Arnoldo Cuellar

SEP, el agandalle de Romero

In Botepronto, Zona Franca on marzo 7, 2013 at 4:04 am

La única delegación federal que ha podido rescatar el Partido Acción Nacional de la invasión priista que ha traído consigo el triunfo de Enrique Peña Nieto, no será para el gobernador Miguel Márquez: Margarita Arenas, la ex diputada federal panista que ha recibido esa encomienda obedece plena y totalmente a la línea del ex gobernador Juan Carlos Romero Hicks.

No fueron suficientes los cabildeos realizados por Márquez y su secretario de Educación Pública, Eusebio Vega, para aprovechar la disposición de Emilio Chuayfett a no agandallar con otro delegado priista más sin importar el perfil.

Incluso fue insuficiente que se hubiera presentado un perfil como el del ex rector Arturo Lara López, un prestigiado investigador que sigue cosechando laureles en sus actividades académicas, pero que no fue tomado en cuenta en la selección.

Pudo más el insistente cabildeo de Romero Hicks, presidente de la comisión de educación del Senado de la República, algo que seguramente valoró el titular de la SEP como una mejor inversión.

Así, Margarita Arenas, una subordinada de Lara en sus tiempos de rector universitario bajo cuyas órdenes se desempeñó como coordinadora de la Red Médica de la UG, será la nueva delegada de la SEP en la entidad y muy probablemente la única militante del PAN en el nuevo esquema de representación del gobierno peñanietista en la entidad.

Con esta decisión, Romero Hicks está más vivo que nunca en la política guanajuatense, particularmente en el sector educativo.

Quizá por ello sus acólitos se encuentran más activos que nunca tratando de hacer tropezar a José Manuel Cabrera Sixto, el actual rector de la Universidad de Guanajuato que tampoco es santo de la devoción del senador panista, quien está seguro de que ningún rector universitario ha merecido ese título después de él mismo.

Cosa de recordar como Romero Hicks defenestró de facto a Cuauhtémoc Ojeda al promoverlo como secretario de Seguridad; como frenó a Lara en sus intentos de reforma universitaria, los cuales solo salieron cuando Romero dejó la gubernatura; y como ahora hostiliza a Cabrera con sus alfiles en la Junta Directiva ytambién con la utilización de las ambiciones y rencores del rector del campus Guanajuato, Luis Felipe Guerrero Agripino.

Fortalecido con la nueva delegada de la SEP, mediante el apropvechamiento de las fragilidades institucionales de Miguel Márquez, Romero Hicks se erige nuevamente como un poder acechante no tanto en el estado, pero sí de manera sobresaliente en el ámbito universitario. Vaya aferramiento.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

@arnoldocuellaro

 

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