Arnoldo Cuellar

Martín Ortiz, pieza de sacrificio

In Botepronto, Zona Franca on junio 3, 2014 at 3:58 am

Quizá una de las historias más trágicas de la política leonesa sea la de Martín Ortiz García, una joven promesa del priismo de fines del siglo pasado, graduado en administración de empresas por el ITESM y diplomado en administración pública por la Universidad de Manchester.

Esa preparacion le fue insuficiente para alcanzar cargos de elección como los que pretendía. La llegada de la hegemonía panista en León y en Guanajuato lo arrojó a un exilio de la política que sobrellevó estudiando otra carrera, la de licenciado en derecho.

Con su bagaje académico, al que suma militancia partidista, cargos directivos en el PRI y un espasmódico talante autónomo que lo llevó a declararse diputado independiente en la Legislatura 2000 – 2003, Ortiz parecería equipado para aventuras mayores ahora que ha cumplido el medio siglo de vida.

Sin embargo, las circunstancias, en parte; y su propio carácter, principalmente, amenazan con volver a dejarlo en la orilla de la política.

Ortiz García ha sido incapaz de orientar los derroteros del gobierno de Bárbara Botello por donde él sabe que podrían obtenerse mejores resultados.

Con una débil voluntad política, con dudas que lo asaltan a cada instante, como lo atestigüan y se quejan sus propios compañeros de gabinete y de Cabildo, el Secretario del Ayuntamiento no ha sido el dique que se esperaba para contener excesos e insuficiencias de la administración.

Sin embargo, no obstante ser corresponsable del desvío del gobierno municipal hacia frivolidades, negocios y confrontaciones con la población, Ortiz aspira, y es respaldado, a buscar la candidatura del PRI a la alcaldía.

Un PRI, por cierto, que tiene un voto duro en León del 15 por ciento y que se verá afectado por la impopularidad de la actual administración y su incumplimiento sistemático de promesas de campaña y compromisos políticos.

El drama es que Martín ortiz probablemente ni siquiera llegue a afrontar una honrosa derrota en el campo de batalla electoral, sino que su destino sea el de ser negociado de antemano para fortalecer las aspiraciones de su jefa política, la alcaldesa Bárbara Botello.

En abono de esa hipótesis juega la personalidad de Martín Ortiz, que acatará con disciplina lo que le depare el turbulento futuro que se acerca. Los tiempos de los arrebatos, desafortunadamente para él y sus seguidores, ya quedaron en el pasado.

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