencias produce esta combinación de factores, inéditos en Guanajuato, justo en la elección que a nivel nacional se presenta como imprevisible y competida, quizá tanto como en 2006.

Por lo pronto ya hay una víctima en la piedra de los sacrificios y esa es el presidente del comité estatal panista, cuyo papel ya no parece ni siquiera el de figura decorativa. ¿Será el único?

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  1. Ya viene el sistema estatal a poner orden

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