Arnoldo Cuellar

Cuando el gobierno es el problema

In Botepronto, Zona Franca on octubre 27, 2016 at 3:36 am

Ante la duda, abstente, dice un viejo principio de cautela; no pasa en Guanajuato, donde indicios serios de que obras y acciones oficiales pueden estar dañando a personas, son ignorados por la autoridad.

Hace ya algunos años, el presidente municipal de un pequeño municipio de Guanajuato decidió tomar una acción directa para acabar con una plaga de tordos que se había aposentado sobre los árboles del jardín de la ciudad.

Cuando supo lo que cobraba una empresa de fumigación por erradicar la plaga de pájaros que pernoctaba en los árboles de la plaza de Purísima de Bustos, el joven alcalde, Miguel Márquez Márquez, decidió que lo mejor era emprender una estrategia casera.

Así, armados con escopetas, el edil y varios funcionarios del municipio, se lanzaron una noche de esas a una verdadera carnicería, que fue registrada por algunos medios de comunicación de la época, en los primeros años de este siglo, como el pajaricidio de Purísima.

En estos días, la travesura del alcalde, quien pasó de esa encomienda a dirigir las políticas asistenciales del gobierno de Juan Carlos Romero, domo director del DIF, hubiera dado lugar a un escándalo mayúsculo, sobre todo con los defensores de los derechos animales.

Sin embargo, ese mismo pragmatismo, ajeno a las consecuencias, sigue siendo una característica central del Miguel Márquez gobernador, incluso después de que ha recorrido ya las dos terceras partes de su sexenio.

Así se nota en posicionamientos como los externados ante problemas muy concretos, donde existe la seria posibilidad de que pueda haber afectaciones a personas, donde Márquez lo que busca es solo salvar la cara de su gobierno y no el bienestar de sus gobernados.

Pasa en el caso del pozo de agua que surte a la comunidad La Cantera en San José Iturbide, donde ante presunciones muy fundadas de que el agua tuviera contaminantes perjudiciales para la salud, el gobernador se aferra a las explicaciones de crasa legalidad y rechaza un estudio de varios centros de investigación de la UNAM, por que la casa de estudios “no tiene autoridad”.

De modo que el gobierno que hace no mucho apostaba por “los valores”, así en abstracto; además, un gobierno militante en “la defensa de la vida”, en este caso concreto pone en último término lo que debería ser una prioridad: la salud de sus ciudadanos.

No es el único caso. Allí está también el reparto de 6 mil láminas de material sintético, recubiertas con pintura de alto contenido en plomo, repartidas por un programa dirigido a zonas deprimidas del medio rural, por parte del DIF estatal, donde existen indicios bien fundados de que el recubrimiento resulta altamente tóxico.

De nuevo priva el hecho económico. Como en el caso de los pájaros de Purísima y del agua de La Cantera: las láminas salieron baratas y ya están repartidas, reponerlas requerirá una inversión cuantiosa, devolverlas al proveedor no se contempla, pues incluso el gobierno ha sido el mayor defensor del dudoso material.

Así, un gobierno que en el discurso quiere presumir de humanista, con origen en un partido civilista y defensor de los derechos de las personas, termina sacrificando a quienes pretendía ayudar, por rendirse al aspecto monetario.

El humanismo y los valores resultan muy lucidores en los discursos, pero se convierte en una verdadera hazaña llevarlos a la práctica cuando se gobierna.

Esta vez no son pájaros. Hoy, Márquez está permitiendo que seres humanos corran riesgos de afectaciones en su vida por decisiones de gobierno que son por demás polémicas.

¿Es pragmatismo? Parece que no, a estas alturas la actitud linda con la soberbia.

  1. MMM resultó ser un HDP dirigido por un grupo (El Yunque) también HDP, q insisten en mantener el colonialismo intacto y eregirse los “modernos” conquistadores e inquisidores, insistiendo en aplicar sus prácticas opresoras y abusivas de antaño.

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