Arnoldo Cuellar

ISSEG: riesgos de una venta de garaje

In Botepronto, Zona Franca on julio 12, 2016 at 3:51 am

Si hay algo que no necesita Miguel Márquez en estos momentos es un nuevo dolor de cabeza.

El gobernador llega de su gira europea con la obligación de enfrentar la crisis de inseguridad, que empieza a afectar la imagen del estado en el exterior; además debe terminar de controlar los daños del escándalo de compra de tierras de Toyota bajo el mismo esquema de intermediación que fue criticado en el pasado sexenio; mientras en el horizonte amenazan temas magisteriales y se complica la política panista.

Por todo ello, el flamante director del ISSEG, Héctor Salgado Banda, cuyos bonos han crecido en base a valores de discreción y eficiencia, con lo cual incluso ha logrado borrar del historial su vínculo original con el compadre incómodo de Márquez, debe extremar precauciones en las inminentes privatizaciones de terrenos ubicados en ambicionadas zonas de León y San Miguel de Allende, además de Silao.

Los terrenos del ex centro comercial Estrella, convertidos en un estacionamiento sin infraestructura; así como los de El Cardo en San Miguel de Allende, tienen una baja productividad porque no se han formulado proyectos para rentabilizarlos.

Debe haber un justo medio entre el sueño imposible de Miguel Salim de construir una torre faraónica y la solución simplista de Héctor Salgado de sacar a subasta los terrenos para rentabilizar el producto en inversiones financieras.

Pero no será así, la decisión de vender fue apoyada en forma expeditiva por el gobernador y por el Congreso del Estado. Todo está listo para sacar a subasta los 4 terrenos, dos de los cuales son verdaderas joyas inmobiliarias.

Aquí es donde el titular del ISSEG debe extremar sus cuidados y precauciones, pues si la subasta se aplica con simple criterio económico, los predios en cuestión pueden ir a dar a las manos de algún especulador inmobiliario o, lo que es peor, de algún tipo de personaje que se preste a suspicacias.

El argumento de que “todo se hizo conforme a la norma” puede resultar insuficiente si derivado de esta renuncia a la creatividad productiva del ISSEG, los terrenos son ganados en la subasta por personajes impresentables o por otros cercanos a esos impresentables.

Miguel Márquez está entrando en la recta final de su administración. Es el momento de recoger varas, pues ya se han lanzando demasiados cohetes. Si una idea así no permea entre los colaboradores del mandatario y se dejan las cosas al garete, a cómo resulten, las cosas se seguirán complicando.

Salgado Banda se ha construido un buen porvenir en Guanajuato, tras su regreso al terruño después de su paso por el Banco de México. Su perfil técnico, la calidad de su formación y su desempeño de estos años lo ha hecho valioso para otros actores políticos además del gobernador Márquez.

Es el momento de cuidar ese capital y evitar la navegación de riesgo en aguas bajas. El técnico tendrá que mostrar sus virtudes políticas o naufragar en el intento.

  1. Como comenta, es tiempo de actuar como empresarios en el ISSEG y seguir fortaleciendo ese instituto para que sea solvente y autosostenible, está puede ser una herencia exitosa de esta administración.

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